
Naciones Unidas, Estados Unidos. Alemania, Francia y Naciones Unidas criticaron firmemente este miércoles las declaraciones del ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, que dijo que Israel debería matar a “30 o 40” personas cada noche en el territorio palestino de Gaza.
El jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, “condena firmemente los llamados inhumanos realizados por el ministro [Itamar] Ben Gvir, que violan el derecho internacional”, señaló el portavoz del gobierno alemán, Sebastian Hille. “Son inaceptables”.
El ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, también criticó las declaraciones, que calificó de “intolerables e inhumanas” en una entrevista con el diario regional La Montagne.
También el secretario general de la ONU, António Guterres, las condenó por “peligrosas”.
“Esas declaraciones son deplorables. Son indignantes. Son deshumanizantes y peligrosas. Las condenamos de manera inequívoca”, dijo este miércoles Stephane Dujarric, el portavoz de Guterres.
Israel lanzó una campaña militar contra la Franja de Gaza, un territorio palestino gobernado por Hamás, tras los ataques del 7 de octubre de 2023, encabezados por el movimiento islamista.
En una entrevista que generó mucha atención en el mundo árabe, Itamar Ben Gvir dijo la semana pasada que Israel debería matar a entre 30 y 40 personas cada noche en Gaza.
“No solo aquellos que suponen una amenaza actualmente. Se trata de personas que no deberían estar vivas”, declaró en el pódcast de un ex rehén de Gaza. “Les estoy haciendo un cumplido al llamarlos seres humanos”.
Varios países europeos han pedido sanciones a nivel de la Unión Europea (UE) contra el ministro ultraderechista, pero sin lograr la unanimidad requerida dentro del bloque.
Este tipo de llamados creció tras la publicación de un video, en mayo, en el que el ministro aparecía burlándose de unos activistas propalestinos, participantes en una flotilla de ayuda para Gaza, que habían sido detenidos y maniatados por soldados israelíes.
Francia, en respuesta, prohibió a Ben Gvir la entrada en su territorio y solicitó la imposición de sanciones por parte de la UE.
Pero ese tipo de sanciones requieren la firma de los 27 Estados miembros, y los apoyos más acérrimos de Israel se negaron a secundar la propuesta.
