Sofía Chinchilla Cerdas. 18 mayo
Vallas, camisetas y otros signos externos son parte de los gastos de campaña que suelen reportar los partidos, los cuales son revisados por el TSE para determinar el monto de deuda política que le corresponde a cada agrupación. Foto con fines ilustrativos: Jorge Navarro.
Vallas, camisetas y otros signos externos son parte de los gastos de campaña que suelen reportar los partidos, los cuales son revisados por el TSE para determinar el monto de deuda política que le corresponde a cada agrupación. Foto con fines ilustrativos: Jorge Navarro.

Las agrupaciones políticas de escala nacional que participaron en las elecciones de febrero pasado se dejarían el 85% de la deuda política que reservó el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para los comicios municipales del 2020.

Son 14 los grandes partidos que se repartirán ¢7.935 millones, correspondientes a la votación que obtuvieron en la jornada electoral cantonal.

Los que más dinero percibirían son los partidos Liberación Nacional (PLN), con ¢3.037 millones; la Unidad Social Cristiana (PUSC), con ¢1.723 millones; Acción Ciudadana (PAC), con ¢663 millones; Nueva República, con ¢518 millones y Nueva Generación (PNG), con ¢402 millones.

En total, el financiamiento que el Estado distribuirá como compensación asciende a ¢9.385 millones.

Según un cálculo de La Nación, a partir del cómputo del TSE de los votos emitidos hace tres meses, las otras 60 agrupaciones provinciales, cantonales y coaliciones que cumplieron los requisitos para cobrar deuda política, se distribuirán los ¢1.450 millones restantes.

El acaparamiento de los recursos por parte de los partidos nacionales será muy similar al registrado en las elecciones municipales pasadas, pese a que en esta ocasión más partidos tienen derecho a los fondos.

En el 2010, 43 partidos obtuvieron derecho a cobrar contribución estatal; mientras que en el 2016 lo hicieron 50: 12 nacionales (87,1% del total de los fondos), cuatro provinciales (2,1%), 30 cantonales (10%) y cinco coaliciones (0,8%).

Para esta ocasión, la deuda se distribuiría entre 14 partidos de escala nacional (84,5% de los recursos disponibles), siete provinciales, (3,9%) 47 cantonales (10,1%) y cuatro coaliciones (1,42%).

La contribución estatal, en el caso de los comicios municipales, equivale al 0,03% del Producto Interno Bruto (PIB). Los partidos reciben los recursos para ayudarse con sus gastos de campaña.

Según lo dispone el artículo 100 del Código Electoral, luego de cada elección, los fondos se dividen de acuerdo con la votación que alcance cada agrupación, entre aquellas que obtienen al menos un 4% de los votos válidos emitidos en cada cantón, o que ganen por lo menos una regiduría.

El cálculo de La Nación sobre la distribución de la deuda política del 2020 se basa en la lista, suministrada por el TSE, de partidos que participaron en los comicios y que cumplieron con dichos requisitos.

Puede consultar el monto que les correspondería en esta ocasión a las 74 agrupaciones en este enlace.

La cantidad más baja sería de ¢2,7 millones, a favor del partido comunal Autónomo Oromontano, el cual obtuvo 957 votos.

Según el Departamento de Financiamiento de Partidos Políticos del TSE, las cifras aún podrían variar, pues los magistrados electorales no han hecho la revisión final de la distribución de la deuda.

A cada partido se le reintegran los gastos que logra justificar. Entonces, por ejemplo, si una agrupación adquiere derecho a ¢10 millones, pero solo presenta facturas por ¢7 millones, pierde los ¢3 millones restantes.

El Tribunal iniciará la comprobación de gastos en las próximas semanas, cuando las agrupaciones entreguen la liquidación de sus campañas.

Sí les alcanza

Dirigentes de los partidos Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), Acción Ciudadana (PAC) y Restauración Nacional (PRN) corroboraron que sus estimaciones sobre el monto aproximado de deuda que les corresponde coinciden con los calculados por este medio.

Asimismo, los voceros de dichas agrupaciones afirmaron que los recursos que estarían percibiendo sí les alcanzan para pagar los gastos que ejecutaron durante la campaña.

Paulina Ramírez, tesorera del PLN, dijo que su agrupación reportará gastos por ¢2.500 millones y, como les correspondería una contribución de alrededor de ¢3.000 millones, quedarían ¢500 millones a favor del Estado.

Mientras que el PUSC liquidaría los ¢1.300 millones que le prestó el banco BCT. Según Randall Quirós, presidente de la Unidad, el partido debería honrar dicho compromiso con holgadez, pues le corresponderían unos ¢1.723 millones de deuda.

Tanto Ramírez como Quirós dijeron sentirse complacidos con los resultados obtenidos con la inversión realizada.

La liberacionista destacó que el dinero les alcanzó para financiar campañas en los 82 cantones del país, mientras que el socialcristiano mencionó que su partido logró aumentar su presencia en los gobiernos locales.

Al PAC se le giraría un monto mucho menor, de hasta ¢663 millones. Sin embargo, según Anthony Cascante, es suficiente, pues liquidarán unos ¢358 millones, aportados casi en su totalidad por los candidatos que participaron en los comicios, ya que el partido no consiguió darles financiamiento.

“Cuando el Tribunal nos pague a nosotros la deuda, nosotros les pagamos a ellos las deudas que asumieron”, declaró Cascante.

Mientras que Restauración Nacional, que había accedido a un fideicomiso por ¢800 millones, recibiría hasta ¢309 millones. Sin embargo, de acuerdo con Carlos Avendaño, presidente de la agrupación, el partido está satisfecho con los resultados y con la liquidación que presentará, la cual, dijo, se mantendría alrededor de los ¢400 millones.

El partido Nueva República, el cual recibiría contribución estatal por primera vez, no atendió las consultas que le envió La Nación sobre la liquidación de sus gastos de campaña.