
Brasilia, Brasil. El tribunal supremo de Brasil exigió a la defensa del expresidente Jair Bolsonaro que aclare si su cliente violó la prohibición de usar el celular en su prisión domiciliaria, luego de que uno de sus hijos dijera que le estaba mostrando un video en una conferencia conservadora en Estados Unidos.
Condenado a 27 años de prisión por golpismo, Bolsonaro pasó el viernes a cumplir la pena en su casa en Brasilia, tras una decisión judicial transitoria que lo eximió de volver a la cárcel luego de dos semanas hospitalizado por neumonía.
En su domicilio, el exmandatario, de 71 años, tiene prohibido el uso de celular o cualquier medio de comunicación externa, incluso por medio de terceros.
El juez Alexandre de Moraes citó un comentario del hijo del exmandatario Eduardo Bolsonaro en una conferencia conservadora en Estados Unidos, en la que dijo que filmaba el evento porque lo estaba “mostrando” a su padre, según un documento obtenido el lunes por la AFP.
Michelle Bolsonaro, esposa del exmandatario, afirmó en Instagram que “no hubo recepción de ningún video” grabado en ese evento ni “exhibición de ese o cualquier otro material al expresidente Bolsonaro, ya que las prescripciones judiciales están siendo cumplidas íntegramente”.
En la conferencia estadounidense también participó Flávio Bolsonaro, asimismo hijo del expresidente y precandidato presidencial, quien pronunció un discurso elogioso del presidente de Estados Unidos Donald Trump y se mostró seguro de ganar los comicios de octubre contra el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
El magistrado dio 24 horas a los abogados del líder de extrema derecha para que presten “aclaraciones” a la corte sobre el comentario de Eduardo.
Un incumplimiento de las condiciones de la prisión domiciliaria -que le fue otorgada por 90 días prorrogables- podría ser motivo para que Bolsonaro regrese al complejo penitenciario de Papuda en Brasilia.
La corte suprema condenó el año pasado al exmandatario por un intento de golpe de Estado en 2022, cuando buscó aferrarse al poder tras perder las elecciones ante el izquierdista Lula.
Bolsonaro ya estuvo en arresto domiciliario, pero en noviembre fue encarcelado por tratar de quemar su tobillera electrónica con un soldador, lo que fue interpretado por la corte como un intento de fuga.
En los últimos meses, sus abogados hicieron varios pedidos de prisión domiciliaria “humanitaria”, debido a los recurrentes problemas de salud del exmandatario, pero fueron negados.
