Gerardo Ruiz R.. 10 octubre
Randall Quirós, quien fue ministro de Obras Públicas y Transportes en el gobierno de Abel Pacheco, es el nuevo presidente del Comité Ejecutivo del PUSC. Fotografía: José Cordero.
Randall Quirós, quien fue ministro de Obras Públicas y Transportes en el gobierno de Abel Pacheco, es el nuevo presidente del Comité Ejecutivo del PUSC. Fotografía: José Cordero.

Randall Quirós, nuevo presidente del Comité Ejecutivo de la Unidad Social Cristiana (PUSC), cree que Rodolfo Piza ha sido un ministro de la Presidencia regular, hasta ahora.

Durante una entrevista con La Nación, Quirós afirmó que Piza, excandidato presidencial socialcristiano, “no lo ha hecho de manera sobresaliente, pero tampoco mal” en el cargo más difícil del Gabinete.

Según él, una de las principales falencias del ministro Piza es su lejanía de la gente y le recomienda mejorar su capacidad de diálogo.

En el intercambio con este diario, el nuevo líder que los socialcristianos eligieron en abril y que asumió en setiembre también le raspó la pintura con sus respuestas al Partido Restauración Nacional, fuerza política a la que él decidió respaldar durante la segunda vuelta por la Presidencia de la República.

Luego de ser uno de los 13 asesores en infraestructura del entonces candidato, Fabricio Alvarado, Quirós dijo que le dio gracias a Dios por la derrota de ese aspirante cuando trascendieron los hechos presuntamente anómalos que ocurrieron en el financiamiento de la campaña de Restauración.

Contrario a su severa calificación para el titular de la Presidencia, Quirós elogió los resultados del trabajo de otras socialcristianas en el Gabinete de Carlos Alvarado: según él, Edna Camacho, ministra coordinadora del Consejo Económico Presidencial, es el verdadero enlace entre Zapote y las cámaras empresariales, y afirmó que es notorio el liderazgo de la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar.

Apenas inaugurando su Presidencia en el PUSC, aquel político que Abel Pacheco (2002-2006) usó como viceministro de la Presidencia y después como ministro de Obras Públicas y Transportes, espera que el electorado le dé a su partido una nueva oportunidad de gobernar, tan pronto como en el 2022.

En adelante lea un extracto del cuestionario que este diario le planteó al dirigente socialcristiano.

El Gobierno de unidad nacional

-¿Cómo califica al Gobierno a estas alturas del periodo?

-Es muy pronto aún para dar calificaciones sobre cómo va el Gobierno, porque nos hemos desgastado solamente en uno de los acuerdos, que es precisamente la reforma fiscal. Sin embargo, había que agarrar el toro por los cuernos y así es como arrancó este Gobierno.

-¿Y cómo evalúa el desempeño del excandidato presidencial del PUSC, Rodolfo Piza, como ministro de la Presidencia en esta coyuntura?

-Habrá gente que puede decir que (la negociación para aprobar el plan fiscal) se pudo haber hecho mejor, que faltó más diálogo, mesas de negociación, pero no se ha hecho del todo mal. Se alcanzó un acuerdo importante de 35 diputados, nos faltaron tres diputados, tal vez dos mujeres de Liberación Nacional (Paola Valladares y Franggi Nicolás) y una de la Unidad Social Cristiana (Shirley Díaz) para lograr ese número mágico de 38 votos para irnos más tranquilos a pasar el filtro de la Sala Constitucional (consulta facultativa de constitucionalidad).

Sin embargo, yo no veía al país tan polarizado como ocurrió con este plan fiscal desde que se tramitó el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos en el 2007.

-¿Señalaría dónde no ha sido sobresaliente el desempeño del ministro de la Presidencia?

-Diría que la gestión de don Rodolfo no ha sido sobresaliente en el diálogo. Se trata de tener un poco más de diálogo, de sentarse realmente con todas las fracciones de la Asamblea y con la sociedad civil. Ha hecho un buen esfuerzo don Rodolfo, muchas veces no le ha ido bien, como el caso de la Municipalidad de San Carlos (sufrió protestas por su defensa del plan fiscal). Creo que él requiere acercarse más a la gente, que lo perciban más cercano y eso es tal vez lo que la gente le ha reclamado. Creo que si hay que señalarle algo, es que necesita una relación más cercana con la gente.

-Usted que lo conoce como compañero de partido, ¿puede decir que en la aprobación del plan fiscal se nota la mano de Rodolfo Piza?

-Sí, pero también le puedo decir que conozco bien la capacidad de Rocío Aguilar (ministra de Hacienda). Percibo mucho liderazgo de parte de doña Rocío. Tampoco desconocemos la gran participación que ha tenido la ministra coordinadora del Consejo Económico del Gobierno, Edna Camacho (excandidata a la Vicepresidencia de la República en la papeleta del PUSC). Ella ha sido verdadera gestora de la comunicación entre las cámaras y el Gobierno. Hay que reconocerle a don Rodolfo la capacidad que tuvo para escoger a la gente que lo acompaña en el Gobierno.

-¿Quiere decir esto que es el PUSC el que está moviendo a este Gobierno?

-No podría decir eso, porque realmente no hubo ninguna alianza formal entre el PAC y el PUSC, pero, también, es inevitable ver que los militantes del PUSC, en esta primera parte, son los que han llevado la parte gruesa del trabajo. El presidente, don Carlos Alvarado, con inteligencia, sabiendo que le faltaba esa experiencia al PAC, denotando el mal manejo del anterior ministro de Hacienda (Helio Fallas, 2014-2018), diay, tenía que poner caras diferentes de gente de experiencia que tuviera la capacidad de llevar una reforma fiscal.

-¿Cree que ha habido solidez en las actuaciones del Gobierno para manejar la situación coyuntural que se presenta paralela al plan fiscal? La huelga alcanza su cuarta semana en algunas entidades públicas...

-Me parece que el Gobierno no manejó mal el trámite del proyecto. Se pudo haber hecho algo mejor, pero es muy fácil ser entrenador el día lunes después del partido del domingo. Pero, efectivamente, creo que la bancada del PUSC, que ha estado al frente dando la cara, demostrando cómo se gobierna en oposición de forma responsable, ha dado una lección. Esa es una gran diferencia con respecto a lo que el Partido Acción Ciudadana (PAC) ha hecho cuando le ha tocado ser oposición. Ellos obstaculizaron en su momento acuerdos fiscales en gobiernos de la Unidad y de Liberación Nacional (PLN).

-¿Es cierto que ustedes están en contra de la forma en que se está conduciendo el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu)?

-Hay temas en los que no concordamos, que son mucho más radicales, como la forma en la que se está manejando el Inamu. Es un tema totalmente radicalizado. Nosotros tal vez lo haríamos diferente.

-¿No les gusta la presencia de la frenteamplista Patricia Mora en el Inamu?

-Creo yo que es demasiado radical en muchos de sus aspectos pero ese, en todo caso, es su corte ideológico y ella nunca lo ha escondido. No sé si era la mejor opción tener a doña Patricia al frente del Inamu.

Secuelas de las pasadas elecciones

-Usted formó parte del grupo de socialcristianos que no respaldó a Rodolfo Piza y al PAC en la segunda ronda. Por el contrario, usted formó dio su apoyo a Restauración Nacional y a su candidato, Fabricio Alvarado. Fue una campaña que desató muchas pasiones ¿La casa socialcristiana se ha vuelto a unir después de la contienda electoral o todavía no se han dado la mano?

-En absoluto. De hecho, fiel reflejo de eso soy yo como presidente del Comité Ejecutivo cuando fui jefe de precampaña con el rival de don Rodolfo Piza, don Rafael Ortiz, y en la segunda ronda no apoyé a ninguno de los dos cuando se fueron con el PAC (…).

“Ahora uno le da gracias a Dios que no ganó Fabricio Alvarado”.

-¿Por qué ese cambio de parecer? Usted hasta fue parte de los 13 asesores de Fabricio Alvarado en materia de infraestructura.

-Porque (Fabricio Alvarado) hubiera sido muy cuestionado en el manejo de los fondos de campaña. Ese es un punto negro que a Restauración Nacional en algún momento lo va a alcanzar cuando estemos en campaña para el 2022. Eso va a estallar a nivel judicial porque ya el Tribunal Supremo de Elecciones ha manifestado ese manejo paralelo de las finanzas de la campaña, claramente prohibido en el Código Electoral y esperaríamos que todas esas circunstancias que se dieron, las cuales nosotros desconocíamos, porque era un apoyo desde afuera, nunca estuvimos en los comandos de campaña.

“Muchos partidarios de la Unidad no se fueron con Acción Ciudadana por el fondo ideológico. Era más fácil para nosotros plegarnos a un partido que tiene ideología cristiana, que a un partido totalmente progresista como el PAC”.

-¿Usted se siente embaucado, después de haberle dado el respaldo electoral a Restauración?

-No creo que el candidato (Fabricio Alvarado) conociera mucho del manejo financiero. Lo que sí nos deja a los socialcristianos una gran enseñanza para futuras segundas rondas electorales, es que si uno le va a dar el apoyo a algún partido y va a poner su prestigio y experiencia, habrá que informarse más sobre cómo está el manejo a lo interno de esa campaña. Hubiera sido escandaloso verse involucrado en un escándalo por algo que no estaba bien. Uno en el PUSC, como tenemos tantas experiencias de tantas elecciones, damos por sentado que el manejo económico está siendo correcto y apegado a lo que establece el Tribunal. La enseñanza es que eso no siempre se da en partidos nuevos, emergentes, que tienen su primera experiencia electoral a ese nivel.

“Por lo menos nunca imaginé que siendo ellos (Restauración) de ideología cristiana, se les fuera a cuestionar tanto el manejo del dinero y la forma en que se gastaron y la forma en que hicieron los contratos. Por lo menos un percibía que el manejo era correcto bajo la normativa legal”.

-Cuando uno lee en Plan de Gobierno 2.0 de Restauración, y rememorando los discursos de campaña, es fácil identificar que la fracción legislativa de ese partido piensa totalmente distinto y hace todo lo contrario a lo que el candidato de ese partido promovía en materia fiscal. Fabricio Alvarado reconocía la necesidad del proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, pero la fracción, por unanimidad, lo votó en contra ¿Usted qué opina sobre esa ambivalencia en el tema tributario?

-Entendiéndole su pregunta, sobre si me siento defraudado, estafado, me siento defraudado de Restauración Nacional desde el punto de vista político. Sí, y precisamente por ese señalamiento que usted hace.

“Cuando nosotros apoyamos a Restauración, economistas como Gerardo Corrales, y un exministro de Obras Públicas, como yo, es porque creíamos que esas reformas efectivamente se iban a dar. Ahora se nota un tono mucho más populista. Lo que más me defraudó fue ver al jefe de fracción, Carlos Avendaño, congraciándose con los sindicalistas afuera de la Asamblea Legislativa, cuando más bien salieron trasquilados. Denotan un tono populista y ahí es donde uno se da cuenta de la responsabilidad de hacer oposición política. Lo más fácil es adherirse al populismo”.

-El Restauración de la campaña y el que se desempeña en el Parlamento son totalmente distintos, pareciera.

-No sé si los diputados no estaban a favor del candidato, o no conocían o sabían lo que estaban haciendo en ese plan y, entonces, no solamente existía una estructura paralela de manejo de finanzas, sino que también de proyecto político, porque es diferente lo que se está viviendo ahora dentro de la Asamblea Legislativa a lo que se puso en los planes (…). No está siendo concordante con lo que dijo en campaña y por lo que muchos apoyamos a Restauración para la segunda ronda.

Política electoral

-¿Cree que es factible que el PUSC vuelva pronto al poder?

-Nosotros esperaríamos que así fuera. Un partido político que gobernó tres veces, si no aspira a llegar al cargo más alto de nuevo, no tiene ninguna razón de ser. Creemos que estamos listos para poder volver a gobernar. Lo hemos demostrado. El último gobierno social cristiano que terminó en el 2006 (el de Abel Pacheco) fue el último que dejó un superávit en las finanzas públicas. Siempre hemos administrado mejor las finanzas públicas. Así se nota en este Gobierno actual de unidad nacional, en el cual, dicho sea, no hemos hecho ninguna coalición. Tenemos la gente, sabemos cómo gobernar. Esperamos que en el 2022 se nos dé la oportunidad de gobernar otra vez.

-Noto cierta reticencia suya a casarse con ese Gobierno del PAC en comunión con el excandidato presidencial Rodolfo Piza ¿Por qué?

-Básicamente es por principios ideológicos. Ese acuerdo (de marzo, rumbo a la segunda ronda presidencial) que se da entre don Rodolfo y don Carlos Alvarado se dio en puntos muy específicos.

-Cuando Rodolfo Piza firmó el acuerdo con Carlos Alvarado, en marzo, el Comité Político del PUSC no lo respaldó ¿Creen que no valió la pena el riesgo que asumió Piza?

-A lo largo de la historia los líderes asumen riesgos. Creo que él lo asumió. Él demostró su liderazgo, las encuestas demostraron que él se llevó un porcentaje muy importante de electores para que el PAC ganara. Si don Rodolfo Piza no le hubiera dado el respaldo a Carlos Alvarado, creo que el PAC no hubiera llegado a la Presidencia.

-Y ahora, con cabeza fría, ¿acertó o se equivocó Rodolfo Piza al pactar con el PAC?

-Es muy temprano para decirlo. Hasta hoy creo que no lo ha hecho mal como ministro de la Presidencia, tampoco lo ha hecho de manera sobresaliente, pero sí ha tenido un desempeño muy aceptable. Pasada la reforma fiscal, suponiendo que todo sale bien en la Sala Constitucional, no sé cómo se comportará con los otros temas donde hay diferencias ideológicas, pero don Rodolfo Piza tiene muy claro cuáles son sus principios que se reflejan en el documento de acuerdo. Superados esos puntos, creo que se agotará su participación en el Gobierno y percibo que intentará volver al PUSC para asumir una precandidatura. El tiempo lo dirá.

-¿El socialcristianismo está esperando a Rodolfo Piza para el 2022?

-Yo creo que hay liderazgos nuevos y siento que a nivel de los 82 cantones hay gente moviéndose para tener líderes. No le puedo confirmar nombres, pero uno ve los movimientos en las provincias. Siento que, por lo menos, va a haber gente que se le va a enfrentar a don Rodolfo Piza.

“La Asamblea Nacional le dio la venia a todos los socialcristianos que iban para el actual Gobierno. Se decidió que los años de militancia no iban a ser un requisito a tomar en cuenta a la hora de inscribir candidaturas a puestos de elección popular. No es ningún secreto que don Rodolfo siempre pensó en estar un rato en el Gobierno y volver”.

-¿No temen que lo bueno de esa gestión se le pegue al PAC y lo malo al PUSC durante las elecciones del 2020 y las del 2022?

-Ese temor debe cambiar en los partidos políticos. Tenemos que pensar en el bienestar nacional y menos en el efecto electoral. Creo que el nuevo elector tiene la capacidad de diferenciar cuando un partido está obstruyendo o está ayudando. Y creo que aquí se notó en la campaña pasada, cuando disminuyó la representación del Frente Amplio y desapareció la del Movimiento Libertario en la Asamblea Legislativa.

Orgullosamente, hasta ahora son los militantes de nuestro partidos los que han dado la cara y lo han hecho bien.

-Es fácil de imaginar que durante las campañas venideras los rivales del PUSC lo van a acusar de estar cogobernando con el PAC…

-(…) Si al final de cuentas el ciudadano logra tener estabilidad económica, en sus puestos, creo que eso va a pesar. Yo soy optimista. Los electores jóvenes analizan más a la hora de votar, en esto ha cambiado en política. Además, son los sindicatos, desgastados y con mucha pérdida de apoyo, los que han metido hasta ahora en un cogobierno al PAC, al PUSC y al PLN. Esas organizaciones, igual que los partidos políticos, tienen que renovarse. Han cometido errores garrafales y sus bases se los van a cobrar. Por fortuna el elector es mucho más informado.

PUSC frente a su historia

-¿Tiene sanas sus finanzas el PUSC?

-Hace ya unos 8 años con la incorporación de Gerardo Vargas y Pedro Muñoz en la Presidencia del partido se logró hacer una catarsis, las elecciones del 2006 no fueron muy buenas, veníamos saliendo del escándalo de los expresidentes (…). Por dicha el partido se mantuvo vivo. En esta última elección se duplicó el número de votos que habíamos obtenido en el 2014, mejoramos mejorar la deuda política, hubo una muy buena administración de don Gerardo Vargas y don Pedro Muñoz. Y hoy el partido no tiene dinero en las cuentas, pero tampoco tenemos deudas.

-¿Creen que el costarricense ya le perdonó al PUSC el escándalo de los expresidentes?

-El partido tiene la meta de conquistar el voto joven, de la gente que no tiene más de 30 años. Esa gente ni siquiera recuerda esa crisis realmente. Pero también tenemos otro objetivo, que es el de la gente de 55 años hacia arriba, que ahí sí teníamos un arraigo en la doctrina demócrata cristiana. El partido no se ha alejado de esos principios, creo que ya se hizo la catarsis, tocamos fondo y se hizo una amplia renovación; claro ejemplo de ello es nuestra fracción legislativa. Sin embargo, sí estamos en deuda con aquella gente mayor de 55 años que militó en nuestro partido. A ellos les decimos que la crisis pasó y que estamos apegados a todos los valores socialcristianos con una visión moderna. Hemos adaptado nuestra visión y valores, de hecho, hasta la iglesia católica lo ha hecho con el papa Francisco. Estamos estudiando todos sus escritos para poderle llegar a ese nuevo joven. No estamos preparando para as elecciones de medio periodo (las municipales del 2020)

-¿Usted puede afirmar que al partido efectivamente retornaron líderes que se habían apartado a raíz de la crisis de los expresidentes?

-Ese liderazgo se mantiene a nivel cantonal. En noviembre arrancaremos con las capacitaciones rumbo a las elecciones municipales para mantener y aumentar la cantidad de alcaldes que tenemos. Esperamos lograr mayor cantidad de regidores y síndicos.