Diego Bosque. 26 febrero

En febrero de 2019, cuando la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM) abra sus puertas, la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) enfrentará un reto sin precedentes.

Japdeva estrenó, la semana anterior, dos grúas pórticas especializadas en el manejo de contenedores. El plan de la institución es que esos equipos se utilicen en la carga y descarga de hierro, vehículos, materiales de construcción y otros cuando empiece a operar el nuevo megapuerto de Moín, en febrero de 2019. Foto: Diana Méndez
Japdeva estrenó, la semana anterior, dos grúas pórticas especializadas en el manejo de contenedores. El plan de la institución es que esos equipos se utilicen en la carga y descarga de hierro, vehículos, materiales de construcción y otros cuando empiece a operar el nuevo megapuerto de Moín, en febrero de 2019. Foto: Diana Méndez

De acuerdo con la Gerencia Portuaria de Japdeva, solo en el primer año de operación, la TCM, concesionada a la firma holandesa APM Terminals, asumirá 700.000 de los 1,2 millones de contenedores que pasan por los puertos de Japdeva al año.

Conforme avancen los años, la nueva terminal elevará el número de contenedores movilizados hasta dejarse la totalidad de ese tipo de carga.

Bajo ese escenario, a la Junta solo le quedará la carga convencional, es decir, todas aquellas mercancías que no viajan en contenedores, tales como hierro, materiales de construcción, gas y vehículos, entre otros. Ese tipo de productos representan cinco millones de toneladas al año, aproximadamente.

Hoy, Japdeva moviliza al año, entre contenedores y carga convencional, 12 millones de toneladas.

José Aponte, gerente portuario de la entidad portuaria, afirmó que la meta es especializarse en el manejo de carga convencional para costear sus operaciones y así sostener la mayoría de empleados posibles.

El plan es pasar de mover cinco millones de toneladas al año en carga convencional a 10 millones de toneladas al año.

"La intención es garantizar la permanencia de Japdeva como la institución que sigue siendo la gran benefactora del Caribe costarricense", comentó el gerente portuario.

En la actualidad, la entidad tiene 1.290 empleados. En 2014, la cifra era de casi 1.500 trabajadores, pero para reducir gastos han eliminado las plazas de quienes se pensionan o renuncian.

Según los registros de la institución, en 2017 se destinaron ¢32.262 millones al pago de salarios. Ese monto representa el 57% del presupuesto total de Japdeva.

En 2014, el gasto en planilla representaba el 74% del plan anual de gastos.

Nuevos negocios

¿Cómo piensa Japdeva atraer nuevos negocios para elevar el tonelaje de carga convencional?

Ann Mckinley, presidenta ejecutiva de la Junta, indicó que en diciembre se reunieron con exportadores nicaragüenses para explorar oportunidades de negocios.

La jerarca enfatizó en que es necesario habilitar el puesto fronterizo de Tablillas, ubicado en Los Chiles, para que los exportadores nicaragüenses tengan la oportunidad de sacar sus productos por Moín.

"En diciembre, unos miembros de la Junta Directiva y don José Aponte, como gerente portuario, fuimos a Nicaragua (...). Ahí nos reunimos con diferentes exportadores y productores y dentro de la gente que estaba ahí hay un grupo bastante importante que está pendiente de que se habilite el puesto fronterizo de Tablillas", declaró Mckinley.

La semana anterior, en el muelle de Moín, en Limón, estrenaron dos grúas pórticas valoradas en $16 millones. En el acto participaron Ann Mckinley, presidenta ejecutiva de Japdeva, y José Aponte, gerente portuario. Foto: Diana Méndez
La semana anterior, en el muelle de Moín, en Limón, estrenaron dos grúas pórticas valoradas en $16 millones. En el acto participaron Ann Mckinley, presidenta ejecutiva de Japdeva, y José Aponte, gerente portuario. Foto: Diana Méndez

Además, la entidad estrenó la semana anterior dos grúas valoradas en $16 millones. Estos equipos son especializados para el manejo de contenedores, pero también servirán para descargar y cargar hierro, vehículos y materiales de construcción.

La semana anterior, Mckinley aseguró que no comprar esos equipos representaba "cerrar Japdeva".

Por último, la Junta tiene en la mira la transformación de la terminal portuaria ubicada en el centro de Limón. La idea es convertirla en un puerto exclusivo para cruceros y elevar el número de turistas que llegan a Limón.

En los próximos meses recibirán los resultados de una cooperación técnica holandesa que les dirá cuál es la mejor forma de desarrollar la terminal de cruceros.

Un misterio

¿Cuántos empleados deberá cesar Japdeva?, ¿Cuánto costará liquidarlos?, ¿De dónde saldrá el dinero? y ¿Cómo será la nueva estructura de la entidad? son preguntas sin respuestas concretas.

La idea de promover traslados horizontales hacia otras entidades públicas perdió fuerza porque los trabajadores deseaban moverse y conservar los mismos beneficios de Japdeva. Sin embargo, eso no es posible.

Sobre la cantidad de despidos, en junio de 2017, durante un Consejo de Gobierno, Mckinley dijo que tendrían que salir 900 colaboradores, pero ahora afirma que no hay una cifra clara y que será la próxima administración la que deba definir el número.

En 2008, un grupo de trabajadores de Japdeva protagonizó una huelga en la que pedían mejores condiciones salariales y más equipo para trabajar. Foto: Mario Rojas.
En 2008, un grupo de trabajadores de Japdeva protagonizó una huelga en la que pedían mejores condiciones salariales y más equipo para trabajar. Foto: Mario Rojas.

Tampoco hay claridad sobre el nuevo organigrama.

Aponte adelantó que hay una propuesta que pretende unificar algunas jefaturas.

Por ejemplo, en Japdeva hay varias jefaturas de transportes o seguridad y bajo el nuevo modelo se pretende fusionarlas.