Juan Diego Córdoba González. 31 julio
Luego de más de 20 días de cierre de negocios por la pandemia de coronavirus, los territorios de alerta naranja tendrán, durante agosto, alternabilidad de apertura y cierres. Fotografía: Rafael Pacheco
Luego de más de 20 días de cierre de negocios por la pandemia de coronavirus, los territorios de alerta naranja tendrán, durante agosto, alternabilidad de apertura y cierres. Fotografía: Rafael Pacheco

La pandemia del nuevo coronavirus demostró en Costa Rica la amenaza que representa durante el mes de julio.

Los resultados epidemiológicos que por cuatro meses dieron réditos internacionales al país, cambiaron drásticamente.

El país recibió el mes con 3.753 casos acumulados de covid-19. Al cierre la cifra es de 17.820 contagios.

En apenas 31 días el virus infectó a 14.067 personas. Eso es 3,7 veces más enfermos de los que se contagiaron en los primeros 117 días de la alerta sanitaria, que se inició en marzo.

Se reportaron, además, tres récords de casos diarios, con 649 contagios el 9 de julio, 768 el 23 de julio y 935 el 25 de julio. Hasta entonces la cifra más alta había sido de 190, a finales del mes pasado.

Para la epidemióloga María Luisa Ávila, esos números son el resultado de la transmisión comunitaria de la enfermedad.

“Básicamente, responden al hecho de que el virus empezó a circular en la comunidad. Eso era parte de lo que se esperaba en esta pandemia. En zonas con alta densidad poblacional es muy difícil contener el virus, porque vive mucha gente en condición de hacinamiento.

“Entonces lo que ha pasado es eso, el virus circuló y atacó poblaciones altamente vulnerables por hacinamiento y condiciones económicas, y por supuesto eso hizo que el virus se disparara”, afirmó la doctora.

Ese aumento exponencial de contagios desencadenó la primera oleada importante de muertes relacionadas a la enfermedad.

A la fecha se reportan 150 decesos, pero de ellos 134 ocurrieron este mes, que promedió 4,3 fallecimientos por día.

Antes de eso solo se habían generado 16 muertes.

Este viernes se cumplieron 21 días consecutivos con reportes de fallecimientos vinculados a la enfermedad.

La reproducción del virus también amenaza la capacidad de los centros médicos: 56 personas estaban internadas a inicios de mes, pero a este viernes había 345 pacientes en hospitales.

La ocupación de camillas de cuidado intensivo es otro problema que enfrentan las autoridades de Salud. Pasó de seis pacientes a 75 enfermos graves en los últimos 31 días.

Tendencia a la baja

El demógrafo Luis Rosero afirmó que el mes de julio fue como una montaña rusa, por el comportamiento de la tasa de contagio o tasa R. Unos días fueron muy alentadores y otros muy malos, según dice.

No obstante, según señala Rosero la tasa R cerró el mes con una tendencia a la baja, ubicada en 1,0. Eso, afirma, es un dato alentador.

Ese indicador señala a cuántas personas podría contagiar cada enfermo. Si es igual a 1, cada persona enfermará, en promedio, a otra más, y esto mantendrá la infección constante. Lo ideal, por eso, es que esta sea inferior a 1.

“Las proyecciones para agosto no son tan malas como pintaban hace unos días. Estamos prácticamente en una tasa de contagio de 1, que es el umbral deseado. Si se mantiene cerquita de 1 va a continuar aumentando el número de casos de manera moderada”, afirmó Rosero.

El Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica (CCP-UCR) plantea tres proyecciones para agosto.

Si la tasa logra mantenerse en 1, se estiman 850 casos diarios para finales de ese mes.

“¿Y por qué aumentan si estamos prácticamente en 1? Eso es así por un fenómeno de inercia, porque están aumentando los acumulados de casos activos contagiadores, resultados de aumentos del pasado”, explicó Rosero.

Si la tasa alcanza el valor de 0,7, se estiman 350 casos diarios para fines de agosto.

“Si continuamos esta buenísima tendencia, a fines de mes vamos a estar entre 300 y 350 casos diarios. Todavía con algunos problemas, pero será una mejor situación a la actual”, afirmó Rosero.

Entretanto, el pronóstico más negativo con una tasa de 1,5, se retornaría al aumento exponencial de infectados, con reportes de 1.800 casos diarios.

“En general la tendencia en el mes fue a la baja. Por ahí del 20 de julio hubo un aumento importante que se reflejó en esos 900 casos del sábado pasado, pero eso quizás fue una presa en exámenes de laboratorio sin confirmar o el cambio en la definición de casos.

“Entonces cualquiera de esas dos cosas produjo una subida un poco después de la mitad del mes, pero eso se sobrepasó en los datos de los últimos cuatro o cinco días y estamos otra vez en la tendencia a la baja”, puntualizó el demógrafo.

Apenas hace tres días, el Centro reportó un aumento de la tasa de contagio de 1,2 a 1,36, tendencia que de continuar podían signficar hasta 2.700 casos diarios.

De acuerdo con el Centro, el descenso de la tasa de contagio coincidió con aplicación de la orden sanitaria de usar mascarillas en lugares públicas, a partir del 27 de junio, aunque advierte que no es posible establecer de forma certera una relación de causa y efecto.

También afirma que el endurecimiento de las medidas restrictivas, a partir del 11 de julio, pudo haber provocado el resultado anhelado de reducir aún más ese indicador.

Cierres y aperturas alternas

Luego de más de 20 días de cierre de negocios por la pandemia de coronavirus, los territorios de alerta naranja tendrán, durante agosto, alternabilidad de aperturas y cierres.

Durante 18 días del mes, tiendas, restaurantes, centros comerciales, gimnasios y salones de belleza, entre una larga lista de establecimientos, podrán reabrir sus puertas en 24 cantones bajo alerta naranja, concentrados principalmente en el centro del país.

No serán días continuos, sino divididos en dos periodos: del sábado 1.° al domingo 9, y del sábado 22 al domingo 30. En ese lapso, los negocios podrán abrir de 5 a.m a 5 p.m.. Ese horario también se aplica para la circulación de vehículos.

En medio habrá 12 días de cierre total de negocios en esta región de la Gran Área Metropolitana (GAM), donde habitan 2,4 millones de personas.

En esos 12 días de martillo, del lunes 10 al viernes 21 de agosto, el tránsito vehicular solo se permitirá dos días por semana: uno, el día que coincida con el último número de la placa del propietario, y el sábado o domingo, según sea par o impar.

Rosero afirmó que el gobierno hizo bien en alternar la actividad económica con cierres preventivos para frenar contagios.

“Desde el punto de vista económico es problemático, es el costo que hay que pagar para contener el bendito virus. Pero yo creo que es una política acertada e interesante, porque incluso nos va a mostrar que pasa en estas dos semanas en que se va a aflojar, no desde el punto de vista económico, estoy hablando más como salubrista y desde el punto de vista epidemiológico.

“Si por suerte vemos que no se nos aumenta la tasa de contagio, entonces será una buena base para luego aflojar esta situación”, dijo Rosero.

En tanto, Ávila señaló que ante las necesidades de los hogares costarricenses, debe haber una mayor apertura, aunque con protocolos más estrictos.

Fases del próximo mes

FUENTE: GOBIERNO DE LA REPÚBLICA.    || J.C. INFOGRAFÍA/ LA NACIÓN.

“Estas medidas tienen que tomarlas, lo que pasa es que yo creo, y es una opinión muy personal, que debería haber una apertura comercial mayor, eso sí, con protocolos superestrictos.

“La gente tiene que comer y esto es un caldo de descontento social importante. Yo enfatizaría más en el tema de autogestión de riesgo y lo que sí, las actividades de concentración masivas, que ya tienen una definición, serían las que hay que tratar de evitar, porque eso sí puede ser de mucho riesgo”, afirmó la epidemióloga.

   || DISEÑO / LA NACIÓN.