Ángela Ávalos. 12 febrero, 2018
Para la Defensoría, el país debe fortalecer los controles para la venta de estos medicamentos pues solo la presentación de la receta médica resulta insuficiente. ARCHIVO
Para la Defensoría, el país debe fortalecer los controles para la venta de estos medicamentos pues solo la presentación de la receta médica resulta insuficiente. ARCHIVO

El uso de antibióticos, antivirales y antiparasitarios se da sin mayores controles en las hortalizas que consume la gente, en las plantas ornamentales, en el pescado y hasta en animales de engorde que van a parar a la mesa de muchas familias en el país.

Esta situación provoca que si una persona se enferma no podría utilizar esas sustancias para curarse porque ya su organismo se ha expuesto excesivamente a tales sustancias, Para combatir el padecimiento requerirá tratamientos posiblemente más caros y prolongados.

Para la Defensoría de los Habitantes, la responsabilidad la tiene la falta vigilancia y regulación por parte del Ministerio de Salud que se había comprometido a elaborar planes para combatir lo que se denomina resistencia antimicrobiana, pero no ha cumplido.

Así lo denunció la mañana de este lunes en un comunicado de prensa, donde advierte del riesgo de un grave problema de salud pública por esas omisiones.

La institución solicitó a Salud reforzar las regulaciones para mitigar los efectos del mal uso de esas sustancias, y le pidió integrar una comisión interinstitucional que ejecute compromisos asumidos internacionalmente; principalmente, el Plan de Acción Nacional sobre la Resistencia a los Antimicrobianos.

Esa comisión deberá revisar la legislación nacional y formular lo necesario para reforzar las regulaciones que mitiguen el efecto ambiental y para la salud humana de estas sustancias, mencionó la Defensoría.

Según el comunicado, la institución investigó la vulnerabilidad del país luego de recibir una denuncia de un ciudadano, por la falta de acciones para abordar el problema de la resistencia a los antimicrobianos.

En su investigación, la Defensoría hizo, entre otros, los siguientes hallazgos:

  • Desarticulación en las políticas de uso correcto de antibióticos entre las distintas instituciones responsables.
  • El Ministerio no tiene ni planificados, normados o tutelados los Programas de Optimización del uso de los Antibióticos (PROA), que sirven para manejar la prescripción y seguimiento de estos fármacos.
  • Falta fortalecer los controles para la venta de antibióticos.
  • Casi tres años después de aprobar el plan de acción sobre la resistencia a los antimicrobianos, ese documento aún sigue en fase de construcción.

"Para la Defensoría, las intervenciones aisladas tienen poco impacto, por lo que son necesarias acciones coordinadas; así como más inversiones e innovaciones en la investigación y desarrollo de nuevos antimicrobianos, vacunas y pruebas diagnósticas", advierte la institución.

El plan que hace falta lo recomienda la Organización Mundial de la Salud ( OMS) y, aunque fue avalado por Salud, esa aprobación no se ha traducido en acciones concretas, destacó la Defensoría.

El abuso de este tipo de sustancias también fue confirmado por el Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos.

"(...) existe abuso de antibióticos en la agricultura (utilizados en hortalizas para consumo humano y en plantas ornamentales), acuicultura y en la industria de manejo comercial de animales de engorde para venta (en especial con fines de aprovechamiento alimentario)", confirmó ese colegio a la Defensoría.

Los microbiólogos también confirmaron la venta de objetos de limpieza personal y para el hogar, donde se usan esos productos.

Daniel Salas Peraza, director de Vigilancia de la Salud, en el Ministerio de Salud, reconoció que este es un tema complejo que se ha querido abordar bajo "la bandera de una sola salud".

"Los antimicrobianos son usados tanto en salud humana, como en la vegetal o animal. Ahí se requiere esa amalgama entre sectores tan diversos. En el Ministerio, se viene trabajando hace un año en el desarrollo del plan, que ya está listo y se oficializará antes del cambio de gobierno", afirmó Salas, quien asegura que Costa Rica es uno de los pocos países en América donde se han tenido avances.

Según el especialista, ese plan abarca varios objetivos estratégicos.

Uno de ellos, es promover una mayor comprensión sobre los efectos de la resistencia de los antimicrobianos a través de acciones de educación y comunicación, y lograr reforzar el sistema de vigilancia y de investigación.

Otra de las metas más importantes, es reducir la incidencia de las infecciones con medidas de prevención, y promover el uso óptimo de los medicamentos en salud humana, vegetal y animal.

"Estamos trabajando en la receta digital de antibióticos. Primero, arrancamos con la parte de salud humana en donde queremos saber qué cantidad se está recetando y de cuáles medicamentos. Después, se integrará Senasa (Servicio Nacional de Salud Animal), y la parte vegetal.

"En esta última parte, sabemos que son los ingenieros agrónomos quienes recetan estos productos. Son profesionales que en su formación no han tenido claridad sobre la importancia de la resistencia. Esto es algo que estamos contemplando para trabajar", agregó Salas.

Uno de los puntos más importantes que incluirá el plan es la sostenibilidad económica: buscar los fondos para que las instituciones que intervienen (entre ellas, Agricultura, CCSS, Senasa, y universidades), tengan el contenido para cumplir sus programaciones anuales sobre este tema.