Patricia Recio. 12 marzo
Gran parte de la carretera es prácticamente intransitable. Fotografía: Carlos Hernández para LN.
Gran parte de la carretera es prácticamente intransitable. Fotografía: Carlos Hernández para LN.

Aunque la intención era atender “poco a poco” la ruta 1856, conocida como trocha fronteriza, la realidad que se encontró el jerarca de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata, al asumir esa cartera, lo hizo replantearse esa idea.

El ministro confirmó la semana pasada que su propósito era disponer de maquinaria del mismo ministerio para trabajar en esa ruta.

“Sin embargo, lo que he encontrado de equipo y maquinaria en la institución no tiene esa capacidad, pero no dejo de pensar que es necesario hacer ese esfuerzo”, expresó.

Considera además que sería “ingrato” trasladar la responsabilidad del mantenimiento a las municipalidades pues para eso se declaró la ruta como una carretera nacional.

“Mi teoría es de que esa carretera es absolutamente necesaria, un camino de penetración es necesario en la zona, que tenga la estabilidad eso sí, para que pueda ser utilizado todo el año”, aseguró Méndez Mata.

Mario Cambronero, vecino de Chorreras de Cutris, aseguró que desde el 2012 no ha visto maquinaria en la zona. Solo recordó un intento de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) por atender unos derrumbes, intervención que a su criterio, solo empeoró el estado de la vía.

Según dijo, los mismos vecinos de la carretera son los que se encargan de mantener algunos tramos al menos transitables para poder salir de sus casas, haciéndoles ellos mismos los desagües y limpiando las rondas.

Abandono

La construcción de la vía se inició en el 2010, durante el gobierno de Laura Chinchilla. Dos años después detuvo por denuncias de irregularidades en los procesos de contratación, que dio a conocer la propia mandataria.

Desde entonces, el mantenimiento de la llamada trocha ha sido mínimo.

El gobierno de Luis Guillermo Solís descartara concluir la carretera de 160 kilómetros por falta de presupuesto, pero el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) anunció un plan de mantenimiento,

Su intención era dejarla al menos “transitable”, para lo cual destinaría ¢13.449 millones, que se invertirían en el lastreado de 37 kilómetros y la construcción de cuatro puentes.

Dichos trabajos tampoco se llegaron a concretar.

El actual director del Consejo, Mario Rodríguez, dijo que en este momento se encuentran “en conversaciones” sobre la necesidad de tener un plan para ese proyecto, sin que a la fecha se logre definir una hoja de ruta.

Para Rodríguez, cualquier actividad que se realice en esa vía deberá “obedecer a un proceso de puesta en orden en varios campos distintos".

"Sin una estrategia total no se debe hacer nada”, advirtió.

Estado de la ruta.
Estado de la ruta.
Por seguridad

La ruta 1856 nació como un proyecto de emergencia para mejorar la seguridad del país en medio del conflicto fronterizo por la invasión de Nicaragua a isla Calero, en el 2010.

La obra se empezó a construir sin diseños y bajo mecanismos de contratación que dieron como resultado la apertura de una investigación por la que actualmente hay 26 personas acusadas por la Fiscalía.

Entre las personas investigadas también figuraron la expresidenta Laura Chinchilla, el exfiscal Jorge Chavarría y otras 45 personas entre las que se encuentran el exvicepresidente Luis Liberman, el exministro Jiménez y la exmagistrada Ana Virginia Calzada.

Todos estos por delitos de peculado.

Sin embargo, el Juzgado Penal de Hacienda, dictó un sobreseimiento definitivo a favor de todos ellos en noviembre del año pasado, quedando únicamente pendiente la resolución sobre los 26 acusados.

A estas personas, entre las que se encuentran exdirectivos del Conavi, se les atribuyen los delitos de peculado, cohecho propio, penalidad del corruptor, enriquecimiento ilícito, encubrimiento de bienes, influencia en contra de la hacienda pública y legitimación de capitales.

Ese asunto actualmente se encuentra a la espera de que se realice la audiencia preliminar, la cual está programada para llevarse a cabo a partir de la última semana de setiembre del 2019 y hasta enero del 2020.