Ángela Ávalos. 3 julio
El informe de la Contraloría detectó ausencia de procedimientos para el seguimiento y evaluación del Programa por resultados para el Fortalecimiento del Seguro de Salud. Foto: Jorge Castillo
El informe de la Contraloría detectó ausencia de procedimientos para el seguimiento y evaluación del Programa por resultados para el Fortalecimiento del Seguro de Salud. Foto: Jorge Castillo

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) invirtió en títulos valores de Hacienda $225 millones de un préstamo suscrito para pagar parte de la deuda estatal con la institución, en vez de destinarlos a la lucha contra la listas de espera o a la compra de nueva tecnología para sus hospitales, como lo estipulaba el contrato del crédito.

El hallazgo lo hace un informe de la Contraloría General de la República (CGR), el DFOE-SOC-IF-00009-2019, del 28 de junio, que se hizo público este miércoles, el cual fue presentado a las autoridades de la Caja en mayo.

Esos $225 millones, explica el informe, son parte de un préstamo de $420 millones que suscribió el Estado costarricense en el 2016 con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), para pagar parte de la millonaria deuda que acumula con la seguridad social. Se le conoce también como préstamo con el Banco Mundial.

La CCSS siguió recibiendo los desembolsos del préstamo porque, a pesar de lo anterior, utilizó fondos propios para cumplir con la agenda de acciones pactada para fortalecer el Seguro de Salud, que es el responsable de la atención de las personas en maternidad y enfermedad.

Manuel León Alvarado, director de ese programa, y Sergio Gómez Rodríguez, director de Presupuesto de la CCSS, explicaron, en un comunicado de prensa, que los proyectos de la agenda estratégica fueron financiados con recursos propios porque la institución no podía detener su avance mientras llegaban los recursos del Banco Mundial.

Estos fondos, garantizaron, se están reservando para inversiones que están programadas para los próximos años.

Entre esas inversiones están la construcción de los nuevos hospitales William Allen (Turrialba), Manuel Mora Valverde (Golfito), Max Peralta (Cartago), y el Tony Facio (Limón), así como algunas sedes de áreas de salud en mal estado.

El informe de carácter especial, llama la atención a la CCSS pues no solo descubre que el 53,5% del préstamo se invirtió en un destino no estipulado en el contrato de préstamo. También detectó la falta de procedimientos para seguir y evaluar el Programa por resultados para el Fortalecimiento del Seguro de Salud, que es el que se financia con esos fondos mediante la ley número 9396.

FUENTE: DFOE-SOC-IF-00009-2019, del 28 de junio del 2019. DISEÑO/LA NACIÓN.

El informe, a la vez, encontró que la Unidad Ejecutora de la CCSS no prepara estados financieros para el BIRF “en los cuales se identifiquen las operaciones, recursos y los gastos relacionados con el Programa por Resultados para dar cumplimiento a las acciones de la Agenda (Agenda Estratégica para el Fortalecimiento del Seguro de Salud)”.

La deuda estatal con la CCSS superaba los ¢709.000 millones en marzo del 2017. De ese monto, ¢639.657 millones son por el Seguro de Salud y ¢69.747 millones al Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).

Deuda estatal con la CCSS
Deuda estatal con la CCSS
Crédito condicionado a logros

De acuerdo con el informe del ente contralor, para la agenda estratégica se definió un costo total de $2.140 millones.

Un 26,40% ($565 millones) son para el reemplazo de hospitales, y un 73,6% ($1.575 millones) para el Programa por Resultados.

De esos fondos del Programa, el Banco Mundial financia $420 millones, que representan un 26,67% del total; el resto del programa, un 73,33%, los financia la CCSS ($1.155 millones).

Los acuerdos para ese préstamo definieron que los $420 millones serían invertidos en acciones de la Agenda Estratégica para el Fortalecimiento del Seguro de Salud (AEFSS), cuyo objetivo es mejorar la oportunidad y calidad de los servicios de salud y la eficiencia institucional, explica el informe.

La agenda se concentra en tres áreas: la reorganización del modelo de salud, el fortalecimiento de la gestión institucional, y la optimización de la gestión financiera.

El préstamo está supeditado, además, al cumplimiento de resultados en indicadores relacionados con las listas de espera, las enfermedades crónicas, atención médica, el modelo de prestación de servicios, tecnologías y sistemas de información, satisfacción de los usuarios de los servicios de salud, y sostenibilidad financiera.

La investigación de la Contraloría encuentró que la Caja utilizó recursos propios para cumplir con las acciones establecidas en la agenda, y el Programa por Resultados para el Fortalecimiento del Seguro de Salud recomendó a la institución diseñar “acciones específicas para que los recursos actuales y futuros sean utilizados para financiar actividades de la Agenda Estratégica para el Fortalecimiento del Seguro de Salud 2015-2018 y el Plan Estratégico Institucional 2019- 2022″.

A la vez, instó a la presidencia ejecutiva a “diseñar, oficializar e implementar mecanismos de control, en cuanto al seguimiento y gestión financiera del Programa por Resultados”.

Al 31 de diciembre pasado, la CCSS calculó el porcentaje de avance del Programa en 67,4%.

Para el 31 de enero de este año, la CCSS había recibido $225 millones, la cual corresponde al 53,57% del total del crédito.

Según la CCSS, este préstamo funciona muy diferente a otros pues se basa en los procesos que ya ha desarrollado un país y el Banco Mundial vigila sus resultados.

Entre los proyectos que se condicionaron a la emisión de los desembolsos de esos $420 millones están la expansión de la cirugía ambulatoria (sin necesidad de hospitalizaciones), el programa de tamizaje para cáncer de colon, la mejora del control clínico de los pacientes con diabetes mellitus y la extensión de la cobertura del Expediente Digital Único en Salud (EDUS).

Según informó León Alvarado, por medio de la oficina de prensa de la Caja, la institución "ha tenido un nivel muy elevado de cumplimiento de los indicadores e hitos establecidos con el Banco Mundial lo que ha sido verificado por la Organización Panamericano de la Salud (OPS).

“Esto ha permitido un desembolso acelerado de recursos por parte del Banco Mundial. Este trabajo ha incidido en un mejoramiento de la la calidad, la cobertura y la oportunidad de la atención, pues los proyectos ligados a los desembolsos responden a los planteamientos del Plan Nacional de Desarrollo y del Plan Estratégico Institucional”, aseguró el funcionario.