
Las cenizas de Junieysis Merlo, nicaragüense de 29 años asesinada en Costa Rica, llegaron la noche del sábado 11 de abril a San Juan de Río Coco, en Madriz, donde era originaria.
Junieysis Merlo fue encontrada sin vida en una fosa de un condominio de Santa Ana, San José, el jueves pasado. El principal sospechoso es el costarricense, de apellidos Ramírez Calvo, de 57 años, quien era la pareja de Merlo desde hace ocho años. La pareja tuvo a gemelas de cuatro años.

Debido al estado avanzado de descomposición, sus restos fueron cremados para ser repatriados a Nicaragua. Las cenizas fueron recibidas en el puente de Telpaneca, Madriz, por una caravana de vehículos particulares, policiales y autoridades municipales que gritaban: “¡Justicia, justicia, justicia!”.
La caravana recorrió un poco más de 20 kilómetros entre Telpaneca y San Juan de Río Coco, donde vive la familia de Merlo.

Por la noche se celebró un culto evangélico, en el que estuvieron presentes familiares y miembros de la comunidad.
Tras los resultados de la autopsia, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó el viernes que la causa de muerte de Merlo fue asfixia. “Desde el punto de vista técnico científico es asfixia por compresión extrínseca del cuello, es decir, la asfixiaron con las manos”, indicó el director a. i. de la Policía Judicial Michael Soto, tras consultas de La Nación.
Según reveló el OIJ, el sospechoso contrató maquinaria días antes del crimen para realizar trabajos en un lote y habría utilizado un hueco excavado en el terreno para ocultar el cuerpo de la joven.
Este sujeto es propietario de al menos seis panaderías y figura en la junta directiva de cinco sociedades anónimas, tres de ellas dueñas de tres lotes situados dentro de la urbanización donde se realizó el hallazgo del cuerpo.

