
La solución al caos vial que asfixia las principales rutas dentro y hasta fuera de la Gran Área Metropolitana, no llegaría de la mano de nuevas carreteras o soluciones aisladas como una sola línea de teleférico o tren.
Así lo considera Gerard Wolf, experto en ciudades sostenibles y transportes y principal enlace entre el gobierno francés y el sector privado, quien asegura que la clave está más bien en el aprovechamiento de las herramientas digitales.
“La única respuesta es innovar. Hay que adoptar nuevas herramientas (...) Hay que considerar otros métodos, cualquier alternativa que pueda funcionar, y para eso se debe utilizar, tanto como sea posible, la tecnología para encontrar la mejor solución y ponerla a prueba”, agregó.
En entrevista con La Nación, Wolf aseguró que las herramientas tecnológicas disponibles permiten modelar el sistema existente, e introducir variables como más vehículos o pasajeros en los distintos medios y a partir de ahí analizar diferentes escenarios.
“Entendemos que el problema es que durante años y años, como ocurre en el 95% de los países, todo se ha hecho poco a poco, porque no era posible hacer algo diferente. Esa no es la manera de tener éxito; si se hace así, simplemente se obtiene una línea de metro más, un teleférico más o alguna infraestructura adicional, pero eso no cambia realmente el sistema”, explicó.
La clave de las Alianzas Público Privadas
Wolf, quien tiene amplia experiencia en la articulación de alianzas entre el sector público y privado para el desarrollo de obras de infraestructura y servicios, enumeró además las claves para que esta herramienta, en la que el país enfoca varios de sus proyectos actualmente, sea aprovechada de manera exitosa.
En primer lugar, el francés advirtió que debe determinarse que el proyecto en discusión represente un beneficio para ambas partes.
“Puede parecer algo obvio, pero es fundamental, por ejemplo, si alguien me dice que quiere agua potable, el gobierno dirá que sí, las empresas francesas dirán que sí, porque todos queremos que las ciudades tengan acceso a agua potable. Entonces, lo primero es compartir el mismo propósito”, explicó.
Como segunda recomendación, citó la necesidad de incorporar las soluciones más innovadoras y eficientes posibles para cada país, no solo en términos de dinero, sino por ejemplo sostenibilidad y descarbonización. Además, que es fundamental hablar de economía circular.
Adicionalmente, Wolf aseguró que un “no negociable” en este tipo de alianzas es la capacitación local para operar los sistemas.
“No llegamos a un país para vender una solución e irnos. Porque garantizar agua potable, energía limpia disponible las 24 horas y otros servicios esenciales requiere que haya personas capacitadas localmente para operar esos sistemas. No se puede depender de que alguien viaje desde Francia cada vez que haya que operar un teleférico, un metro o cualquier otro sistema”.
De acuerdo con Wolf, las cuatro grandes áreas donde se puede gestionar proyectos bajo ese modelo son agua, saneamiento, energía y transporte.
Durante la misma conversación, el embajador de Francia en Costa Rica, David Izzo, además se refirió a los proyectos prioritarios que podrían representar un interés para esa nación.
Izzo aseguró que actualmente el tren eléctrico metropolitano despierta interés entre varias empresas de ese país europeo, pero advirtió que la movilidad debe pensarse de forma integrada.
“Hay otro tema de emergencia para su país, que es saneamiento, tratamiento de desechos y de aguas residuales, porque creo que menos de 30% de las aguas residuales son tratadas en el país, entonces tenemos también grandes empresas, yo diría las mejores del mundo para este tipo de proyectos”, añadió Izzo.
El embajador agregó que además desarrollan estudios para proyectos de valorización energética de residuos, es decir, plantas capaces de transformar desechos en electricidad.
“Lo más importante es la voluntad del Gobierno o de las autoridades competentes, no siempre el gobierno central, puede ser una municipalidad y la organización por parte de la potencia pública, porque hablamos de infraestructuras públicas”, dijo.
Izzo sostuvo que el Estado debe ser capaz de regular, controlar, planificar y posteriormente delegar en el inversor privado la construcción y si se quiere, la administración, en ese proceso dijo, es fundamental además diseñar licitaciones y contratos de APP con criterios técnicos bien definidos, para proteger a los ciudadanos.
Por su parte, Wolf agregó que Costa Rica cuenta actualmente con una posición estratégica para diseñar “una visión más ambiciosa”.
“Es posible convertir a Costa Rica en uno de los países pequeños más modernos del mundo. Sí, es un país pequeño, pero ser pequeño no significa ser menos desarrollado. Al contrario, muchas veces ocurre lo contrario (...) La historia de su país ha consistido en resolver problemas de manera puntual, uno por uno".
“Es momento de pensar en grande y actuar localmente, porque es posible pasar de una situación de congestión —no solo en la capital, sino en cualquier parte del país— a una visión más moderna y eficiente”, concluyó.


