Una nueva tecnología, llamada manga o encamisado, evitará que el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) rompa calles cada vez que necesite reparar tubería de alcantarillado sanitario o de agua potable. Además de evitar la destrucción de vías, la introducción de Sistemas de curado in situ o CIPP por sus siglas en inglés, promete reducir sustancialmente el tiempo de las obras de semanas o meses, a tan solo un día.
En estos momentos, la tecnología se está utilizando en Montes de Oca, al este de San José, como parte de los trabajos del Proyecto de Alcantarillado Sanitario del Área Metropolitana, que AyA adjudicó a la empresa francesa Compagnie Générale de Travaux d´Hydraulique (SADE), por $45 millones.
“El AyA ha elegido la rehabilitación de tuberías con la tecnología CIPP para aprovechar una opción que facilita los trabajos en las redes de saneamiento y abastecimiento de agua potable que están enterradas, algo que dificulta enormemente el diagnóstico de averías como su reparación, sumado al alto tránsito vehicular. Con esta opción se espera un mayor avance de las obras”, dijo el presidente ejecutivo del AyA, Tomás Martínez, al dar inicio este 8 de marzo a las labores en el cantón de Montes de Oca.
Según Acueductos, Costa Rica es el primer país centroamericano en utilizar una tecnología que, comparada con los métodos usuales, promete ser más económica, segura y menos molesta para quienes viven en las comunidades donde se realizan estas obras. Además, es muy versátil pues permite rehabilitar cualquier tipo de tubería, desde hormigón, PVC y fundición hasta acero y hormigón armado.
No es la primera vez que esta institución busca métodos similares. En junio del 2020, anunció el ‘microtuneleo’ para no afectar el tránsito sobre carreteras como la de Circunvalación. En ese entonces, los trabajos se hacían también de manera subterránea, con menor tiempo de ejecución y sin provocar daños al asfalto.
Esta nueva metodología facilita, además, realizar las obras a través de los pozos o alcantarillas sanitarias existentes, sin necesidad de excavaciones ni de obstruir accesos a viviendas o comercios.
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Tampoco interrumpe el fluido vehicular, aseguró AyA. Su resistencia es seis veces superior y tiene mayor capacidad estructural y frente al desgaste. Adicionalmente, evita hundimientos y daños en vía pública.
Con esta tecnología, la rehabilitación se realiza en dos fases: en la primera, se hace un diagnóstico de la red sanitaria. Incluye un bypass de la tubería existente, la limpieza por medio de hidrolavado y la inspección televisiva con circuito cerrado de televisión (CCTV).

En la segunda fase, se intala la manga en la tubería. Es una manga de fibra de vidrio con resina de poliéster. Cuando esa manga está dentro de la tubería, se infla; con uso de luz ultravioleta se realiza un proceso conocido como polimerización para que la manga se endurezca y se adhiera a la tubería.
El Proyecto de Alcantarillado Sanitario incluye la intervención en once cantones del área metropolitana: San José, Goicoechea, Montes de Oca, Vásquez de Coronado, Moravia, Desamparados, Curridabat, Escazú, La Unión, Alajuelita y Tibás.
El avance de la línea 1 del proyecto es de un 11,3%. Esa línea incluye trabajos de ampliación, reemplazo y reparación de infraestructura de alcantarillado sanitario en colectores y subcolectores en las cuencas Rivera, Torres, María Aguilar y Tiribí. también la instalación de 17 km de redes de alcantarillado sanitario.
La segunda línea tiene un 17,6% de avance en las obras para rehabilitar la infraestructura de alcantarillado sanitario en colectores y subcolectores en las cuencas Rivera y Tiribí. Son 10 km de tuberías en las que se utilizará la tecnología CIPP. También hay otros 25 km donde los trabajos se concentrarán en la inspección de redes de alcantarillado sanitario.
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La meta es llevar las aguas residuales generadas en estos 11 cantones a la planta de tratamiento Los Tajos, en La Uruca. No obstante, el plan, cuyas primeras gestiones se realizaron desde 2006, se ha retrasado por imprevistos en las obras y hasta por dificultades presupuestarias.
En 2015 se concluyó la planta y en el 2016 se inició la instalación de redes de tuberías.
