
Ciudad de Guatemala. El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, afirmó el domingo que el estado de sitio, decretado hace un mes y que concluye este lunes, permitió controlar a las pandillas responsables de una serie de hechos violentos ocurridos en enero, entre ellos el asesinato de once policías y motines en centros penitenciarios.
La medida extraordinaria fue ratificada por el Congreso y permitió a la Policía Nacional Civil y al Ejército frenar las acciones del Barrio 18, una de las pandillas catalogadas por Estados Unidos como organización terrorista.
“En los 30 días del estado de sitio puedo decirles que la estrategia ha dado resultados”, señaló Arévalo durante un mensaje transmitido en cadena nacional de radio y televisión.
Según el mandatario, el operativo permitió interrumpir los sistemas de comunicación dentro de las cárceles y desarticular la coordinación entre estructuras criminales internas y pandillas que operan en las calles.
Además, las autoridades capturaron a 83 pandilleros considerados de alta peligrosidad.
Durante este periodo, la Policía también incautó casi cinco toneladas de cocaína, cifra que el presidente calificó como el mayor decomiso registrado en los últimos 12 años.
Asimismo, indicó que las extorsiones se redujeron en un 33% y que siete criminales fueron extraditados a Estados Unidos.
Arévalo aseguró que los homicidios disminuyeron a la mitad en comparación con el mismo periodo del año anterior, aunque no detalló cifras.
También destacó la finalización del censo penitenciario, al que calificó como una herramienta clave para fortalecer el control carcelario.
Con el fin de mantener los operativos contra el crimen organizado, el presidente anunció que el martes 17 de febrero decretará el estado de prevención en todo el país, una medida que no requiere aprobación legislativa y tendrá una vigencia máxima de 15 días.
De acuerdo con la legislación guatemalteca, el estado de prevención no permite detenciones sin orden judicial, a diferencia del estado de sitio.
