El Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) es el principal mecanismo de financiamiento de las universidades públicas en Costa Rica. Cada año, este recurso determina el presupuesto de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Nacional (UNA), el Tecnológico de Costa Rica (TEC), la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y la Universidad Técnica Nacional (UTN), pero su distribución no es automática: responde a un proceso técnico y político en varias etapas.
El FEES está respaldado por el artículo 85 de la Constitución Política, que obliga al Estado a garantizar fondos para la educación superior mediante un fondo especial. La Carta Magna estipula que “el Estado dotará de patrimonio propio” a estas instituciones y les creará “rentas propias”, independientes de las que ellas mismas generen.
Los pasos de la distribución del FEES
La definición del presupuesto se divide en dos momentos clave:
- Negociación externa: El Poder Ejecutivo y el Consejo Nacional de Rectores (Conare) negocian el monto total. Si no hay acuerdo —como sucedió para el ejercicio 2027— la decisión se traslada a la Asamblea Legislativa.
- Distribución interna: Una vez fijada la cifra global, los rectores acuerdan cómo se reparte el dinero entre las cinco universidades y cuánto se reserva para proyectos conjuntos.
En 2026, por ejemplo, el FEES se fijó en ¢593.484 millones; para 2027 Conare propuso aumentarlo 2,94%, mientras el Gobierno planteó 0%, lo que llevó al rompimiento de la mesa.
Cómo se reparte el dinero
El FEES no se entrega directamente en su totalidad a las universidades. Primero se divide en tres grandes componentes:
- Funcionamiento de Conare: Recursos para la operatividad del consejo.
- Fondo del Sistema: Financiamiento para iniciativas compartidas como la regionalización, carreras STEM, bilingüismo y educación virtual.
- FEES institucional: El restante del dinero que se distribuye directamente entre las cinco instituciones.
Por ejemplo, en 2026 el FEES total fue de ¢593.484 millones. De ese monto, la mayor parte (¢587.569 millones) correspondió al FEES institucional, mientras que ¢5.915 millones se destinaron al Fondo del Sistema.
Distribución entre universidades
El reparto entre universidades se basa en porcentajes históricos definidos por acuerdos entre rectores. Estos han favorecido principalmente a la UCR y a la UNA debido a factores como su tamaño y antigüedad. En cambio, el TEC, la UNED y la UTN reciben una proporción menor del fondo.
Parte de los recursos puede destinarse a líneas estratégicas o redistribuciones específicas, como el uso de superávits o fondos para proyectos interuniversitarios.
A partir de ahí, cada universidad hace su propia distribución interna (docencia, investigación, acción social, becas, infraestructura), pero eso ya es presupuesto institucional, no un acuerdo entre todas.

¿Qué está en juego para 2027?
Para el FEES 2027, el debate no solo se centra en el monto total del fondo, sino también en cómo se reparte.
El 14 de abril de 2026, Conare Ampliado aprobó “principios orientadores” para la distribución del FEES 2027, con un giro importante: se propone dejar de tocar solo los incrementos y empezar a revisar la totalidad del fondo para ir corrigiendo brechas históricas de manera gradual.
Esto ha generado tensiones dentro del propio sistema universitario, ya que algunas instituciones advierten que podrían ver reducidos sus recursos. Incluso, la UCR vetó el acuerdo de Conare ampliado, advirtiendo que, con la situación presupuestaria actual, perder participación relativa implicaría recortes fuertes en su operación.
La situación actual de negociación del FEES 2027
En términos simples, el FEES funciona como un fondo común: el Gobierno y las universidades definen cuánto dinero habrá y luego los rectores deciden cómo dividirlo.
El conflicto actual combina ambas discusiones: el Ejecutivo propone no aumentar el monto para 2027, mientras se impulsan cambios en la distribución interna, lo que ha intensificado el debate sobre el futuro del financiamiento de la educación superior pública en el país.
Desde el panorama legislativo, la situación actual se resume en estos tres puntos:
- Conare propuso para 2027 un aumento del 2,94% (más de ¢17.000 millones) sobre el monto acordado para 2026, argumentando que se basa en proyecciones económicas y en la necesidad de sostener becas, sedes regionales e infraestructura.
- El Gobierno mantuvo una propuesta de 0% de aumento respecto a 2026. El presidente Rodrigo Chaves intervino, junto a la presidenta electa, Laura Fernández, y les dijo a los rectores que podría haber un aumento si cambiaban la distribución del dinero entre las casas de estudio.
- Al no llegar a acuerdo, el Ejecutivo dio por cerrada la negociación; ahora la decisión sobre el FEES 2027 recae en la próxima Asamblea Legislativa, que deberá definir tanto el monto como los eventuales ajustes.
