Patricia Recio. 27 noviembre, 2020
El desarrollo de obras en Papagayo ha aguardado por años a la espera de disponibilidad de agua. Foto: Archivo.
El desarrollo de obras en Papagayo ha aguardado por años a la espera de disponibilidad de agua. Foto: Archivo.

La falta de agua tiene varados unos $1.000 millones en proyectos de inversión para la región Chorotega.

El dato lo dio a conocer el ministro de enlace con el sector privado, André Garnier, durante el foro “Movamos Costa Rica: Ideas que sí construyen”, organizado por La Nación.

Garnier; el director de la Coalición Costarricense de Iniciativas para el Desarrollo (Cinde), Jorge Sequeira; y Pedro Beirute, gerente de la Promotora de Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer); revisaron las necesidades de infraestructura y las debilidades del país frente a competidores para atraer empresas en el periodo pospandemia.

“Aquí no hay un tema de que falte el agua, eso no es cierto; nos falta tener la infraestructura adecuada, es un trabajo que tenemos pendiente y que hay que resolver, sin duda”. André Garnier, ministro

Asimismo, repasaron los ejes para poner a Costa Rica a la cabeza de la región, como la disponibilidad de agua, energía a costos competitivos, transporte público eficiente y conectividad.

Para el ministro Garnier, el tema del agua “es crítico” no solo para consumo humano, sino para empresas de manufactura, hotelería y otros bienes de consumo.

En el listado de proyectos que aguardan por disponibilidad de líquido, dijo, destacan los del llamado polo turístico de Papagayo, en Guanacaste.

“Aquí no hay un tema de que falte el agua, eso no es cierto. Nos falta tener la infraestructura adecuada, es un trabajo que tenemos pendiente y que hay que resolver, sin duda”, aseveró.

Recientemente, la Sala IV rechazó otra acción de inconstitucionalidad contra el proyecto para construir un embalse que llevaría agua a medio millón de guanacastecos.

El llamado Proyecto Abastecimiento de Agua para la Cuenca Media del Río Tempisque y Comunidades Costeras (Paacume), por el cual se ha esperado más de dos décadas, representa una inversión de $500 millones.

Las soluciones urgen si se considera que Guanacaste se convirtió en la zona con más desempleo en Costa Rica a consecuencia de impacto económico de la pandemia de covid-19.

En aquella provincia, la desocupación se disparó al 30% por la caída en turismo, pues se cerraron unos 43.000 puestos de trabajo, según información del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), de octubre.

A la falta de infraestructura para llevar el recurso hídrico, se suman los conocidos problemas de contaminación con arsénico en los pozos, a los que se ha tratado de dar solución en los últimos años.

“El trabajo que hicimos hace 40 años con la electricidad, tenemos que hacer lo mismo con fibra óptica y llevar la conectividad, porque si queremos llevar cualquier tipo de inversión, claramente el tema de la conectividad es fundamental”. Jorge Sequeira, Cinde
Conectividad

El director de Cinde ratificó que la disponibilidad de agua se vuelve clave si se pretende llevar desarrollo fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM). No obstante, advirtió, este debe ir de la mano de la conectividad.

(Video) Foro: Movamos a Costa Rica, ideas que sí construyen

“El trabajo que hicimos hace 40 años con la electricidad, tenemos que hacer lo mismo con fibra óptica y llevar la conectividad, porque si queremos llevar cualquier tipo de inversión, claramente el tema de la conectividad es fundamental.

“Veamos en educación y la injusticia de que en los colegios públicos no han tenido la oportunidad de recibir clases, seguimos creando más brechas (...). Ahí tenemos $500 millones en Fonatel para hacer esa tarea de hace años y no lo hemos hecho”, dijo Sequeira.

En ese sentido, según Garnier, una de las grandes oportunidades de avanzar en conectividad es el plan para llevar fibra óptica a todas las escuelas, pues de ahí se podrían realizar otras conexiones que permitan a personas que viven fuera de la GAM aspirar a puestos de trabajo en áreas de servicios, o bien, a empresas, instalarse en esas zonas y generar empleo.

Los expositores también citaron entre los puntos claves el costo de la electricidad, que de acuerdo con el gerente de Procomer y el director de Cinde es uno de los principales puntos de referencia para los inversionistas y sobre el cual el país está en mayor desventaja.

“Para generar empleo fuera de GAM y no calificado, no va a ser en el área de servicios, va a ser en manufactura. Pero si los dos costos que más influyen son electricidad ―y cada día más porque cada vez son procesos más automatizados― y el segundo es el costo de la mano de obra, entonces es muy difícil competir (...).

“Es de las primeras cosas que cualquier empresa promedio industrial va a comparar. A veces podemos quedar fuera muy rápido en un concurso con otros, simplemente porque se vuelve prohibitivo el costo de la energía eléctrica”, afirmó el director de Cinde.

Transporte de talentos

Tradicionalmente, los esfuerzos en infraestructura pensados en la atracción de empresas se han enfocado en la construcción de carreteras que conecten las zonas francas y otros sitios industriales con los puertos y fronteras por donde saldrán los productos.

Sin embargo, el traslado de sus mercancías no es lo único que desvela a los futuros inversores.

¿Cómo llegará el talento humano que necesitan para fabricar esos bienes o brindar servicios? Esa es una pregunta cada vez más frecuente y una limitante para descentralizar las oportunidades de trabajo.

“Si hoy en día una persona que vive en Cartago para llegar al centro dura una hora y media si le va bien y para llegar a las zonas de Heredia, Alajuela o el Coyol, dura dos horas y media, invierte unas 5 horas de su tiempo en el transporte, eso hace una gran limitación para las personas, no solo por el lugar de trabajo sino desarrollo personal.

“Acercar las comunidades es uno de los elementos realmente importantes para que toda esa mano de obra pueda fluir entre las diferentes provincias esa es una de las razones por las que el tren rápido de pasajeros es un proyecto que este país debe impulsar”, aseguró el ministro Garnier.

De acuerdo con su criterio, ese déficit de transporte se refleja en la necesidad que los tres principales movilizadores de personal han tenido que solventar mediante flotas paralelas: servicios especiales para mover turismo, transporte de estudiantes y los que brindan, precisamente, los empresarios de las zonas industriales para garantizar la llegada a tiempo de su personal.

El director de Cinde coincidió en que las empresas consideran esa condición como una de las tres preocupaciones más frecuentes.

“Tanto las empresas existentes que están aquí y quieren seguir creciendo, como las nuevas que consideran al país y que, por supuesto, tenemos que dar referencia con las que están aquí y cuando consultan con esas referencias, lo que les dicen es que tiene un problema de infraestructura que es muy serio”, agregó.

Pedro Beirute agregó que si bien el país tiene entre sus atractivos ventajas como el talento capacitado y la posibilidad de adaptarse en casos como el visto durante la pandemia, cuando se mantuvieron las operaciones gracias a la implementación de medidas como el teletrabajo; una de las grandes frustraciones que reflejan los empresarios tiene que ver con la infraestructura vial.

Los participantes también desarrollaron inquietudes como la necesidad de reforzar el Consejo Nacional de Concesiones, impulsar obras como la ampliación del muelle de puerto Caldera y dirigir el impulso asociado a proyectos país como el Tren Rápido de Pasajeros o la llamada Red Educativa del Bicentenario en el tema de la conectividad.