
La magistrada de la Sala de Casación Penal, Sandra Zúñiga Morales, anunció que se acogerá a su pensión a partir del próximo 1.° de junio, decisión que atribuyó principalmente al deseo de dedicar más tiempo a su familia y, en especial, a su madre.
El anuncio lo realizó durante la sesión de Corte Plena de este 11 de mayo, que se convirtió en su última participación como magistrada propietaria. Luego se dedicará a concluir informes y otros pendientes administrativos, antes de iniciar vacaciones durante los próximos 15 días.
“En este momento cumplo con la promesa realizada a mi familia desde hace unos años de retirarme y poder brindarles más tiempo y dedicación, en especial a mi madre que ya lo necesita”, expresó Zúñiga durante su discurso de despedida, visiblemente conmovida.
La Sala Tercera (o Sala de Casación Penal) de la Corte Suprema de Justicia se especializa en conocer recursos de casación y revisión contra sentencias penales. La magistrada ocupaba el cargo desde enero de 2020, cuando asumió en sustitución del exmagistrado Carlos Chinchilla, quien también se había jubilado.
Su nombramiento estaba vigente hasta el 2028; sin embargo, decidió adelantar su salida del Poder Judicial tras más de 35 años de carrera judicial.
‘Que los discursos de odio cedan’
Durante su intervención, Zúñiga hizo un repaso de algunos proyectos impulsados durante su gestión, entre ellos la implementación de la jurisdicción especializada contra el crimen organizado y el fortalecimiento de iniciativas en materia de cibercrimen y ciberseguridad.
También aprovechó para defender la independencia judicial y alertar sobre los discursos de odio y el deterioro del debate público.
"Me voy con la esperanza siempre de tiempos mejores, en donde los discursos de odio cedan por otros que construyan una Costa Rica mejor, en donde se reconozca que el insulto, la burla, el grito, el abucheo, solo conducen a los campos estériles de la incomunicación y, a veces, hasta de la violencia, que son reflejo de un estado decadente de frustración y de ira, que va normalizando el irrespeto a la dignidad humana y que al final nada aportan a los retos y soluciones que espera con ansias esta nación", afirmó.
Finalmente, en su mensaje de despedida, instó al Poder Judicial a seguir firmes en la defensa de la independencia judicial.
“Se deberá seguir firmes en su defensa, desde el respeto de los derechos fundamentales en cada uno de los componentes que conforman este Poder Judicial (...) Significa también ser celosos y contundentes en la defensa de principios fundamentales como el de la independencia judicial, que garantiza ejercer la función jurisdiccional sin injerencias, presiones o amenazas de ningún tipo y de ninguna persona, sino de una forma libre, en igualdad, en apego al juramento de cumplir la ley, para la defensa de nuestro Estado de Derecho", concluyó.
Su trayectoria
Zúñiga cuenta con una amplia trayectoria académica y judicial. Es licenciada en Derecho y notaria por la Universidad de Costa Rica, además de doctora en Derecho Penal y Fundamentos de Derecho por la Universidad de Alcalá, en España.
A lo largo de su carrera, también se desempeñó como docente y consultora internacional en derecho penal y administración de justicia.
Dentro del Poder Judicial ocupó cargos como defensora pública, jueza de juicio y jueza del Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Goicoechea, además de ejercer durante varios años como magistrada suplente, antes de asumir la magistratura propietaria en la Sala Tercera.
También presidió el Consejo de la Judicatura y el Consejo Directivo de la Escuela Judicial, integró el Consejo del Alto Instituto Iberoamericano de Estudios Judiciales y lideró iniciativas relacionadas con crimen organizado y cooperación judicial internacional, tanto en Centroamérica como en la Cumbre Judicial Iberoamericana.
Primer nombramiento de la nueva Asamblea Legislativa
La salida de Zúñiga abre un nuevo proceso de elección en la Asamblea Legislativa y convertiría a este en el primer nombramiento de un magistrado propietario que realizará el actual Congreso.
Además, ocurre en momentos en que la Sala Tercera enfrenta vacantes pendientes. De los ocho magistrados suplentes que establece la Constitución Política, actualmente faltan tres por designar, tras múltiples rondas de votación fallidas entre febrero y abril, en la recta final de la pasada Asamblea.
Además, estos diputados deberán elegir nueve magistrados suplentes de la Sala Constitucional y, a partir de setiembre, se vencen los periodos de cinco magistrados propietarios, tres en Sala II, otro en Sala III y el último en la Sala Constitucional.
