Josué Bravo. 25 octubre
Laura Guido, del PAC, y Silvia Hernández, del PLN, dos de las protagonistas de la jornada del 20 de octubre en la Comisión de Hacendarios. Foto: Rafael Pacheco
Laura Guido, del PAC, y Silvia Hernández, del PLN, dos de las protagonistas de la jornada del 20 de octubre en la Comisión de Hacendarios. Foto: Rafael Pacheco

A las 9 a. m. del pasado martes 20 de octubre, el ministro de Hacienda, Elian Villegas, y dos diputadas del Partido Acción Ciudadana (PAC) se reunieron en privado con los diputados de Liberación Nacional (PLN) que integran la Comisión de Asuntos Hacendarios, foro donde se discutía intensamente el Presupuesto Nacional del 2021.

A las 11:30 p. m. de ese mismo día, la Comisión debía votar su dictamen sobre el plan de gastos de ¢11,45 billones, para pasarlo al plenario.

El objetivo de la reunión, que duró unos 40 minutos, fue consensuar un paquete de recortes para el próximo año, pero de una forma atenuada, en vista de que la oposición anunció su intención de reducir unos ¢200.000 millones, para lo cual tenía mociones listas.

Nielsen Pérez, del PAC, confirmó la existencia de esa reunión, en la que también participó su compañera de bancada, Laura Guido.

El encuentro fue promovido por Pérez después de que, en la jornada del lunes, el ministro de Hacienda lanzó la contrapropuesta de reducir ¢150.000 millones y de que el PAC bloqueara la votación de las mociones mediante un extenso uso de la palabra en la sesión de Hacendarios.

Desde la noche del domingo, el despacho del ministro de la Presidencia, Marcelo Prieto, le había solicitado a las instituciones públicas actuar, incluso a nivel de comunicación pública, para oponerse a los recortes planteados por la oposición y enviar sus justificaciones al despacho de Laura Guido, del PAC.

En la reunión de la mañana del martes, el ministro le propuso al PLN hacer un ejercicio conjunto para realizar los recortes.

Según Silvia Hernández, ella le preguntó al ministro: “Don Elian, ¿usted ya lo tiene identificado (el recorte de ¢150.000 millones)?”

“Él dijo 'no, yo lo tengo que construir’. Eso puede ser entendible porque, además, ellos reaccionaron un día sí, un día no, luego que sí”, añadió la legisladora verdiblanca.

Agregó que Villegas les propuso construir el recorte juntos. “Yo le dije 'no, don Elian, perdón, eso ya está. Nosotros ya tenemos las mociones. Se supone que usted ya sabe, ¿por qué dio ese monto de ¢150.000 millones?”, relató la verdiblanca.

Acordaron, entonces, que el ministro haría un ejercicio durante la mañana para hacer una propuesta más tarde.

Después del mediodía, el jerarca le ofreció a la liberacionista Ana Lucía Delgado recortar ¢30.000 millones, lo cual fue rechazado por el PLN porque no se trataba de una subasta, según dijo a La Nación Silvia Hernández.

El interés era enviar un mensaje al país y al extranjero de que Costa Rica estaba anuente a racionalizar su gasto público en medio de la crisis fiscal, añadió la verdiblanca.

El acuerdo avalado por el presidente

Las horas avanzaron y, a las 5 p. m., los diputados de oposición anunciaron un acuerdo con el Gobierno para recortar, en la sesión de esa misma noche, ¢150.000 millones, equivalentes a un 1,3% del Presupuesto del 2021.

“De manera tal que vamos a proceder para que, de aquí a las 11 p. m., como lo establece el reglamento, analizar todas las mociones, entre las fracciones, para darle viabilidad a que esos ¢150.000 millones se puedan materializar”, dijo Silvia Hernández.

En el anuncio también participaron los liberacionistas Ana Lucía Delgado y Gustavo Viales, la socialcristiana María Inés Solís, el fabricista Harllan Hoepelman y el restauracionista Carlos Avendaño.

La diputada liberacionista Silvia Hernández explicó que el acuerdo se fraguó con el ministro de Hacienda, quien les dijo que el presidente Carlos Alvarado lo había autorizado.

En ese momento, añadió la socialcristiana María Inés Solís, no se validó el acuerdo con la bancada del PAC porque asumieron que la fracción de Gobierno seguiría las indicaciones de su ministro.

La socialcristiana comentó que, antes de la conferencia de prensa, Villegas les aseveró a los diputados de oposición, por teléfono, que podían hacer el recorte y que, en enero próximo, él propondría nuevos ajustes mediante un presupuesto extraordinario, de ser necesario.

Por su parte, Silvia Hernández recordó: “Él (Villegas) comentó que no iban a obstruir, que era ya un acuerdo que no iban a obstruir, que algunas mociones de fijo no las iban a votar, pero que no iban a obstruir del todo y otras sí, pero que, en toda esa discusión, el presidente estaba totalmente claro”.

En la conferencia de oposición, no estuvieron presentes el restauracionista Giovanni Gómez ni el socialcristiano Oscar Cascante, un docente de Puntarenas que no estaba del todo convencido de los ajustes presentados, sobre todo en materia de educación.

Cascante consideraba los ajustes desbalanceados, según comentó a este medio, a pesar de que dijo estar consciente de la necesidad de reducir el gasto por la coyuntura fiscal.

Por su parte, Otto Roberto Vargas, el único diputado del Partido Republicano Social Cristiano (PRSC), estuvo al principio de la conferencia, pero luego se levantó de la mesa.

Vargas explicó a La Nación que se retiró debido al mensaje difuso que estaban transmitiendo los diputados del PAC en ese mismo momento. “Nos estaban induciendo al error sobre el acuerdo”, aseveró el republicano sin citar nombres.

En una conferencia de prensa casi en simultáneo, la legisladora del PAC, Laura Guido, aseveró que el acuerdo entre oposición y Gobierno no se había sellado con su bancada: “Doña Silvia no tuvo esa conversación conmigo, no con otra diputada que tenga presencia en esta mesa ni en la comisión”.

Sin embargo, Guido también dejó en claro que, a pesar de mantener las objeciones a las rebajas, su bancada retiraría la mayor parte de sus mociones, acortaría el uso de la palabra y permitiría que la democracia fluyera para que las mayorías se expresaran.

“Básicamente se vio una diferencia entre lo que el Ejecutivo decide y lo que el PAC viene a ejecutar. No no hubo comunicación, o le zafaron la tabla al ministro, o estaban jugando un doble juego”, dijo María Inés Solís.

Llamadas al presidente Carlos Alvarado para confirmar

Otto Roberto Vargas coincidió con la versión de la socialcristiana: “En esa línea íbamos, pero la fracción del PAC nos estaban vendiendo otra versión. Hubo una confusión total. No había coordinación”.

“Entonces, yo tuve que agarrar el teléfono y llamar al presidente de la República y él me verificó la versión que había dado doña Silvia Hernández. Los compañeros del PAC me estaban vendiendo la versión de que hiciéramos ese recorte de ¢150.000 millones si teníamos los votos, pero que, si no teníamos los votos, que no votáramos”, añadió Vargas.

El socialcristiano Óscar Cascante también relató: “El Gobierno sí estaba anuente al recorte. Me parece que, en la forma de cómo hacerlo, fue en lo que no nos pudimos poner de acuerdo. Tal vez nos hizo falta tiempo, pero el presidente sí estaba de acuerdo con que se hiciera el recorte de los ¢150.000 millones y que en enero hacía un balance”.

Debido a esa nebulosa, cuatro legisladores de oposición le pidieron a Laura Guido reunirse en un cuarto aparte para llamar por teléfono al ministro de Hacienda y al presidente Alvarado, con el fin de verificar los alcances del acuerdo.

Los cuatro diputados y Guido se reunieron en un salón adjunto, a eso de las 6 p. m. Estaban el republicano Otto Roberto Vargas, el socialcristiano Óscar Cascante y los restauracionistas Carlos Avendaño y Giovanni Gómez, junto con la oficialista.

Desde ahí, por medio del altavoz, los cinco escucharon al ministro confirmar el aval del Gobierno al ajuste del 1,3% al presupuesto del 2021.

Luego, hicieron el mismo ejercicio con el presidente Alvarado, quien se manifestó en la misma línea de Villegas. Así lo confirmaron Vargas y Cascante.

“Sí, el presidente dijo que efectivamente podíamos recortar hasta ¢150.000 millones esa misma noche”, recordó Vargas.

Por su parte, Óscar Cascante afirmó: “Estaban PAC, Restauración, Republicano y estaba yo. Él nos aclaró, porque había quedado la duda”.

El socialcristiano añadió que, “cuando se da la nebulosa de si él (Alvarado) estaba de acuerdo con el recorte, él nos comunica que sí, que él está de acuerdo. Él está consciente de que tienen que hacer un sacrificio y comunica que las instituciones podrían presentar de aquí a enero un recorte y en enero se equilibraba”.

Ese intercambio se dio durante un amplio receso, mientras otros congresistas de oposición, liderados por el PLN, consensuaban las mociones para alcanzar ese 1,3%, pero solo hubo acuerdos por ¢120.000 millones.

Hasta ese momento, la comisión solo había podido evacuar una tercera parte de las 180 mociones presentadas al presupuesto.

Sin embargo, al reanudarse la sesión, a eso de las 7 p. m. Silvia Hernández percibió que el PAC tenía una posición diferente a la acordada.

“Laura, ¿qué es todo este invento?”, le preguntó la liberacionista a Laura Guido. “Le dije ‘tienes a don Elian todo el día entero aquí y no se vota nada’”, agregó.

La verdiblanca aseguró que el PLN se intentó comunicar en dos ocasiones con el presidente Alvarado, pero este no respondió.

Luego, el PAC solo cumplió con retirar la mayoría de sus mociones que, más bien, habrían aumentado el gasto; después, Laura Guido, Paola Vega y Welmer Ramos procedieron a bloquear la votación de las mociones de recorte.

Estos legisladores se sumaron al frenteamplista José María Villalta para usar la mayoría del tiempo del debate, lo cual impidió avanzar en la discusión de las mociones que contenían los ajustes.

Nielsen Pérez, quien se abstuvo de hablar, aseguró: “El compromiso nuestro fue de no utilizar el tiempo al que teníamos derecho en los términos que lo veníamos utilizando, dejar que fluyeran las mayorías".

“El compromiso no era que se votaran (recortes). El compromiso era que se avanzara. Si tenía los votos ya era parte del tema de las mayorías”, aseguró.

La otra ruta

A Guido se le consultó el miércoles por las razones que el PAC se había apartado de la línea de Gobierno, pero ella lo refutó. “Eso no es cierto, estás partiendo de una pregunta que parte de una premisa falsa”, aseveró.

Luego, respondió por escrito: “La fracción del PAC, el ministro de Hacienda y el presidente coincidimos en la anuencia a disminuir el presupuesto en ¢150.000 millones, adicionales a los más de ¢368.000 millones que fueron reducidos desde su formulación original. Ese ha sido, desde el anuncio que al respecto hizo Hacienda el día lunes, nuestro acuerdo”.

“A pesar de ello, no encontramos en las mociones una ruta posible para lograrlo, sin que ello provocara, por ejemplo, el cierre técnico de ministerios e instituciones, de los tres poderes de la República, de la Contraloría General y del TSE”.

Citó que 21 mociones habrían eliminado el 50% de los recursos para el pago de agua y luz a 17 títulos presupuestarios, entre otros rubros sensibles e indispensables para la prestación de servicios.

Finalmente, en la sesión, el tiempo se agotó y no pudieron votarse mociones de recorte por más de ¢7.000 millones.

A las 11:30 p. m., nueve diputados votaron negativamente el presupuesto. Solo Guido y Pérez lo aprobaron.

Votaron a negativamente Hernández, Delgado y Viales, del PLN; Solís y Cascante, del PUSC; Avendaño y Gómez, del PRN; Vargas del PRSC; y Hopelman del bloque fabricista.

Al respecto, la diputada del PAC, Laura Guido, dijo: “Ahora tenemos una ruta que nos permite llegar a ese acuerdo, en el que coincidimos con la exigencia planteada por la oposición, pero ya no a través de mociones que implicaban cierres técnicos o imposibilidades para que las instituciones cumplieran con sus propósitos, sino mediante un trabajo coordinado con todos los títulos presupuestarios”.

Este domingo se deberá presentar al plenario legislativo un informe negativo de mayoría y uno afirmativo de minoría sobre el presupuesto 2021. El Gobierno se comprometió incluir en el de minoría la reducción de ¢150.000 millones.