Josué Bravo. 6 julio
En orden, los jefes fracción Luis Fernando Chacón (PLN); Enrique Sánchez (PAC) y Rodolfo Peña (PUSC), así como los diputados Carlos Avendaño (PRN) y Jonathan Prendas (PNR).
En orden, los jefes fracción Luis Fernando Chacón (PLN); Enrique Sánchez (PAC) y Rodolfo Peña (PUSC), así como los diputados Carlos Avendaño (PRN) y Jonathan Prendas (PNR).

Los diputados le pidieron al Gobierno plantear un recorte más ambioso al gasto público del 2020, más allá de los ¢355.000 millones anunciados por el Ministerio de Hacienda la semana pasada.

Solo así, expusieron, considerarían la posibilidad de discutir un posible aumento en el endeudamiento que le permita al Poder Ejecutivo afrontar la mayor parte de la caída de los ingresos provocada por la pandemia.

Así reaccionaron los legisladores ante el anuncio de Hacienda de que solicitará a la Asamblea Legislativa aumentar el límite de endeudamiento del 2020 en unos ¢800.000 millones, para tapar el hueco de casi ¢1,2 billones en la recaudación de impuestos producto de la pandemia.

Ellos son los jefes de fracción del PLN y del PUSC, Luis Fernando Chacón y Rodolfo Peñas; junto con el diputado de restauracionista Carlos Avendaño; y el vocero del bloque Nueva República, Jonathan Prendas.

Por su parte, el jefe de la bancada oficialista, Enrique Sánchez, asegura que la tarea del Poder Ejecutivo de plantear un recorte al gasto por ¢355.000 millones es bien “significativa” y forma parte del esfuerzo macroeconómico para estabilizar las cifras del país.

El Gobierno planea hacer ese recorte de gastos, equivalente a un 1% del producto interno bruto (PIB), pero la caída en los ingresos corrientes es de ¢1.165.192 millones, un 3,3% del PIB. De ahí el interés de Hacienda de ampliar el límite de deuda en ¢800.000 millones adicionales a los ¢5 billones establecidos al aprobarse el presupuesto 2020.

Chacón, jefe del Partido Liberación Nacional (PLN), afirma que su bancada se siente insatisfecha con el planteamiento del Poder Ejecutivo, el cual se haría oficial el próximo lunes 13 de julio cuando se presente un nuevo presupuesto extraordinario.

“Nosotros le pedimos al presidente de la República al menos ¢500.000 millones, al menos ¢500.000 millones (en recortes). Él tiene que saber cómo lo hace y cómo hacerlo lo más urgentemente posible, porque entre más dinero que se recorte del Estado, el hueco que nos queda por cubrir es menor. Entonces, entramos a discutir menos deuda”, expuso el jefe de Liberación Nacional (PLN).

El jefe de la Unidad Social Cristiana (PUSC), Rodolfo Peña, dice que el esfuerzo del gobierno para disminuir el Presupuesto Nacional puede alcanzar hasta el 2% del PIB (¢710.000 millones), siempre que se puedan reducir un poco más rubros como viáticos, publicidad, plazas vacantes, transferencias, compra de equipos y de vehículos.

“No es aprobar deuda solo para aprobar para afrontar gasto corriente. Hasta que no haya un recorte de gasto real y efectivo, me parece que no podemos endeudarnos más. Se debe de analizar bien la propuesta porque se debe raspar la olla antes de aprobar nueva deuda”, añadió Peña.

Caros Avendado, diputado del Partido Restauración Nacional (PRN), también insistió en que se debe de hacer un mayor ajuste del gasto público.

Al igual que Peña, mencionó que se debe hacer un mayor esfuerzo para alcanzar una disminución del gasto en 2% del PIB. De igual forma, pidió hacer más recortes en gastos como consultorías, viáticos, viajes, propaganda, publicidad, alimentación, actividades protocolarias.

Sobre las áreas mencionadas por Peña y Avendaño, el ministro de Hacienda, Elián Villegas, adelantó que esas partidas serán recortadas.

Avendaño llamó a ser más eficiente con el uso de recursos, evitar pifias, sobreprecios y pagos de más; así como mejorar los procesos de cobros judiciales por parte de Hacienda.

Asimismo, pidió profundizar acciones contra el contrabando y la evasión fiscal, evitar duplicidad de funciones y revisar la efectividad de algunas políticas públicas.

“Hay más de ¢27.000 millones que no se han podido recuperar porque no hay capacidad de dar seguimiento y ejecución a procesos de cobro judicial en el Ministerio de Hacienda”.

“Cualquier análisis sobre acudir a más deuda dependerá primero de un compromiso y puesta en práctica de verdaderos ajustes por el lado del gasto y la recaudación”, dijo Avendaño.

Jonathan Prendas, vocero de Nueva República, dijo que en principio el bloque no apoya más endeudamiento.

“En Nueva República hemos detectado potenciales recortes al gasto público por ¢2 billones, pero en lugar de acoger esa recomendación, el menos en un 50% y así enfrentar esta crisis de la pandemia, el Gobierno simplemente prefiere esconder su ineficiente presupuesto nacional para pedir un autorización de endeudamiento por ¢800.000 millones”, señaló el diputado fabricista.

Prendas afirma que ¢1 billón en recortes se podría obtener de los rubros de horas extras, gastos de viajes y transporte, transferencia a universidades públicas y a entidades con superávits; así como pago de alquileres y reducción de gastos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y Cancillería.

“¢1 billón en esas partidas y el otro billón por eficiencia generada por una readecuación del tamaño del Estado, así como de mejoras de recaudación con los escáneres, el pago electrónico, la implementación del gobierno digital y la movilidad horizontal del personal del gobierno para mejorar la cobranza de impuestos”, añadió Prendas.

Silvia Hernández, diputada del PLN y presidenta de la comisión legislativa de Asuntos Hacendarios, dijo:

“Los ahorros que el presidente nos ha prometido una y otra vez en el gasto deben usarse para financiar las nuevas prioridades, hay que eliminar los gastos que no sean esenciales, tarea que el Gobierno debe realizar detenidamente. Y si es necesario debemos endeudarnos, pero para asegurar las mejores condiciones sanitarias que podamos y la alimentación de la población. Por ello, hoy más que nunca la eficiencia en el gasto es la clave”.

Enrique Sánchez, jefe de fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC), defendió la iniciativa del gobierno de recortar el presupuesto en 1% del PIB y plantear una ampliación en el endeudamiento.

Dijo que, en el caso de las universidades públicas, a las que el gobierno le pretende disminuir en ¢66.000 millones la transferencia del Fondo Especial de Educación Superior (FEES), se pretende que ellas asuman parte de la atención de la emergencia nacional pero a nivel presupuestario.

De igual forma, sostuvo que las municipalidades deben entender que, sin afectar sus servicios básicos, hay una coyuntura excepcional donde no todos los proyectos de inversión proyectados se podrán ejecutar en este momento.

El gobierno planteó un recorte de ¢41.500 millones a la transferencias que hace a las municipalidades para el mantenimiento de la red cantonal vial. Ese monto equivale al 70% del total del fondo disponible para los ayuntamientos.

Sánchez añadió que durante esta semana el diálogo se ampliará a los diputados de la comisión legislativa de Asuntos Hacendarios, para exponer el detalle de la estructura del próximo presupuesto extraordinario.

“Este presupuesto más los préstamos que ya están en la Asamblea, nos permitiría cerrar el año 2020. Pero, para proyectarnos al 2021 hay que empezar a construir este mismo año el acuerdo con el Fondo Monetario Internaiconal (FMI). Y ese no es un acuerdo que pueda salir solo del trabajo del Ejecutivo con el Fondo, sino que tiene que involucrar a muchos actores y principalmente ala Asamblea Legislativa”, añadió.-

Definir rumbo económico

Luis Fernando Chacón, jefe del PLN, dejó claro, una vez más, que su fracción está en la mayor disposición de seguir colaborando con el gobierno en el esfuerzo de estabilizar la economía.

No obstante, dijo que el presidente de la República, Carlos Alvarado, debe fijar, de manera integral, el rumbo del país. También, urgió a Zapote que explique lo relacionado con las negociaciones con el FMI.

“No podemos avanzar sin saber hacia dónde queremos ir. Todos los sectores tenemos que aportar en una salida al problema, pero si el presidente no da una ruta no puede poner a todos los sectores a negociar. Sin un rumbo claro se toca a un sector y se da la impresión de que solo a ese sector se va a recortar”, expuso el verdiblanco.

Rodolfo Peña, jefe del PUSC; y Carlos Avendaño, diputado del PRN; también urgieron al Ejecutivo un plan de reactivación económica.

El socialcristiano dijo que esta se puede hacer con mejores protocolos sanitarios. “Si hay reactivación hay producción, y si hay producción los ingresos de la Caja y del gobierno se van a mejorar”, añadió Peña.

Lo mismo dijo Avendaño: “Lo primero es reactivación económica. Llevamos ya dos años exigiendo una ruta clara de parte del Ejecutivo para reactivar la economía, pues conforme mayor actividad productiva y consumo haya, mayor será la recaudación fiscal”.