
Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos. Rusia reiteró este viernes que la retirada de las tropas ucranianas del Donbás es una condición indispensable para avanzar hacia una solución del conflicto, en la antesala de conversaciones trilaterales en Abu Dabi con representantes de Moscú, Kiev y Estados Unidos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que las Fuerzas Armadas de Ucrania “deben abandonar el Donbás” y subrayó que, sin resolver la cuestión territorial, no es posible alcanzar un acuerdo de largo plazo.
El Donbás, región industrial del este ucraniano que incluye Donetsk y Lugansk, está mayoritariamente bajo control ruso y sigue siendo el principal foco de los combates.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, coincidió en que el tema territorial es el principal punto pendiente y confirmó que será abordado durante las conversaciones previstas para viernes y sábado en Abu Dabi.
La cita diplomática se produce un día después de dos encuentros clave: uno en Davos entre Zelenski y el presidente estadounidense Donald Trump, y otro en Moscú entre el mandatario ruso Vladímir Putin y los emisarios de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner.
No está confirmado si las delegaciones rusa y ucraniana negociarán cara a cara, algo que no ocurre desde julio de 2025, cuando en Estambul solo se logró un acuerdo limitado para el intercambio de prisioneros y cuerpos de soldados fallecidos.
La delegación rusa estará encabezada por Ígor Kostiúkov, jefe de la inteligencia militar (GRU), mientras que Ucrania estará representada por altos funcionarios del área de seguridad y defensa, incluido el secretario del Consejo de Seguridad, Rustem Umérov.
En paralelo, Zelenski criticó en Davos a sus aliados europeos, a quienes describió como “fragmentados” y con escasa capacidad de influir en la postura de Trump frente a Rusia.
Desde Moscú, el Kremlin insistió en que, aunque dice estar interesado en una salida político-diplomática, continuará persiguiendo sus objetivos “en el campo de batalla” si no hay avances.
Mientras tanto, los ataques rusos contra infraestructuras y zonas civiles continúan.
Drones lanzados durante la madrugada del viernes causaron la muerte de cuatro personas, incluido un niño, en la región de Donetsk, según autoridades locales.
