Dos nuevos retornos, que se ubicarán antes y después del cruce del Coyol, en la carretera Bernardo Soto, serán las primeras obras en ejecutarse como parte del intercambio que se construirá en ese cruce.
La estimación del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) es que estos accesos comiencen a ejecutarse en el segundo semestre de este año, y la intención es que estén listos para el momento en que se empiece a intervenir el paso elevado.
Zeledón explicó que en enero anterior se giró la orden de inicio a la empresa adjudicada, la cual tenía seis meses para la fase de diseño, por lo que se tiene previsto que a partir de julio inicien las obras de construcción “más fuertes”.
“Ya se hizo la demolición de algunas de las viviendas que habían sido expropiadas y un poco de corta de árboles; pero además el contratista presentó una optimización del diseño, la cual vemos con muy buenos ojos porque lo que busca es no hacer el tercer nivel que en algún momento se habló en el cruce de Coyol y sustituirlo por los dos retornos”, detalló.
Además de “sacar” varios de los movimientos que actualmente se realizan en el paso a desnivel, esta solución evitaría la necesidad de realizar más expropiaciones, y además se podrían culminar antes de intervenir el intercambio, para así aminorar el impacto vial en ese punto una vez que inicien las obras.
“En este momento todos saben las grandes presas que se hacen ahí y si empezamos a trabajar ahí mismo sin sacar los vehículos primero, sería un colapso”, agregó.
Por ejemplo, los vehículos que viajan desde San José hacia la zona franca del Coyol, podrían realizar el giro a nivel en el retorno que se ubicará antes de llegar al cruce de Manolos y desde ahí devolverse para ingresar en la calle hacia la zona franca, lo que facilitaría descongestionar la rotonda en el paso a desnivel actual.
El ministro agregó que las optimizaciones en el diseño ya fueron socializadas con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que es el organismo que financia las obras en este intercambio y los otros tres que se construyen en el tramo entre San José y San Ramón. Adicionalmente, se avanza en la aprobación de esos ajustes en los diseños.
Las obras contemplan la construcción de un intercambio para separar los flujos vehiculares de la carretera Bernardo Soto y la radial hacia el Coyol.
De acuerdo con el detalle de las obras, los carriles de cambio de velocidad deberán tener un diseño en el tronco principal de 100 km/h en ese tramo de la ruta 1 y de 70 km/h en las rampas de entrada y salida.
En ese tramo circulan a diario cerca de 40.000 vehículos y presenta actualmente importantes congestionamientos debido a la cantidad de vehículos pesados que utilizan la intersección actual para conectarse con las zonas industriales y la ruta 27.
La estimación del MOPT es que los trabajos en ese punto se extiendan durante todo el 2027.
Además de las obras en el Coyol, actualmente avanzan las construcciones de otros dos pasos a desnivel en las intersecciones de Grecia y San Ramón, cuyas obras iniciaron en enero anterior.
En el caso de San Ramón, la semana anterior el MOPT anunció que se habilitó una rotonda provisional en la entrada a ese cantón, con el objetivo de ordenar el tránsito y facilitar el inicio de las obras del paso inferior que formará parte del intercambio.
En tanto en Grecia, se avanza en la conformación de un intercambio a dos niveles en la intersección con la autopista Bernardo Soto y la ruta secundaria 154, además de rampas o ramales que comunicarán las dos vías. También tendrá aceras, espaldones, cordón y caño y zonas verdes.
Los trabajos en el cruce de Naranjo aún se encuentran pendientes de la orden de inicio, debido a que hacían falta expropiaciones. Ahí se construirá otro intercambio sobre la carretera Bernardo Soto con el propósito de evitar los cruzamientos entre la ruta 1 y la Ruta 141 sobre la radial Naranjo.
Los pasos a desnivel de Grecia, San Ramón y Naranjo se licitaron en un paquete de obras que se adjudicó a las empresas Meco, Ingeniería Estrella y CHEC, respectivamente. Las obras en el Coyol están a cargo de Conansa.
Los tres primeros tienen un costo de $30 millones. El del Coyol tendrá un costo de $18 millones y es financiado con recursos del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi).
