
Washington, Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que establece nuevos aranceles a medicamentos importados y modifica el esquema vigente sobre la importación de metales, en una medida que busca fortalecer la producción nacional y responder a prácticas comerciales consideradas desleales.
La disposición contempla tarifas de hasta un 100% para productos farmacéuticos patentados y sus ingredientes, aunque fija tasas diferenciadas. Para países con acuerdos comerciales con Washington, como la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, el arancel será del 15%.
Según el texto oficial divulgado por la Casa Blanca, las empresas que trasladen su producción a territorio estadounidense —en el marco de planes de “relocalización” industrial— podrán acceder a tarifas reducidas del 20%, aunque estas aumentarían progresivamente hasta el 100% a partir del 2030 si no cumplen con los compromisos establecidos.
La orden también prevé excepciones. Algunos productos especializados, como medicamentos huérfanos, terapias genéticas o tratamientos considerados críticos para la salud pública, podrían quedar exentos de los aranceles.
Las medidas entrarán en vigor de forma escalonada entre julio y setiembre del 2026, dependiendo de las empresas involucradas.
Revisión de metales
En paralelo, el gobierno estadounidense anunció una revisión de los aranceles sobre metales, con el objetivo de frenar prácticas de compañías extranjeras que, según la Casa Blanca, “manipulan artificialmente” los precios para vender más barato en el mercado estadounidense.
La administración Trump sostiene que ambas decisiones responden a razones de seguridad nacional y buscan reducir la dependencia de importaciones en sectores estratégicos como el farmacéutico.
El anuncio se produce exactamente un año después de la imposición de aranceles globales por parte del mandatario, en una política comercial que ha generado tensiones con socios internacionales y reconfigurado las cadenas de suministro.

