José Andrés Céspedes, Juan Fernando Lara Salas. 8 septiembre
La viceministra Celeste López Quirós, al lado del exministro Carlos Manuel Rodríguez, en una comparecencia ante la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa sobre el caso de Crucitas. Foto: Rafael Pacheco
La viceministra Celeste López Quirós, al lado del exministro Carlos Manuel Rodríguez, en una comparecencia ante la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa sobre el caso de Crucitas. Foto: Rafael Pacheco

Las viceministras de Ambiente, Celeste López Quirós y Pamela Castillo Barahona, fueron removidas de sus cargos por una "reestructuración” de la institución, comunicó la noche de este martes el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).

La cartera indicó que pasará de tener cuatro viceministerios a tres y replanteará el perfil de cada uno para atender las prioridades de la nueva jerarca del Minae, Andrea Meza, quien ocupó el cargo que dejó Carlos Manuel Rodríguez desde el 31 de agosto.

El viceministerio que asumía Celeste López Quirós, encargada de atender el caso de la mina Crucitas durante la administración de Rodríguez, dejará de existir y sus funciones serán atendidas por los otros viceministros.

“Los temas de gestión ambiental pasarán a ser asuntos transversales que se atenderán desde los tres viceministerios y el despacho de la ministra bajo un enfoque integral”, precisó la institución.

Además, se incorporó al equipo de trabajo al licenciado Franklin Paniagua Alfaro como nuevo viceministro de Recursos Naturales, en sustitución de Pamela Castillo Barahona.

Paniagua se desempeñó hasta setiembre como director de la Dirección Nacional de Resolución Alterna de Conflictos (Dinarac) del Ministerio de Justicia y Paz.

Además, es especialista en resolución alterna de conflictos socio ambientales y tiene 20 años de experiencia en gestión de proyectos de conservación y recursos naturales, indicó el Minae en su comunicado.

Ahora, el equipo de viceministros quedará conformado por Haydeé Rodríguez en Gestión de Recursos Hídricos y Océanos; Rolando Castro, en Energía y Calidad Ambiental y Paniagua en Recursos Naturales.

El cambio busca fortalecer la coordinación interna entre diversas dependencias de la institución y recalibrar la atención de prioridades dentro del Ministerio de Ambiente y Energía.

“Esta reestructuración nos permite atender mejor las prioridades que definió el presidente con mi nombramiento. El trabajo de Celeste y Pamela fue fundamental en la primera parte de esta administración y les agradezco su dedicación y trabajo en los primeros años”, dijo la ministra Meza.

Pluses indebidos

Cabe destacar que el 18 de diciembre de 2019, la Contraloría General de la República (CGR) sancionó al exministro Rodríguez, y a la jefa de recursos humanos del Minae, por faltas en el pago de dedicación exclusiva a las viceministras López y Castillo.

Las faltas que dieron origen al proceso disciplinario se vincularon con la gestión y pago por concepto de dedicación exclusiva.

La Contraloría detectó que era improcedente un sobresueldo de 55% y 20% sobre el salario base para Castillo y para López, respectivamente.

Lo anterior, por cuanto la restricción al ejercicio liberal de la profesión que aplica a ese puesto se regula mediante la prohibición establecida por el artículo 14 de la Ley contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito en la función pública n.° 8422, del 6 de octubre de 2004.

La decisión de la CGR de abrir la investigación contra el jerarca se originó en un estudio del año 2018 centrado en la partida de remuneraciones del ejercicio económico para ese año en el Minae.

En aquel análisis, se determinó que se realizaron cálculos equivocados en planillas ante la Caja Costarricense de Seguro Social, así como errores en estudios y procesos de recursos humanos relacionados con el otorgamiento de dedicación exclusiva a las entonces viceministras.

La Contraloría notificó las irregularidades al Minae en julio de 2019 y le dio plazo al 31 de marzo de 2020 para que el analizara el caso y determinara si procedía o no la devolución de los montos cancelados.

Desastre en Crucitas

Celeste López Quirós fue una persona clave durante la administración de Carlos Manuel Rodríguez para atender la situación de la mina Crucitas, ubicada en Cutris de San Carlos.

En diciembre de 2018, López visitó la zona minera junto con técnicos del Minae para medir fosas y recopilar datos en dos de los cinco puntos impactados por los coligalleros.

“Examinamos el número total de pilas, tomamos nota de su diámetro y su profundidad. Sinceramente no creemos que sea posible tener claridad de cuánto oro se extrajo sin completar primero estos análisis”, explicó en aquel momento.

El pasado 19 de agosto, Rodríguez compareció ante el plenario legislativo para referirse a las acciones del gobierno para frenar actividades ilegales en Crucitas y afirmó que Costa Rica padece un vacío legal en el manejo de la minería en general.

En esa ocasión también alegó que Crucitas no es un desastre ambiental y que la situación en la zona está más controlada.

No obstante, la nueva jerarca del Minae afirmó este lunes en Noticias Columbia que la situación de Crucitas es un “desastre nacional” en términos de seguridad y salud, por lo que tiene entre sus prioridades buscar una solución al problema.

“Yo creo que cuando hablamos de problemas de seguridad de este tipo, cuando vemos que hay mafias en todo este tránsito, cuando vemos que hay circulación de químicos que son tan tóxicos, yo creo que eso es un desastre”, comentó Meza.

Distintos grupos criminales organizados han convertido la zona minera de Crucitas en una región donde se roba el oro y plata de Costa Rica, se evaden impuestos, talan bosques y trafican cianuro, mercurio y armamento pesado.

A 200 kilómetros de San José y a unos pocos del límite con Nicaragua, estas mafias también corrompen a funcionarios del Estado para que se hagan de la vista gorda, detalla un informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

El desborde de crímenes nace de una alianza entre coligalleros y “empresarios de la zona”, costarricenses, quienes contratan mano de obra ilegal nicaragüense que junto a los nacionales han conseguido un secuestro hasta ahora impecable de la riqueza natural de ese lugar.