Sofía Chinchilla C.. 12 septiembre
En julio, las autoridades de la UCR presentaron los avances de sus investigaciones sobre acoso sexual en la sede de Liberia, Guanacaste, de esa casa de enseñanza. El anuncio lo hizo el rector de la institución, Henning Jensen (tercero a la derecha), en compañía de sus vicerrectores. A la izquierda del jerarca, Marlen León, vicerrectora de Docencia. Imagen: captura de pantalla, transmisión de conferencia de prensa en Guanacaste.
En julio, las autoridades de la UCR presentaron los avances de sus investigaciones sobre acoso sexual en la sede de Liberia, Guanacaste, de esa casa de enseñanza. El anuncio lo hizo el rector de la institución, Henning Jensen (tercero a la derecha), en compañía de sus vicerrectores. A la izquierda del jerarca, Marlen León, vicerrectora de Docencia. Imagen: captura de pantalla, transmisión de conferencia de prensa en Guanacaste.

Henning Jensen, rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), solicitó abrir un procedimiento disciplinario contra Édgar Solano, quien hasta la mañana de este jueves se desempeñaba como director de la sede de la UCR en Guanacaste.

Solano le presentó su renuncia al jerarca universitario esta misma mañana, en medio de la presión que ejerció la comunidad académica para que el funcionario dejara su puesto, pues exalumnas y funcionarias lo acusan de cometer hostigamiento sexual y de mantener relaciones con estudiantes, según publicó el semanario Universidad.

La UCR informó de que la Comisión Instructora Institucional investigará a Solano pues, presuntamente, él tenía información sobre una red dedicada al tráfico de drogas y a la prostitución en ese sede universitaria, pero evitó colaborar con el equipo que la institución conformó para esclarecer la situación.

Según el medio de comunicación universitario, la pesquisa interna concluyó que Solano podía tener información sobre individuos involucrados en los actos delictivos, pero evitó revelar la información.

Jensen dijo que solicitó la apertura de la pesquisa contra Solano en respuesta al acuerdo que tomó el miércoles la asamblea de la Sede de Guanacaste, de pedir a la Rectoría la separación del académico de la dirección mientas se investigan las acusaciones en su contra, de acuerdo con un reporte del medio local La Voz de Guanacaste.

“La medida considera que existió falta de colaboración por parte del funcionario cuando el equipo de investigación designado por la institución lo contactó para indagar sobre la situación experimentada en la Sede”, informó la UCR en un comunicado.

El rector declaró a este medio que recibió la renuncia de Solano aproximadamente a las 9.30 a. m. de este jueves vía WhatsApp, pero que le solicitó remitirla también por los canales oficiales de la institución.

“Creo que ha sido una decisión oportuna y conveniente, porque por un lado facilita la investigación de las imputaciones que se le han hecho. Aunque estas imputaciones no tengan por el momento una naturaleza formal, la informalidad no resta relevancia o importancia en lo que se señala, de manera que la Universidad, por las instancias que correspondan, hará la investigación correspondiente”, afirmó Jensen.

La Nación llamó y envió mensajes al teléfono celular de Solano, con el fin de obtener su reacción. El académico remitió a su abogado, a quien no fue posible ubicar antes del cierre de este artículo.

Carta de renuncia de Edgar Solano Muñoz a la dirección de la Sede de Guanacaste.
Carta de renuncia de Edgar Solano Muñoz a la dirección de la Sede de Guanacaste.

Pese a haber dejado el cargo de director, Solano continúa siendo funcionario universitario. De acuerdo con Jensen, mientras se desarrolla el proceso de investigación, su decisión es reubicar a Solano en alguna oficina que debe definirse.

“Durante el proceso, Solano se mantendrá desarrollando acciones administrativas y de investigación, pero que a partir de hoy, se separará por completo de cualquier labor que implique contacto con la población estudiantil”, informó Marlen León, vicerrectora de Docencia de la UCR.

La carta de Solano consta únicamente de dos frases, en la que el funcionario dice que se aparta del cargo de director “en aras de restablecer la estabilidad y normalidad en la Sede de Guanacaste” y de ejercer su derecho a la defensa.

Las acusaciones por hostigamiento

Según Universidad, alumnas, exalumnas y funcionarias acusan a Solano de haber incurrido en múltiples actos de acoso, intimidación a profesoras y de sostener relaciones sexuales con estudiantes.

El medio cita, por ejemplo, el testimonio de una exalumna de la sede de apellido Mejías, quien relató que una de sus amigas sostuvo una relación sentimental con el exdirector, que causaba sufrimiento a la joven. Según la denunciante, Solano se le insinuó a ella también.

“Él había tenido insinuaciones con muchísimas más mujeres que habían pasado por la sede. Él es un acosador, amenaza a las muchachas también que intentan denunciar. Es sumamente peligroso”, dice el testimonio de la mujer, consignado por Universidad.

Otras dos exalumnas afirmaron saber que el exdirector también se relacionó con amigas suyas, y un exfuncionario declaró haber visto a Solano besando a una mujer, quien en ese momento era estudiante, en un bar.

Además, dos funcionarias de la sede de Guanacaste dijeron que Solano toma represalias contra las mujeres que se niegan a acceder a sus acercamientos, lo cual afecta sus aspiraciones laborales.

De acuerdo con Universidad, Solano figuró como sospechoso en una pesquisa que realizó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en 2017, en la que se indagaron presuntos hechos de intercambio de dinero y favores sexuales, relaciones entre funcionarios y estudiantes y acoso en la sede de Guanacaste.

Los investigadores no lograron acreditar la comisión de acciones delictivas, pero sí hallaron indicios de infracciones administrativas, cuyo abordaje se dejó en manos de la universidad.

En mayo del 2018, en conferencia de prensa, Jensen anunció que en las sedes guanacastecas de Liberia y Santa Cruz presentaban señales que hacían pensar “en una manifestación aumentada de hostigamiento sexual”.

En esa ocasión, el rector precisó que en el 2017 se acercaron a las autoridades de ambos recintos, cinco estudiantes y dos docentes, todas mujeres, a reclamar ayuda al declararse víctimas de acoso.

Según se informó en ese momento, uno de los casos fue trasladado al Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Un año después, en mayo de este año, colectivos de estudiantes de la UCR y de las demás universidades públicas se declararon en emergencia por violencia sexual en las casas de enseñanza superior.

Las alumnas exigen que las instituciones incrementen las medidas para la atención y la prevención de la violencia contra las mujeres

En respuesta a las exigencias de las estudiantes, el Consejo Universitario de la UCR anunció que reformaría su Reglamento contra el hostigamiento sexual. De acuerdo con Jensen se pondrá atención especial a la tipificación de faltas y las sanciones.

Nota del redactor: Información actualizada a las 2.30 p. m. con detalles sobre la investigación solicitada por la Rectoría.