Agencia AFP. 24 septiembre
El presidente de Maldivas, Abdulla Yameen, admitió el 24 de setiembre la derrota en las elecciones. Foto: AFP
El presidente de Maldivas, Abdulla Yameen, admitió el 24 de setiembre la derrota en las elecciones. Foto: AFP

Colombo. El presidente de Maldivas, Abdulla Yameen, conocido por su autoritarismo, reconoció este lunes su inesperada derrota en las presidenciales, al contrario de lo que temía tanto la oposición como la comunidad internacional.

“Los ciudadanos de Maldivas decidieron lo que quieren. Acepté los resultados de ayer (domingo)”, declaró Yameen, quien desde su llegada al poder en el 2013 llevó a cabo una represión feroz contra la disidencia y amordazó a la sociedad civil.

En un discurso televisado, Yameen dijo haberse reunido con su rival, Ibrahim Mohamed Solih, el candidato de la coalición de oposición, y haberle felicitado. “Voy a garantizar una transición tranquila”, añadió el presidente maldivo, quien dejará el poder el 17 de noviembre al término de su mandato.

La oposición y la comunidad internacional temían que Yameen, quien gobernó con puño de hierro durante cinco años, rechazara los resultados en caso de derrota.

Contra pronóstico, su rival Solih, poco conocido por los electores, obtuvo el domingo el 58,3% de los votos, según los resultados provisionales de la comisión electoral maldiva.

Los partidarios de su formación, el Partido Democrático Maldivo (PDM), festejaron durante la noche la noticia por todo este archipiélago del océano Índico, con las banderas amarillas del partido y bailando en las calles.

El índice de participación entre los 262.000 electores de esta nación de más de 340.000 habitantes fue del 89,2% en la tercera elección presidencial de la historia de Maldivas.

El resultado final oficial se anunciará durante la semana, el tiempo estimado para que la comisión electoral efectúe el proceso de verificación.

“Es difícil adivinar lo que va hacer Yameen. Los resultados parecen ir masivamente en su contra”, declaró a la AFP Seeram Chaulia, el decano de la Jindal School of International Affairs.

“Pero cualquier intento por su parte de modificar los resultados a su favor y de privar a la oposición de su victoria dañaría gravemente la poca credibilidad y legitimidad que le quedan”, concluyó.

India, la potencia regional, que desaprobaba el acercamiento de Maldvias a China bajo la presidencia de Yameen, felicitó al candidato de la oposición. Y Estados Unidos, que critica junto a la Unión Europea a Yameen por su represión, llamó a la "calma y al respeto de la voluntad del pueblo".

Aunque las Maldivas evocan imágenes de lunas de miel y playas paradisíacas, la situación política de este país es menos radiante.

Antes de la votación, la oposición y los observadores internacionales expresaron su preocupación de ver al jefe del Estado maldivo "robar" los comicios. La mayoría de los periodistas extranjeros no obtuvieron visados para cubrir las elecciones.

A principios de año, Yameen impuso 45 días de estado de emergencia, descontento con una decisión de la Corte Suprema que anulaba las condenas judiciales de opositores.

Tras una serie de detenciones, entre ellas dos jueces de la Corte Suprema y el exautócrata del archipiélago (1978-2008) Maumoon Abdul Gayoom, la alta magistratura se retractó finalmente de su decisión.

A su llegada al poder en circunstancias controvertidas, los observadores de Maldivas pensaban que este burócrata sin carisma de 59 años solo sería un títere de su medio hermano Maumoon Abdul Gayoom. Pero desde el 2013, Yameen se impuso como el amo absoluto del país.

Parte de los líderes de la oposición tuvieron que exiliarse, como el expresidente Nasheed que vive entre Reino Unido y Sri Lanka.