Follow @luisdiazcr Su operación no era del todo compleja. Un cirujano solo debía corregirle la molestia en su mano izquierda debido al túnel carpal. Así ocurrió, pero no sin antes vivir momentos de incertidumbre de si recibiría atención médica.
Marielos Loaiza, de 72 años de edad, relató a La Nación lo que otros 1.765 asegurados han tenido que enfrentar en los últimos nueve días a causa de la huelga de los anestesiólogos del Seguro Social.
“Llegué a las 6 de la mañana al Hospital (Calderón Guardia). Veinte minutos después un señor, el encargado de Admisión, nos advirtió a quienes esperábamos que no todos los pacientes íbamos ser operados porque los anestesiólogos no estaban dejando entrar a los cirujanos a los quirófanos porque se colocaban en las puertas para impedir el paso ”, expuso la mujer, vecina de barrio Los Ángeles, al sur de la capital.
“Empezaron a subir a poquitos a los pacientes, pero a todos los que podían mandar a la casa, así lo hacían”, agregó.
Obstaculización. “Los enfermeros estaban apurando a la gente, se veían muy apurados. Querían que la gente se cambiara rápido (de ropa) para tratar de entrar a las salas de cirugía sin que los anestesiólogos les bloquearan el ingreso, porque eso era lo que estaban haciendo”, relató.
Después de dos horas, y gracias ayuda de los enfermeros, pudo ser operada.
“Pero yo tuve suerte. Vi como a muchas personas que estaban en la sala de espera conmigo, los mandaron para la casa. Solo les dijeron se debía a la huelga y a algunos les prometieron que les reprogramarían la cirugía en enero del otro año”.
Minutos después de ese relato, Andrés Morales, un limonense que el miércoles debía recibir un trasplante de riñón, dio a conocer a su situación: “No me operaron y más bien ya me dieron la salida para irme para Limón”.