Sofía Chinchilla C.. 23 marzo
Economista Francisco de Paula Gutierrez, expresidente del Banco Central de Costa Rica. Fotografia/ Marco Monge
Economista Francisco de Paula Gutierrez, expresidente del Banco Central de Costa Rica. Fotografia/ Marco Monge

¿Fue acertado que los diputados pospusieran, durante tres meses, el pago de cuatro tipos de impuestos con el objetivo de beneficiar a los empresarios durante la emergencia generada por la pandemia de covi-19? Para Francisco de Paula Gutiérrez, expresidente del Banco Central, no.

En opinión del economista, la medida que diseñaron en conjunto el Ejecutivo y los legisladores, difícilmente, llegará a beneficiar a a quienes más lo necesitan -pequeños empresarios y trabajadores informales- y podría poner en aprietos al Ministerio de Hacienda, el cual tendrá que buscar, en otro lugar, los recursos que dejarán de ingresar entre abril y junio.

Gutiérrez afirma, en la primera entrega de la entrevista que dio a La Nación, que la emergencia sanitaria no puede afrontarse como si la situación fiscal del país no fuera crítica, pues las decisiones que se tomen podrían hacer aún más complicado que la economía nacional salga a flote tras la crisis.

¿En qué situación estaba la economía del país en el momento en que nos golpea esta emergencia sanitaria y cómo cambia a partir de esta crisis?

"En Cefsa (Consejeros Económicos y Financieros), no veíamos cómo, este año, íbamos a poder crecer mucho más allá del 2,2% o 2,4%, pero veíamos estabilidad de precios, un tipo de cambio bastante estable. Había un problema adicional que era un alto desempleo.

"En eso nos toca el coronavirus, el mundo de la noche a la mañana se pone patas para arriba, literalmente, con problemas muy serios de confianza y paralización en el comercio internacional.

“No sabemos exactamente qué es lo que nos pueda pasar, lo que uno sí siente que es más o menos seguro, es que el crecimiento va a ser mucho menos, si es que hay crecimiento este año. La inflación no es problema, el petróleo no va a ser problema, pero sí vamos a tener un problema, posiblemente, más grave de desempleo y de producción, cuando todavía no hemos resuelto, ni mucho menos, el problema fiscal”.

-¿Esta emergencia podría ser un obstáculo más para que se resuelva el problema fiscal, o agravarlo?

"En el país hemos estado actuando como si tuviéramos una situación fiscal muy tranquila, me parece a mí. Ante una crisis de esta naturaleza, con el desequilibrio fiscal que tenemos, uno esperaría se actuara con mucha más fortaleza en decir: ‘bueno, aquí hay que ver cómo aprovechamos esta ocasión para reducir el gasto público’, cosas estructurales.

"Sabemos que los ingresos, posiblemente, van a ser menores, pero la modificación que se hizo ayer (el martes anterior), para los diferentes tipos de impuestos, a me parece que lo que está diciendo es que desde el punto de vista fiscal, no estamos preocupados.

"Cuando lo que se acuerda es dar una moratoria de pagos en los principales impuestos hasta diciembre, el Ministerio de Hacienda va a tener que pedir prestados esos recursos que no van a estar entrando. Eso tiene un costo financiero y nos puede desviar mucho más de la meta fiscal de este año, que era reducir el déficit.

“Estamos dando unos beneficios que no tienen tanto sentido, porque yo no estoy nada claro de que le vayan a llegar a la gente que en realidad lo necesita. Muchos de quienes están afectados pueden ser gente que está en la informalidad, que no les van a llegar esos beneficios. Pequeñas empresas, no es mucho lo que van a estar teniendo de alivio. Las grandes empresas sí, hay un respiro importante, pero no es por esas por las que uno estaría preocupado de atender y ayudar.”

-¿Fue inoportuno, entonces, este proyecto que se aprobó?

“A mí me parece que es una barbaridad, me parece que no calza con la situación fiscal que tiene el país, que no soluciona tampoco los problemas que podemos estar enfrentando por el coronavirus”.

-¿Cómo explicar que en este momento de emergencia, en el que nos preocupa tanto que no aumente el desempleo y que las empresas no colapsen, es importante no perder de vista el tema fiscal?

"El problema es que también en lo fiscal hemos estado al borde de un precipicio, lo estuvimos en el año 2018, al borde de una situación de cesación de pagos y, entonces, se entraría en una crisis que puede ser muy grave, como la que tuvo Grecia, por ejemplo.

"Grecia tuvo una crisis con desempleo, con empresas quebrando y cerrando, pero ya no porque hay un virus que nos está acribillando en el mundo. Eso no lo podemos perder de vista porque si algo nos va a hacer el coronavirus es agravarnos eso y, además estamos tomando decisiones que tienen consecuencias desde el punto de vista del ajuste fiscal, que son importantes.

“Es mucho más complicado, hacer el manejo del tema del coronavirus con responsabilidad cuando tengo una situación fiscal muy difícil, que si hubiera tenido una situación fiscal más cómoda. Lo que yo creo es que se está actuando como si la situación fiscal fuera más cómoda”.

-¿Qué habría pasado si la crisis sanitaria nos hubiera golpeado cuando no teníamos la reforma fiscal? ¿Habría sido más grave?

"Habría sido mucho más complicado, pero la reforma fiscal apenas se está empezando a aplicar.

"Acabamos el año pasado con un déficit más grande del que tuvimos el año 2018, era hasta este año que podíamos realmente empezar a mostrar a los acreedores internacionales y a nosotros mismos que el país estaba apostando realmente a la estabilidad fiscal, como un objetivo de largo plazo. Eso nos lo viene a desviar un poquito el coronavirus, pero lo desvía también la forma como estamos actuando.

“Me da la impresión que estamos pensando que el único problema que tenemos entre manos es el coronavirus, que es un problema muy serio. Creo que el Gobierno lo ha venido trabajando muy bien en la parte de salud, pero en la parte económica me parece que estamos afectando las posibilidades de tener una estabilidad fiscal a futuro, mucho más sólida y mucho más cómoda”.

-¿Qué recomendación le daría usted al Ejecutivo y el Legislativo? Por un lado deben procurar que la gente no pierda su empleo y que los negocios puedan seguir trabajando, y a la vez no deben perder de vista el tema fiscal. ¿Cómo establecería usted las prioridades?

"Creo que lo primero que hay que tener muy claro es que estas cosas no pueden salir sin dolor. Cuando hay una crisis de esta naturaleza, algo se nos va a afectar. Hay que buscar en qué cosas podemos tener influencia y en cuáles cosas no. Y, tratar, entonces, de concentrar los esfuerzos en aquellas cosas en que realmente podemos hacer algo.

"Lo digo porque me parece que la propuesta que se aprobó lo que hace es tratar de tirar salvavidas un poco a la loca y, ahí, no necesariamente van a poder agarrar el salvavidas quienes necesitan agarrarlo. Porque es una ayuda a los que están en la formalidad y muchos de los problemas que vamos a tener y que estamos teniendo en empleo y desempleo, es gente que está en la informalidad.

"Yo veo que serían de mucha más ayuda temas de crédito que exoneraciones de impuestos, porque aquí lo que estamos creando es un hueco.

“Hay que escoger, pero para eso se requiere una visión muy clara de hacia dónde se quiere ir y qué se quiere lograr y me parece que hemos perdido no esa visión, no de ahora, sino de antes, porque estábamos viendo el ajuste fiscal como una majadería que había que cumplir, cuando es una necesidad para poder darle a este país un horizonte de crecimiento con estabilidad”.

-Usted mencionaba que considera inoportuno el proyecto que se aprobó el martes. ¿El tema tributario debería tocarse en alguna medida en este contexto, o simplemente es mejor no volverlo a ver?

"Yo creo que uno podría volverlo a ver, pero con mucho cuidado. Es que me parece que cuando uno dice: se exonera durante un periodo de tiempo de tres meses, ni el IVA ni renta ni consumo ni aranceles, y la gente tiene que entregárselos al fisco como máximo el 31 de diciembre, ahí estamos tirando como con escopeta.

"Si no se les cobran, los terminarán pagando en diciembre y, si las cosas están complicadas en diciembre, lo que nos van a decir es ‘no podemos pagarlo’. Entonces, ¿qué vamos a hacer?

“Mejor llamemos las cosas por su nombre y veamos si dentro de algunas líneas de crédito importantes podemos tener algo que nos permita ayudar realmente que necesitan que se les ayude”.