Ángela Ávalos. 18 diciembre, 2018
La prueba para realizar el internado en la CCSS se hizo el 7 de noviembre. Foto: Jeffrey Zamora
La prueba para realizar el internado en la CCSS se hizo el 7 de noviembre. Foto: Jeffrey Zamora

Los estudiantes que realizaron este año la prueba para ganar alguno de los campos en la práctica hospitalaria, conocido como IFOM, mejoraron su rendimiento.

Según un comunicado de prensa de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la nota más baja este año fue 303 puntos de 800. En el 2017, fue de 237 puntos.

Ese examen se debe pasar con un mínimo de 411 puntos. De los 746 alumnos que lo hicieron el pasado 7 de noviembre, 549 superaron la nota de corte y casi 200 no lo lograron.

Del total de candidatos, solo 34 obtuvieron un puntaje superior a 600, considerado como “bueno” por el organismo calificador, informó la CCSS.

Son alumnos de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad de Ciencias Médicas (Ucimed), la Universidad de Iberoamérica (Unibe) y la Hispanoamericana. La CCSS no informó cuántos estudiantes pertenecen a cada una de estas casas de estudio.

En total, en el país ocho universidades tienen escuela de Medicina. Solo una es pública.

Estos 34 estudiantes, dijo la institución, se hicieron acreedores de un certificado de conocimientos en Ciencias Médicas por haber cumplido, satisfactoriamente, los requisitos establecidos por el National Board of Medical Examiners (NBME) para competencias básicas determinadas por el Comité de Supervisión de Fundamentos de Medicina de la citada organización.

Según la CCSS, la UCR fue el único centro que obtuvo una media superior con respecto al índice de comparación internacional de 515 puntos.

“Los resultados también permitieron determinar que solo esa universidad pública, la Ucimed y la Universidad Hispanoamericana tuvieron una media superior a la media general de la totalidad de estudiantes que realizaron la prueba en Costa Rica”, agregó la CCSS.

Roberto Cervantes Barrantes, gerente médico de la CCSS, destacó que esta prueba es de gran trascendencia institucional, toda vez que es un examen básico estandarizado a escala internacional que permite medir conocimientos de los futuros profesionales en ciencias médicas que podrían prestar sus servicios en la Seguridad Social.