
El terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el este de Indonesia este sábado dejó al menos 40 muertos y 50 heridos, según un nuevo balance divulgado por los servicios de emergencia.
Además, unas 2.000 personas evacuaron la zona y las autoridades reportaron víctimas atrapadas en varios edificios. Equipos de rescate buscaban sobrevivientes entre los escombros en la localidad de Maumere.
Suharyanto, jefe de la agencia nacional de gestión de desastres, señaló que las personas atrapadas en edificios “serán los primeros objetivos de los equipos de intervención”. La agencia prepara dos helicópteros y un avión para participar en las labores de rescate.
Las autoridades todavía evalúan el alcance total de los daños. Imágenes de televisión mostraron a rescatistas en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros en Maumere.
Periodistas de AFP observaron secciones de fachadas derrumbadas en algunas viviendas del norte de la isla de Flores.
El terremoto ocurrió a las 5:58 a. m., hora local. Su epicentro se ubicó a 68 kilómetros de la ciudad de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
La sacudida estuvo seguida por réplicas, incluida una de magnitud 6,1.
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) emitió después del terremoto una alerta por posibles olas de tsunami de entre 0,5 y tres metros en al menos tres provincias. La advertencia fue retirada posteriormente.
Habitantes de Maumere se trasladaron hacia terrenos más elevados después del sismo. Un corresponsal de AFP observó que el mar se retiraba en la zona.
“El temblor fue fuerte. Por suerte, ya estábamos afuera”, declaró a AFP Yohanes Babo, de 56 años, quien se encontraba en un mercado.
“La gente estaba en pánico, corría en todas direcciones. Por el momento estamos evacuando (...) e intentamos llegar a las zonas más altas”, agregó.
Lukas Lotar, empleado de 31 años de un hospital, relató que pacientes también abandonaron el centro durante el movimiento.
“De repente empezó a temblar y me entró el pánico”, dijo Lotar. “Los pacientes también huyeron; la sacudida fue fuerte. Vi que algunas paredes se habían agrietado”, añadió.
Doce horas después, otro temblor de magnitud 6,9 ocurrió cerca de Pematangsiantar, en la isla de Sumatra, en el oeste del archipiélago. En un primer momento no se reportaron daños ni víctimas.
Indonesia se encuentra en el llamado “Cinturón de fuego” del Pacífico, una zona de actividad sísmica que se extiende desde Japón por el sudeste asiático y la cuenca del océano Pacífico.
En 2004, un terremoto de magnitud 9,1 frente a la costa de Sumatra provocó un tsunami que causó 220.000 muertes en la región, incluidas unas 170.000 en Indonesia.
En 2018, un terremoto de magnitud 7,5 seguido de un tsunami afectó Palu, en la isla de Sulawesi. El material suministrado reporta más de 4.300 personas fallecidas o desaparecidas.
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