Juan Fernando Lara. 12 agosto
Detalle de la planta de generación de Pailas II (Curubandé, Liberia) que utiliza en vapor y agua proveniente del campo de 21 pozos geotérmicos perforados en las cercanías del volcán Rincón de la Vieja / Grupo ICE para LN.
Detalle de la planta de generación de Pailas II (Curubandé, Liberia) que utiliza en vapor y agua proveniente del campo de 21 pozos geotérmicos perforados en las cercanías del volcán Rincón de la Vieja / Grupo ICE para LN.

La nueva planta geotérmica Pailas II (Liberia, Guanacaste) sufrió en abril un incidente peligroso por el “comportamiento anormal” de una válvula para regular vapor.

El falló fue un aparato que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) instaló a sabiendas de incumplimientos con parámetros de calidad advertidos por el contratista.

La emergencia sobrevino a la 1:37 p.m. del 19 de abril durante la colocación de equipos para pruebas en colectores por los que transita vapor a alta presión, precisa un informe del Instituto en poder de La Nación.

Se registró poco antes de que entrara en funcionamiento, el 4 de junio. La planta la inauguró oficialmente el presidente Carlos Alvarado el 23 de julio, como el proyecto geotérmico más importante de Centroamérica y el Caribe.

Costó $366 millones y tiene 55 Megavatios de capacidad.

Durante aquellas pruebas, una válvula neumática que debía estar cerrada durante la colocación de instrumentos en esos colectores, se abrió de forma sorpresiva y sin que nadie tocara controles. Eso causó una fuga considerable de vapor, revela un documento del 25 de abril del 2019.

“El personal en casa de máquinas avisa de la llegada de vapor (drenajes evacuando vapor y ruido considerable aguas arriba de la zona de trabajo", agrega. Este describió “un gran caudal de vapor de un color oscuro que podía haber causado daños personales y materiales irreparables”.

El texto aclara que se intentó cerrar la válvula desde el sistema de control pero sin éxito. Solo fue posible hacerlo con un sistema auxiliar y luego de “varios minutos”.

Luego del hecho se generaron recomendaciones técnicas, según las cuales, para lograr el retiro seguro del vapor por esos colectores, ante el “comportamiento anormal" de la válvula de control VPV, se debía acudir a otra válvula en otro punto de la tubería.

“El inconveniente es el tiempo que se requiere para poder abrir o cerrar dicha válvula en función del porcentaje de apertura con el que deba operar normalmente”, añaden esas recomendaciones.

Consultado sobre el incidente y el comportamiento de esa válvula, el ICE se limitó a responder que el incidente correspondió a tuberías temporales ya retiradas.

“La planta opera a plena carga, de forma confiable y segura. El Instituto cuenta con procedimientos y personal capacitado operar Las Pailas II de manera responsable”, afirmó la entidad sin referirse más al incidentes.

La pieza que causó la emergencia se instaló en las estaciones donde se separa el agua y el vapor a alta presión proveniente de debajo de la tierra. Ellas juegan un papel relevante, revela otro informe técnico del ICE en poder de este diario.

Específicamente, el oficio 4050-0165-2017 del 29 de mayo del 2019 explica que cualquier falla en esas válvulas “podría poner en riesgo la producción de la planta más aún cuando estos equipos son sumamente especializados”, al punto de que los fabricantes solo las hacen contra pedido y en plazos de entrega de hasta 200 días.

Funcionan junto a otros componentes como el actuador, el panel de control, empaques, sellos, pernos y tuercas, pero la válvula y el actuador los más importantes porque la primera cierra y el segundo da fuerza para el cierre.

Operación automática

Los equipos están creados para operar automáticamente 24 horas y de su adecuada operación dependerá el suministro continuo de vapor en la cantidad y calidad requeridas para producir electricidad.

“El comportamiento fluctuante del fluido aportado por los pozos geotérmicos produce oscilaciones en los niveles y presiones de las estaciones de separación de vapor que obliga a las válvulas de control a abrir y cerrar con mucha frecuencia”, anota el informe.

El reporte asegura que, de darse una falla en una válvula o actuador que no pueda repararse, habría de operarse manualmente para lo cual se requiere de “dos operadores fijos durante tres turnos al día de ocho horas cada uno, y otros más para cubrir las salidas, lo cual demandaría 12 operadores”.

Ante consultas de este diario, el ICE informó de que actualmente las válvulas en estaciones de separación se operan manualmente “para asegurar su correcto funcionamiento desde el tablero de control, por lo que se ha recurrido a la operación local–remota hasta que el sistema garantice la precisión requerida”.

(Video) ICE inauguró planta geotérmica Pailas II con desperfectos en equipos

La entidad incluso aseguró a este diario hace dos semanas que no había norma técnica que impidiera el uso manual o automático de las válvulas aun y cuando uno de sus propios documentos técnicos de mayo confirman más bien que su operación debería ser automática dada la especificidad de su función.

Según el ICE, Pailas II sigue en etapa de pruebas, no obstante, ya exigió al contratista una solución integral por las válvulas luego de nueve intervenciones en esos equipos (algunos sustituidos del todo), dice otro oficio (56170-022-2019 del 18 de junio).

FUENTE: CENCE y comunicaciones del ICE. DISEÑO/LA NACIÓN.

Problema anunciado

El 23 de mayo del 2018, el contratista a cargo de proveer válvulas y demás componentes solicitó una prórroga de hasta 100 días hábiles para entregar otros juegos de nuevas válvulas porque había piezas que incumplían parámetros.

El 11 de junio del 2018, en el oficio 56170-0039-2018, el ICE negó la prórroga al argumentar que los tiempos de ejecución de trabajos y pruebas se verían afectados.

“Tomando en cuenta la información indicada por los fabricantes, respetuosamente solicitamos una prórroga en el tiempo de entrega del contrato”, indica el oficio GP-230517-01 de la empresa Proyectos de Ingeniería y Suministros de Equipos S. A. (Pisesa) al ICE.

Ese mismo año, sin embargo, el ICE dio por recibidos los equipos por los cuales pagó $884.720 consta en actas de recibido conforme del 28 de noviembre y del 8 de diciembre de 2018.

Cuatro meses después, una válvula se abrió sorpresivamente y luego no cerraba ni accionando su sistema de control.

¿Por qué el ICE recibió las piezas pese a las alertas y pedido de prórroga? La Gerencia de Electricidad del Instituto asegura que cuando recibió los equipos, “cumplían los requisitos del cartel”.

“Los equipos finalmente entregados cumplen lo pactado en el contrato con el ICE. Los inconvenientes en ciertos elementos se presentaron posteriormente, y estos fueron reportados al proveedor mediante un reclamo de garantía que está siendo atendido", añadió.

El ICE incluso reitera que las estaciones para separación de vapor y agua donde ya puso esas piezas recibidas están diseñadas "para una operación segura y confiable, tanto de forma manual como automática”.