Patricia Recio. 29 junio, 2016

(Video) Surgen dudas sobre la calidad de los postes abatibles de la Ruta 32

El deterioro acelerado de los postes abatibles que empezaron a colocarse hace un año en 37 kilómetros de la ruta 32 es evidente.

En apenas 12 meses, 626 postes (el 31%) de los 2.000 instalados en esa carretera que conduce a Limón, requieren ser reemplazados, pues perdieron su capacidad de levantarse al ser golpeados, o fueron cortados o arrancados de la vía por completo.

Las dudas acerca de si los daños que presentan las estructuras son causados por una deficiente calidad de los materiales provoca una disputa entre el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y la empresa JyL Señalizaciones.

Esta firma, proveedora de los dispositivos, cobró ¢223 millones por instalarlos, demarcar la vía y quitar las señales viejas.

Mientras se resuelve el conflicto, el MOPT le retiene dos pagos a la empresa. Uno de ¢90 millones por concepto de los postes y el depósito de garantía por ¢25 millones.

De acuerdo con el encargado de Ingeniería de Tránsito, Junior Araya, JyL Señalizaciones certificó que los postes debían resistir hasta 200 golpes antes de perder su capacidad para volver a su posición original. Empero, los daños en los dispositivos fueron visibles desde las primeras semanas de instalados.

Actualmente el 31% de los dispositivos requieren ser reemplazados pues fueron arrancados o ya perdieron la capacidad de volver a su posición original tras ser golpeados.
Actualmente el 31% de los dispositivos requieren ser reemplazados pues fueron arrancados o ya perdieron la capacidad de volver a su posición original tras ser golpeados.

"Cuando se ejecuta el proyecto, se hace la inspección y se verifica que la totalidad de los postes fueron instalados y en apariencia cumplían con todo; sin embargo, empezó a surgir la duda del desempeño de los postes por un deterioro acelerado que se da en el sitio y ante esa duda se procedió a coordinar ensayos con el Instituto Tecnológico de Costa Rica para valorar el desempeño de los mismos", explicó Araya.

Según el encargado de Ingeniería de Tránsito, se le solicitó al Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) someter los dispositivos a las pruebas tal como se certificaba en el contrato.

Es decir, debían ser impactados hasta 200 veces por un vehículo de hasta 5.000 libras de peso (puede ser un 4x4), y a una velocidad de 70 kilómetros por hora.

"Se tomó la decisión de no pagar esa factura hasta estar completamente seguros de que cumpliera con lo que ellos habían ofrecido en los términos de referencia", explicó.

Mauricio Araya, de la Escuela de Ingeniería en Construcción del ITCR, confirmó que los estudios se realizaron y fueron entregados al MOPT, pero alegó que no podía divulgar los resultados por confidencialidad.

Por su parte, la empresa alega que Ingeniería de Tránsito firmó un acta de recepción definitiva que legalmente cerró el contrato desde diciembre del año pasado.

"La vida útil está en el cartel y se asocia a una norma técnica, no está en meses o años, sino en la cantidad de impactos que soporta un poste y el cartel dice 200 impactos y la norma dice de un vehículo sedán", alegó Adrián Leitón, vocero de la empresa.

De acuerdo con el abogado, los postes se dañaron porque no eran aptos para el lugar donde se colocaron ( una carretera donde circulan 4.100 vehículos pesados a diario), además del vandalismo y mala fe de conductores que les pasaban por encima.

Ante estas afirmaciones, Junior Araya aseguró que la administración puede realizar ensayos o pruebas para verificar la calidad del producto, y que haber firmado la recepción no implica el finiquito del contrato.

Además, los resultados del ITCR aún deben ser analizados en la Junta Directiva del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi).

¿Única opción? Un año transcurrido y muchos postes dañados después, la duda es si este dispositivo era idóneo para la ruta 32.

Por esa vía circulan 13.600 vehículos al día, y el 30% (4.100) son camiones pesados, según datos del MOPT.

Y para responder, Junior Araya es tajante.

"No existe un poste de este tipo, que me aguante 200 golpes de un tráiler, yo desde el inicio no sabía que la gente les iba pasar por encima," aseguró el jerarca, quien defendió que se trataba de un plan piloto.

"Los postes no se colocan para que la gente los esté golpeando", agregó Araya.

Según el funcionario, por tratarse de una carretera que no cuenta con espaldones y en la que se alterna de uno a dos carriles por sentido a lo largo de la parte montañosa, eran necesarios dispositivos de este tipo para decirle al conductor cómo va la demarcación, pues por las condiciones del clima en ese sector, la pintura se borra constantemente.

Araya descartó la posibilidad de sustituir los postes con barreras tipo New Jersey, pues en caso de derrumbes o accidentes se bloquearía el paso por completo.

En el MOPT aseguran que ahora los vecinos de sectores como Pococí incluso han enviado cartas solicitando que se repongan los postes deteriorados, porque sí frenaron los accidentes mortales.

Álvaro Cáceres, jefe de la delegación de Tránsito en el Zurquí sostiene que desde que se colocaron los postes, disminuyeron los accidentes mortales en la zona.

En el 2014 hubo cuatro fallecidos, en el primer semestre del 2015 (antes de que se instalaran los dispositivos) hubo tres muertos y desde que se colocaron, solo se reporta un deceso.

Reemplazo en veremos. Los postes que actualmente están dañados serán reemplazados hasta que se resuelva el conflicto con la empresa, pues primero deberán determinar si los dispositivos que se tienen en bodegas cumplen con lo certificado.

Según el encargado de Ingeniería de Tránsito, si el estudio del ITCR establece que las estructuras soportan los 200 impactos, el MOPT debe reemplazar los postes dañados.

La empresa por su parte asegura que de no obtener una respuesta satisfactoria (el pago de la factura) iniciarán un proceso contencioso en contra del MOPT.

Dicho ministerio, no descarta llevar el proyecto a otras rutas, pues pese a que la calidad de los postes colocados está por verificarse, aseguran que el objetivo que era reducir los accidentes en carretera se cumplió.

MOPT compró equipos diseñados para soportar golpes de carros livianos

Los 2.000 postes abatibles que se colocaron entre junio y noviembre del año pasado estaban diseñados para soportar un máximo de 200 impactos.

La especificación indica que podían resistir los embates de un vehículo de hasta 5.000 libras (puede ser un 4x4) a una velocidad de 70 km/h, antes de perder la capacidad de volver a su posición original.

Los dispositivos son fabricados por la empresa Traffic Innovation y son anunciados en su página bajo el nombre de Deflex flexible post.

Así lo establece la certificación que ofreció la misma empresa, JyL Señalización, al Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) y así se solicitó en las especificaciones del cartel de licitación, que, además de los 2.000 postes instalados, incluyó la compra de otros 400 para tener en reserva. La certificación además indicaba que después de 200 choques, la cinta reflectiva debía seguir siendo funcional y visible de noche y que el poste se mantendría “sólidamente plantado” en la vía.

En su cuestionamiento, el MOPT mencionó que incluso la cinta reflectiva de los implementos se comenzó a desprender antes de que se colocaran todas las unidades.

Aunque el contrato establecía un plazo de 45 días para completar las labores, las condiciones climatológicas que prevalecen en el tramo de la ruta hicieron que la colocación de la totalidad de los postes se extendiera hasta finales del año pasado.

Para el momento en que se concluyó el proyecto, un gran porcentaje de los dispositivos ya presentaba daños, por lo que el MOPT retuvo el pago de dineros pendientes a la empresa.

Pese a esta situación, el MOPT no descarta llevar el proyecto a otras rutas, pues aunque la calidad de los postes colocados está por verificarse, aseguran que el objetivo de reducir accidentes sí se cumplió.