
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó la tarde de este lunes que no han ganado “lo suficiente” en la guerra contra Irán, tras decir por la mañana que estaba “prácticamente terminada”.
El mandatario dio sus declaraciones ante legisladores republicanos en Florida, después de un cierre de la bolsa que acabó con precios del petróleo por debajo de los $100 tras un repunte drástico el fin de semana. Antes de la guerra iniciada el sábado anterior, el precio rondaba los $73.
“Estados Unidos continuará la ofensiva con mayor determinación que nunca para lograr una victoria definitiva que ponga fin de una vez por todas a esta amenaza que lleva mucho tiempo”, dijo Trump en su discurso. “Hemos ganado en muchos aspectos, pero no lo suficiente”.
Panorama poco claro en Irán
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el lunes por la mañana al canal CBS que la guerra estaba “prácticamente terminada”, ya que Irán ya no tiene “marina” ni “comunicaciones” ni “fuerza aérea”.
Añadió, en la entrevista telefónica, que el conflicto estaba “muy avanzado” respecto al calendario de cuatro a cinco semanas que se había fijado anteriormente. La semana anterior, el medio Politico reportó que el Comando Central del Ejército de los Estados Unidos tomaba previsiones para que el conflicto durase unos 100 días o incluso si se prolonga hasta setiembre.
Sus comentarios se produjeron a pesar de que el Pentágono afirmó días atrás que Estados Unidos “apenas” había “empezado a luchar”. Cuando le preguntaron si creía que la guerra podría terminar pronto, Trump dijo a CBS: “El final solo lo tengo claro yo, nadie más”.
Por su parte, el régimen iraní nombró a Mojtaba Jamenei, hijo del difunto ayatolá, como nuevo líder del país, en señal de continuidad del ala dura del gobierno islamista. Trump insistió hoy en que desea estar involucrado en la elección de un nuevo liderazgo para Irán, similar a lo que Estados Unidos alcanzó en Venezuela: dejar en el poder al chavismo, pero con una presidenta más flexible para acordar tratos petroleros y mineros con Washington.
Trump reiteró que se siente “decepcionado” por la escogencia del hijo de Jamenei, pero descartó a Reza Pahlavi, hijo del sha depuesto por la revolución islámica en 1979. “Me gusta la idea de que sea alguien interno porque funciona bien”, dijo Trump. “Quiero decir, creo que hasta ahora lo hemos demostrado en Venezuela”.
¿Qué sigue para Irán?
Los comentarios de Trump sobre Irán no son los únicos que provocan incertidumbre sobre la intervención estadounidense en Medio Oriente, lanzada en coordinación con el Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu.
A lo largo de la semana que ha durado el bombardeo, el presidente, el secretario de Estado (Marco Rubio) y el de Defensa (Pete Hegseth) han sugerido distintos planes de acción, como también lo ha hecho Israel, que incursionó en Líbano para atacar a Hezbolá.
Por un lado, los líderes estadounidenses invitaron a los iraníes a protestar contra el régimen y derrocarlo, pero pronto Rubio negó que buscaran un cambio de mando. Hegseth, por su parte, ha mantenido un tono más desafiante, prometiendo uso de mayor fuerza si Irán “no cede”.
Según el periodista de The New York Times Anton Troianovski, el presidente dio mensajes ambiguos en su conferencia sobre cuánto tiempo más está dispuesto a continuar la guerra. “Esto va a terminar pronto”, afirmó. “Y si vuelve a empezar, recibirán un golpe aún más fuerte.”
Por otra parte, Trump amenazó con tomar medidas aún más agresivas contra Irán si intenta “detener el suministro mundial de petróleo”. “Los golpearemos tan fuerte que no será posible para ellos ni para nadie que los ayude volver a recuperarse en esa parte del mundo”, aseveró el mandatario.
Las advertencias se producen en medio de temores de que el conflicto continúe afectado el flujo de crudo, especialmente a través del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
En su larga conferencia, también afirmó que Irán estaba a “dos o cuatro semanas” de lograr construir un arma nuclear, una estimación ampliamente desacreditada por analistas y, además, contradictoria con el anuncio estadounidense de que el año pasado habían “aniquilado” las capacidades nucleares del país.

