Esteban Oviedo. 16 julio

El Consejo Nacional de Rectores (Conare) de Costa Rica solicitó este lunes al secretario general de la ONU, António Guterres, promover medidas de presión para frenar el “genocidio” que el régimen de Daniel Ortega está cometiendo contra el estudiantado y el pueblo nicaragüense.

Una barricada para defenderse de los ataques de las fuerzas progubernamentales en el barrio de Monimbó, en Masaya, Nicaragua, el 11 de julio del 2018. Foto: AFP
Una barricada para defenderse de los ataques de las fuerzas progubernamentales en el barrio de Monimbó, en Masaya, Nicaragua, el 11 de julio del 2018. Foto: AFP

Así lo afirmaron los rectores de las universidades públicas en una declaración dada a conocer con motivo de la visita de Guterres a Costa Rica.

En el pronunciamiento, el Conare solicita al secretario general que, por su medio, la ONU “intervenga de manera perentoria para contribuir a detener el genocidio que se está produciendo en contra del estudiantado universitario y del pueblo nicaragüense, perpetrado por las fuerzas represivas del hermano país, bajo las órdenes del Gobierno de Nicaragua”.

Al menos 270 personas han fallecido en las protestas contra el gobierno de Ortega, muchos de ellos estudiantes desarmados.

Los rectores también pidieron al gobierno de Carlos Alvarado instar a Guterres a promover una Asamblea General de Naciones Unidas, o una del Consejo de Seguridad de este organismo, para que se interpongan “las medidas de presión necesarias” para detener de inmediato la agresión e instar al gobierno de Ortega a reanudar las negociaciones de paz con organizaciones civiles.

El Conare también clama por que se conmine al régimen a acceder a elecciones anticipadas.

(Video) Una nueva manifestación reclamó el domingo la renuncia del presidente Daniel Ortega

Ortega está elegido hasta enero del 2022. La Iglesia católica y la oposición querían adelantar las elecciones a marzo del 2019, en lugar de noviembre del 2021.

Justo durante su visita a Costa Rica, el secretario general de la ONU recibió fuertes críticas por un comunicado emitido la semana pasada, en el que expresó preocupación por la violencia en Nicaragua sin hacer distinción entre víctimas y victimarios, poniendo al mismo nivel a los civiles y a las fuerzas progubernamentales.