Salud

Paciente cardiópata convierte al ejercicio en su medicina de por vida

Desde que nació, Leonardo Incera traía un daño valvular que se complicó con el tiempo; después de una cirugía a corazón abierto, participa en un programa de rehabilitación

Leonardo Incera paciente de rehabilitación Cardíaca de Acocare
Leonardo Incera paciente de rehabilitación Cardíaca de Acocare Leonardo Incera
Leonardo Incera Leonardo Incera junto a su esposa Viviana Lang (izq.) y su mamá, María de los Ángeles González Vives, luego de una competencia de atletismo en la que él participó como uno de los pacientes atendidos por Acocare. El programa de esta Asociación se extiende a familiares para prevenir en ellos la aparición de enfermedades cardiovasculares. Foto: (Leonardo Incera)

Pasar en hospitales ha sido una constante para Leonardo Incera González en sus 47 años de vida. Él nació con un daño en la aorta llamado estenosis; por eso, desde muy chiquito ha tenido que lidiar con visitas a médicos; primero, en el Hospital Nacional de Niños, y luego en el Calderón Guardia.

“Mi vida ha sido de cardiópata, con dos advertencias: evitar el ejercicio competitivo y cuidar la parte emocional para que esto no me mate”, cuenta este vecino de San Sebastián, en San José, parte del grupo que recibe apoyo de la Asociación Costarricense de Pacientes Cardiópatas Rehabilitados (Acocare).

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