9 octubre, 2018
Los ranchos se alzaron a menos de un día de la inauguración de la obra. Foto: Carlos Hernández.
Los ranchos se alzaron a menos de un día de la inauguración de la obra. Foto: Carlos Hernández.

Ciudad Quesada. Menos de 24 horas después de que fuera inaugurada la carretera, un grupo de personas invadió este domingo una franja de terreno situada a orillas de la punta norte, la primera de las tres secciones que se completó de la nueva ruta a San Carlos.

En pocas horas, los nuevos precaristas, entre ellos varias mujeres, levantaron ranchos de plástico y otros con láminas de zinc. Las estructuras carecen de servicios elementales como agua potable y servicio eléctrico.

Los vecinos con propiedades en el área denunciaron los hechos ante la Asociación Pro-Carretera y esta, a su vez, informó a la Fuerza Pública y al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

Ambos entes iniciaron este lunes trámites para expulsar a los precaristas, cuya cantidad exacta se desconoce, ya que cuando directivos de la Asociación llegaron al sitio este domingo para verificar la situación, únicamente encontraron a tres mujeres adultas.

Ellas afirmaron que los hombres habían salido a buscar trabajo, pero que regresarían al final de la tarde de este lunes.

Sin embargo, Esteban Coto, jefe local del MOPT, confirmó que los terrenos ocupados son propiedad del Estado, por lo que el desalojo será inevitable.

Coto explicó que la franja ocupada ilegalmente fue expropiada y pagada por el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) a su antiguo propietario.

Por su lado, Osvaldo Rodríguez, jefe local de la Fuerza Pública, manifestó que el departamento legal trabaja en la redacción de la orden de desalojo.

“Hay que frenar la invasión de inmediato, de lo contrario otras personas podrían establecerse en terrenos aledaños. Creo que estamos a tiempo de evitar que reviente un problema social que altere la tranquilidad de los vecinos que demandaron la pronta intervención policial”, agregó Patricia Romero, presidenta de la Asociación Pro-Carretera, ente gestor de la obra en marcha.

A estas voces se suma la del alcalde de San Carlos, Alfredo Córdoba, quien dijo respaldar las decisiones del MOPT.

“Hay que limpiar los terrenos de precaristas antes de que la situación se complique”, agregó Córdoba.

La construcción de la punta norte inició el 16 de enero del 2016, costó $36 millones, un 15% de ellos aportado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el monto restante por el Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI).

La correspondiente licitación fue adjudicada a la empresa española Eurofinsa, que le encargó la construcción mediante la subcontratación, a la empresa sancarleña Constructora Herrera.

Se trata de un tramo de siete kilómetros que va desde el Liceo San Carlos, en Ciudad Quesada, hasta el distrito de Florencia, lo que traerá beneficios a los habitantes de esas comunidades porque descongestionará la actual vía, que pasa frente al Hospital San Carlos.

Cansada de rodar

Karen Rivera, una de las precaristas, explicó que es madre de dos niños y que no tiene casa propia, y por eso decidió buscar un espacio en los terrenos aledaños a la carretera.

“Me siento cansada de rodar y por eso decidí unirme al grupo con la esperanza de que el Gobierno Central me ayude a resolver mi problema que me tiene angustiada. Además, mis niños tienen derecho a vivir en condiciones dignas”, aseveró.

El único mueble en el rancho de Rivera es una improvisada cama que ella debe compartir con sus niños.

Además de la punta norte, la carretera está conformada por otros dos tramos. El más importante es el trayecto central, entre Sifón de San Ramón y La Abundancia de San Carlos, que se ideó hace 50 años y empezó a construirse en el 2005.

No obstante, durante los últimos trece años han surgido dificultades financieras, ambientales y geológicas que han impedido concretar la construcción de esos 30 kilómetros.

En agosto, el ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata, dio a conocer el rompimiento con la constructora Sánchez Carvajal.

Según dijo el ministro en aquel momento, se han invertido en este proyecto $300 millones. "Podrían ser necesarios otros $ 300 millones y tal vez más”, añadió.

La intención, dijo, es contratar tres constructuras y dos subcontratistas más para que se encarguen de solucionar por separado problemas que tiene la obra.

El tercer tramo, o punta sur, enlazaría Sifón de San Ramón con la carretera Bernardo Soto, y apenas cuenta con un prediseño, entregado en abril del 2016.