Juan Fernando Lara Salas. 17 octubre
Imagen del 17 de diciembre del 2019 de Álvaro Sáenz, entonces presidente de la Uccaep. Le acompañan, los entonces vicepresidentes de la Unión, Maritza Hernández y José Manuel Hernando. Foto: Cortesía Uccaep.
Imagen del 17 de diciembre del 2019 de Álvaro Sáenz, entonces presidente de la Uccaep. Le acompañan, los entonces vicepresidentes de la Unión, Maritza Hernández y José Manuel Hernando. Foto: Cortesía Uccaep.

Álvaro Sáenz Saborío, expresidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), reprochó al jerarca actual, Jose Álvaro Jenkins Rodríguez, firmar un acuerdo no consultado con el grupo responsable de actos de violencia denunciados penalmente, que dejaron pérdidas millonarias y más de 100 heridos.

Sáenz, quien presidió Uccaep por un año hasta setiembre pasado, atribuyó a Jenkins defraudar diálogo multisectorial por presuntos cálculos en torno al tamaño de la delegación de la Unión frente a otras representaciones, en esa conversación ahora cancelada y antes prevista para este sábado.

La negativa de la Uccaep, junto con otros ocho sectores, impidió conformar la mesa de diálogo coordinada por el Programa Estado de la Nación, tendiente a buscar opciones para reformular una propuesta de reformas internas para equilibrar las finanzas estatales, con la cual solicitar al Fondo Monetario Internacional (FMI) recursos de salvamento por $2.250 millones en los próximos tres años.

“A mí lo que me extrañó es que el mismo día que se le dice al presidente Carlos Alvarado y al presidente de la Asamblea Legislativa que no iría al diálogo, van y se reúnen con esas personas. Eso no está mal pero el jueves se firma un acuerdo en nombre del empresariado que no se acordó en el Consejo Directivo de Uccaep. El jueves hubo reunión del Consejo y no se habló de eso”, aseguró Sáenz e integrante aún de ese órgano.

Uccaep es la cúpula del sector empresarial costarricense integrada por 48 cámaras. Uno de los aspectos más relevantes es que detenta representación legal o por decreto en al menos 58 entidades públicas del Estado, incluida la Caja Costarricense de Seguro Social, Banco Hipotecario de la Vivienda, Consejo de Concesiones e Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).

Para Sáenz, la firma del acuerdo reviste de mayor gravedad porque supone una aprobación del empresariado de “seudo representantes sociales que la misma Uccaep apenas días antes calificó de terroristas y en un movimiento penetrado por el narcotráfico". “Me parece sumamente desafortunado por lo tanto”, aseveró.

Este sábado, Uccaep divulgó un video de Jenkins donde este admitió que la reunión con Rescate Nacional nunca fue una representación formal de la Unión sino una cita para escuchar posiciones de los líderes de Rescate Nacional, quienes enfrentan varias denuncias penales ante la Fiscalía General, y transmitirles sus inquietudes por las pérdidas derivadas de los bloqueos.

En su mensaje de este fin de semana, sin embargo, Jenkins no mencionó la firma del acuerdo con ese grupo la noche del jueves.

Por parte de la Unión estamparon sus firmas en el documentos tanto José Alvaro Jenkins, como el tesorero Óscar Echeverría.

Se hunde el ‘Titanic’

Por su parte, Sáenz insistió en que Uccaep ya dispone de una agenda clara construida durante su recién concluida presidencia centrada en la reactivación económica y la generación de empleo. Para Sáenz subyace otro afán en el jerarca de Uccaep que se aparta de ese derrotero.

“En esas mesas de diálogo quieren estar todos pero nadie entiende para qué. Bueno pues para que les toque el menor costo posible de la grave y pesada medicina a imponer desde el exterior para prestarnos plata. Eso es. Que no digan que es para otra cosa, es para eso”, concluyó.

“Estos pleitos ahorita se centran más en quién representa a quién y cuántos asientos tengo y cuántos tiene la otra representación. De esto se trata esto . Es como pelear asientos en el bote salvavidas del Titanic mientras este se hunde”, recalcó.

Siguiendo con la metáfora, Sáenz insistió en que el “Titanic” hoy lo representa el flujo fiscal de caja del Gobierno que, según prevé, va a colapsar en los primeros meses del año entrante a menos que las autoridades tengan acceso a préstamos del FMI quien, recordó, de todos modos impondría condiciones para proveer los fondos.

El también expresidente de la Unión, Ronald Jiménez, urgió este viernes 16 de octubre a la organización a romper vínculos con el grupo autodenominado Rescate Nacional, con el que firmaron un acuerdo el jueves.