
Cuando las placas tectónicas se reacomodan y provocan temblores, como el que sacudió el Valle Central durante la madrugada de este lunes 24 de agosto, es normal sentir pánico y preocuparse por las mascotas del hogar. Al residir en un país dentro del Cinturón del Fuego, es indispensable contar con un plan de prevención que permita evacuar ante una emergencia.
Además de procurar mantener la calma durante los sismos, Silvia Coto, presidenta del Colegio de Profesionales en Medicina Veterinaria, señaló que es vital incluir a las mascotas en el plan de emergencia familiar.
Las mochilas de 72 horas deben contener linternas, baterías, comida enlatada y medicamentos para los humanos, así como raciones de comida y suplementos nutricionales de alto valor energético para los animales.
También es importante contar con mecanismos que permitan identificar a las mascotas, como microchips, collares con placas que incluyan su nombre y números telefónicos, o trozos de cinta adhesiva con estos datos. Si no fuera posible evacuar con ellas durante el sismo, estas medidas facilitarían su localización posterior.
Eso sí, como la prioridad durante un temblor debe ser evacuar con celeridad y calma. No es recomendable detenerse ni tardar demasiado en buscar las transportadoras. Lo preferible es mantener las mochilas de emergencia y las correas cerca del punto de evacuación.
Además, cada animal puede reaccionar de manera distinta durante un sismo, por lo que no se debe intentar retenerlo ni perseguirlo, pues su instinto de supervivencia puede llevarlo a buscar protección por su cuenta.
La veterinaria también recordó que las mascotas no deben permanecer amarradas ni encerradas, ya que estas condiciones restringen su capacidad para buscar refugio en caso de emergencia. Esta recomendación también aplica para otras situaciones, como las inundaciones.
Consejos para actuar con las mascotas ante temblores
- Incluir a las mascotas en el plan de emergencia familiar.
- Mantener actualizadas sus placas de identificación.
- De ser posible, enseñárles a ingresar en las transportadoras.
- No retener a la mascota a la fuerza ni correr detrás de ella; por su naturaleza, pueden intentar protegerse y buscar refugio por su cuenta.
- Procurar mantener la calma, pues las mascotas pueden percibir el estrés de las personas.

