Josué Bravo. 14 mayo
Carlos Alvarado saluda al presidente Ejecutivo de la Caja, Román Macaya, durante un recorrido de ambos en el hospital San Vicente de Paúl, Heredia, en setiembre del 2018. El mandatario le ha pedido jerarca abrir la discusión sobre la sostenibilidad del IVM. Foto: Alejandro Gamboa Madrigal
Carlos Alvarado saluda al presidente Ejecutivo de la Caja, Román Macaya, durante un recorrido de ambos en el hospital San Vicente de Paúl, Heredia, en setiembre del 2018. El mandatario le ha pedido jerarca abrir la discusión sobre la sostenibilidad del IVM. Foto: Alejandro Gamboa Madrigal

Carlos Alvarado, presidente de la República, pide asumir el reto de encontrar medidas “emergentes” o creativas para garantizar la sostenibilidad a futuro del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).

“Llamo a que tiene que ser la innovación y la creatividad, las formas emergentes”, indicó el mandatario sin profundizar en cuáles pueden ser esas alternativas.

En su criterio, si la discusión actual sigue siendo alrededor de muchas de las sugerencias ya conocidas, siempre habrá contradicciones, porque todas forman un mismo núcleo en el que los involucrados se reparten los aportes económicos para fortalecer el sistema.

En ese sentido, mencionó algunas de esas propuestas que para él generan polémica, como lo son el incremento de la contribución patronal, del trabajador y del Estado; así como aumentar la edad de retiro o ampliar el rango de años trabajados para calcular el monto de la pensión.

“¿Que descarte las que están? No, no las descarto. ¿Que las estoy aceptando todas como están? No, incluso, porque no soy yo al final el que determina esta sí o esta no. Es parte de un proceso, de una discusión de Estado y de país, pero yo sí planteo que tenemos que abrir más posibilidades”, señaló el mandatario.

“Nosotros necesitamos llevar la discusión también a otro nivel de cómo llevar a otras formas de valor, otras formas de ingreso que sustenten eso”, añadió.

Alvarado recordó que le pidió a Román Macaya, presidente Ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), abrir la discusión al respecto, luego de que el mandatario también le solicitó un plan para reducir las listas de espera.

Aunque el presidente dice tener algunas ideas sobre cómo deberían ser esas soluciones innovadoras, evitó mencionarlas.

“Algunas opciones que hemos visto, algunas compartidas con Don Román, otras no, pero a eso quiero darle la oportunidad para tener mayor concreción, para poder proponer y poner en la mesa. Pero sí creo que parte de mi responsabilidad es abrir esta discusión y creo que por lo menos tenemos que darnos una oportunidad, no de dilatar la discusión, pero sí una oportunidad de ver el panorama más amplio”, justificó.

El IVM de la Caja es el fondo más grande de jubilaciones en el país. En él cotizan más de 1,5 millones de trabajadores, 87.500 patronos y el Estado. A diciembre anterior tenía 272.832 beneficiarios y una reserva de ¢2,5 billones.

En el año 2016, un estudio de la Escuela de Matemáticas de la Universidad de Costa Rica (UCR), reveló graves problemas para la sostenibilidad del IVM. Entre otras, el informe propuso aumentar la edad de retiro de los 65 años a 70 años para mejorar los ingresos del régimen.

Refuta señalamientos

El presidente también se refirió a la queja de la Junta Directiva y de la Gerencia de Pensiones de la Caja que, aseguran, existe falta de apoyo del Ejecutivo para impulsar reformas legales que mejoren los aportes al IVM.

La molestia provino de Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la Caja y de los directores Marielos Alfaro y José Luis Loría; quienes además señalaron que la falta de atención al tema también ocurrió durante el gobierno de luis Guillermo Solís.

Al respecto, Alvarado se puso a disposición de los directores para que, a través de los grupos representados en la Junta Directiva, se aborde el tema. Empero, señaló que a él no le han manifestad esas preocupaciones.

“A mí, particularmente, no se me planteó. Pero sí es una preocupación, tanto así que yo lo estoy poniendo sobre la mesa desde el 2 de mayo” en el primer informe de labores, según el mandatario.

Barrantes aseguró a La Nación que aún espera respuesta de los ministerios de Trabajo y de la Presidencia, a los oficios enviados en los que consulta si las medidas recomendadas para fortalecer el sistema de pensiones son las idóneas.

Por su parte, Loría insistió en que no ven en la agenda del gobierno el abordaje del problema, mientras que Alfaro, quien es representante del sector empresarial en la Junta Directiva, recordó que la situación del IVM es tema de Estado, por lo cual debe liderarlo el Gobierno.

El presidente de la República también recordó que el gobierno ha hecho su parte, la cual fue evitar una quiebra del Estado.

Aunque no lo mencionó, el presidente se refería a la reforma fiscal aprobada en diciembre anterior, con la cual el gobierno pretende recaudar ¢422.400 millones cada año, entre ingresos y recortes al gasto.

“Si el gobierno quiebra, quiebra el IVM. Entonces, yo creo que sí tomamos acciones en este (primer) año (de gobierno)”, respondió Alvarado.

Luego remarcó: “Diay, si quiebra el Estado, ¿qué aporte podría hacer el gobierno en sus cuotas?, por ejemplo. Si quiebra, otra vez la discusión va a cero y eso no es menor. Yo creo que sí, eso es una forma de abordarlo, garantizar esa sostenibilidad. Eso era precondición para poder tener esta discusión ahora”, sostuvo el presidente.

El presidente también señaló que esas críticas vienen de sectores representados en la Junta Directiva a través del tripartismo.

Por tanto, hizo un llamado a no delegar la búsqueda de soluciones hacia arriba, es decir, al Ejecutivo. “Hay que trabajarlo en conjunto”, pidió.

Algunas recomendaciones de la mesa de diálogo

Una mesa de diálogo para abordar los problemas de sostenibilidad del régimen se creó en 2017 y estuvo integrado por trabajadores, patronos y el Gobierno. En total elaboró 33 recomendaciones.

Una de ellas es la de acelerar el aumento de las cotizaciones al llevarlo a 12,16% en el 2028 y no en el 2035 como está planificado actualmente. En la actualidad ese aporte es de 10,16%.

Otra recomendación fue aumentar de 20 años a 25 años el periodo de tiempo para calcular el salario promedio, con el cual se fijará la pensión mínima.

También, la mesa propuso genera nuevos ingresos al sistema por medio del traslado anual de ¢60.000 millones del Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf) y el 0,25% de aporte sobre los salarios del Banco Popular.

Sin embargo, un estudio efectuado en octubre del 2018 por la Dirección Actuarial de la Caja, asegura que si se aplican todas la propuestas hechas en esa mesa, la reserva del fondo se agotará en el 2045.

Si a dichas recomendaciones se le agregan algunos cambios sugeridos por la Junta Directiva de la Caja, el fondo se agotaría en 2046.

En ambos casos la reserva del IVM se extiende como máximo por cinco años adicionales dado que, en el 2014, un análisis de la CCSS concluyó que sin hacer ajustes se agotaría agotaría en el 2041.

Es decir, sus efectos a favor de mejorar la sostenibilidad del IVM son mínimos.