
El año pasado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la construcción de un amplio salón de baile en la Casa Blanca. "Y, por cierto, sin fondos gubernamentales", dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval en noviembre, a propósito del proyecto de $400 millones.
Ahora, ni costará eso, ni será financiado de forma privada.
Inicialmente, el proyecto se estimaba en $200 millones, que se duplicaron para noviembre; luego empezó la controversial demolición del Ala Este de la histórica Casa Blanca, obras frenadas en parte por un juez.
¿De dónde vendría el dinero? “Se trata de particulares que aportaron mucho dinero para construir el salón de baile”, dijo el presidente. “No se está utilizando ni un solo centavo del gobierno federal”.
A finales de marzo, agregó un nuevo matiz al asunto: “Los militares están construyendo un enorme complejo bajo el salón de baile, y eso está en obras, y nos está yendo muy bien, así que vamos adelantados al cronograma”, dijo Trump a los periodistas a bordo del Air Force One.
Y luego ocurrió el tiroteo del 26 de abril, donde un hombre presuntamente buscaba atacar a Trump y altos cargos en una actividad pública. De inmediato, tanto el jerarca como altos mandos republicanos salieron a los medios a justificar el salón de baile, explicando que por este tipo de actos violentos es que se volvía necesario.
Ahora, los comités legislativos judiciales y de seguridad nacional presentaron un presupuesto de $70.000 millones que incluye $1.000 millones de fondos públicos para el salón de baile.
De acuerdo con el New York Times, el proyecto de ley establece que los fondos públicos se destinarían a “ajustes y mejoras de seguridad, incluso dentro del perímetro cercado del complejo de la Casa Blanca, para respaldar las mejoras del Servicio Secreto relacionadas con el Proyecto de Modernización del Ala Este, incluidas características de seguridad tanto en superficie como subterráneas”.
Aunque dice que no se podrá gastar en “elementos no relacionados con la seguridad”, los demócratas reclamaron de inmediato mayor transparencia en el proyecto. De acuerdo con los legisladores, que no fueron consultados por la iniciativa, no existe claridad de qué incluye ese monto, qué parte cubre y qué ocurrió con las presuntas donaciones.

El portavoz de la Casa Blanca David Ingle justificó el presupuesto en un comunicado, diciend que “el Congreso ha reconocido con razón la necesidad de estos fondos”.
“Debido en parte al reciente intento de asesinato contra el presidente Trump en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, la propuesta proporcionaría al Servicio Secreto de Estados Unidos los recursos que necesita para reforzar de manera plena y completa el complejo de la Casa Blanca, además de las muchas otras misiones críticas del USSS”, dice el texto enviado a medios.
De acuerdo con NBC News, el próximo mes, un tribunal de apelaciones revisará la orden del juez que impide a la administración Trump continuar la obra sin aval del Congreso. Mientras no haya fallo —previsto, como pronto, para mediados de junio—, los trabajos seguirán tanto en superficie como bajo tierra.
