Ángela Ávalos. 18 enero

El principal sindicato de la Caja Costarricense de Seguro Social, Undeca, denunció a un grupo de autoridades de esa institución por no sacar vacaciones.

La queja se interpuso ante la Contraloría General de la República (CGR) y el Ministerio de Trabajo, entidades a las que solicitan investigar lo que consideran "una transgresión de la normativa institucional y las leyes laborales".

La Unión Nacional de Empleados de la Caja (Undeca), asegura que trabajadores como la secretaria de Junta Directiva, tiene 17 periodos de vacaciones acumulados entre el 2000 y 2017.

Destacan también el caso de la gerenta médica, María Eugenia Villalta Bonilla, con siete años sin sacar vacaciones, lo que significan al menos 84 días.

Según el sindicato, en situación parecida están los gerentes de las áreas financiera, pensiones, infraestructura, administración y Logística, la Auditoría, la Contraloría de Servicios, la Dirección Actuarial y la de Planificación Institucional.

"La actividad gerencial de la CCSS requiere una disponibilidad mayor porque está en juego la vida de seres humanos en una institución que palpita los 365 días del año y que nunca cierra”, María Eugenia Villalta, gerenta médica CCSS

Undeca solicitó a la Presidencia Ejecutiva de la institución ordenar la apertura de los procedimientos administrativos correspondientes y califican la situación como "una grave anomalía".

En respuesta a la gestión, la gerenta médica manifestó en un comunicado de prensa que la Caja "necesita que sus gerentes tengan un compromiso y dedicación institucional 24/7 los 365 días del año".

Villalta aseguró que, en su caso, "se ha visto obligada a suspender vacaciones para atender un sinnúmero de emergencias, las cuales se presentan cualquier día y a cualquier hora".

Entre estas mencionó:

  • El brote de infecciones respiratorias en la zona norte, entre diciembre de 2015 y febrero de 2016.
  • La emergencia provocada por el huracán Otto, en noviembre de 2016.
  • La tormenta Nate, en octubre de 2017.
  • El cierre de la maternidad del Hospital Calderón Guardia, en diciembre pasado, que la obligó a coordinar la atención de todos estos partos en el resto de hospitales. 

"La actividad gerencial de la CCSS no se puede medir con la misma vara con la cual se miden servicios de otras instituciones, pues requiere una disponibilidad mayor porque está en juego la vida de seres humanos en una institución que palpita los 365 días del año y que nunca cierra", manifestó Villalta.