Ángela Ávalos. 10 abril

Luego de que seis de sus nueve hijos contrajeran sarampión, los misioneros estadounidenses que viven en Cabuyal de Cóbano, en Puntarenas, prometieron completar el cuadro de vacunas de todos los menores.

La pareja también ofreció presentar, en un pazo no mayor a 15 días, documentos que certifiquen que los menores han estado estudiando, pues de lo contrario se expondrían a la obligación de matricularlos en algún centro educativo del país.

Así se estableció tras una intervención del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) a esta familia de 11 miembros.

Estos estadounidenses, quienes residen en Costa Rica desde hace varios años, se convirtieron en la segunda familia en reportar infección con ese virus en el país.

Seis menores contrajeron la enfermedad de otra misionera, una mujer originaria de Oregon, Estados Unidos, quien los visitó durante dos semanas.

Ellos presentaron los síntomas del sarampión, aunque no requirieron de internamiento hospitalario. Permanecieron en su casa con orden de aislamiento, la cual se levantó este martes 9 de abril.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) lideró una campaña de vacunación extraordinaria, entre diciembre y marzo, en la cual se vacunaron casi 770.000 niños. Foto: CCSS
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) lideró una campaña de vacunación extraordinaria, entre diciembre y marzo, en la cual se vacunaron casi 770.000 niños. Foto: CCSS

Cuando el Ministerio de Salud hizo público este caso, trascendió que ninguno de los nueve menores, que tienen entre uno y 17 años, tenía las vacunas que exige el esquema nacional.

Tampoco estaban matriculados en escuelas o colegios.

En total, 250 personas que tuvieron contacto con esta familia fueron vacunadas contra el sarampión.

Según informó la oficina de prensa del PANI, la oficina local del Patronato ha estado en contacto con el padre de los menores, quien está de acuerdo en poner a todos sus hijos las vacunas que les faltan.

El Patronato, además, emitió una medida de orientación, apoyo y seguimiento temporal a la familia debido a su negligencia en cuanto a la atención de la salud de los menores.

Dicho seguimiento se realizará en conjunto con personal de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación Pública (MEP).

La primera familia que se contagió fueron dos adultos y su hijo que ingresaron como turistas a Costa Rica, el 18 de febrero anterior. El menor venía con el virus, el cual al parecer adquirió en un centro educativo de su país.