AFP. 14 agosto, 2018
El fiscal general, Tarek Saab, se refirió a la captura del general Alejandro Pérez en una conferencia de prensa, este martes 14 de agosto del 2018.

Caracas. Un general y un coronel fueron detenidos por el supuesto atentado contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro, reveló la Fiscalía, lo cual aumenta las sospechas de fisuras en la Fuerza Armada, considerada el principal sostén del mandatario.

El general de división de la Guardia Nacional Bolivariana Alejandro Pérez Gámez fue presentado la noche del lunes ante un juez por su presunta participación en los hechos, dijo este martes el fiscal general, Tarek William Saab, a la prensa.

Este martes también circularon videos en Twitter en los que el general de brigada Héctor Hernández Da Costa, también de la Guardia Nacional, denuncia que va a ser capturado por agentes de contrainteligencia militar, sin precisar los cargos.

"Me declaro inocente de cualquier situación que se me quiera atribuir", dijo en el video.

Junto con Pérez Gámez fueron llevados a los tribunales el coronel Pedro Zambrano y el diputado Juan Requesens, detenido hace una semana señalado de "cómplice".

Hasta ahora suman 14 detenidos, de un total de 34 supuestos implicados en la detonación de dos drones cargados con explosivos, el pasado 4 de agosto durante una parada por el aniversario de la Guardia Nacional en Caracas.

Todos los capturados ya fueron imputados ante un tribunal por magnicidio en grado de frustración, entre otros delitos, mientras se pidió a Interpol el arresto de varias personas radicadas en Colombia y Estados Unidos.

Este martes, un portavoz del Departamento de Estado declaró que Washington “investigará actividades ilegales dentro de sus fronteras si el gobierno de Venezuela proporciona evidencia legítima”.

Saab indicó que la Fiscalía pidió la prohibición de "enajenar" bienes y el bloqueo de las cuentas bancarias de Requesens y el también parlamentario opositor Julio Borges, exiliado en Colombia.

"Hemos obtenido el detalle de los detenidos (...) que se han acogido al beneficio procesal de la delación y están expresando detalles exactos", dijo.

Previamente había sido detenido el exsargento de la Guardia Nacional Juan Monasterios.


Zambrano y Monasterios están señalados además por el asalto al fuerte militar de Paramacay, el 6 de agosto del 2017, cuando un grupo comandado por el capitán Juan Caguaripano robó armas del destacamento.

Dos de los asaltantes murieron y siete fueron apresados durante ese ataque, cuya autoría reclamó el expolicía Óscar Pérez, abatido en enero. Posteriormente fue aprehendido Caguaripano.

Óscar Pérez se dio a conocer en junio del 2017, tras lanzar desde un helicóptero dos granadas sobre la sede del máximo tribunal y disparar contra el Ministerio de Interior en Caracas.

La explosión de los drones fue reivindicada por el Movimiento Nacional Soldados de Franelas, un supuesto grupo rebelde hasta ahora desconocido, que asegura estar integrado por civiles y militares.

Militares en la mira

El arresto de Pérez Gámez y Zambrano se suma al de varios militares en los últimos meses por supuestamente conspirar contra Maduro.

“Hay una cacería de brujas contra los generales y almirantes” como parte de una “purga desatada desde el ascenso de Maduro al poder”, manifestó la experta en temas militares Rocío San Miguel.

El 4 de mayo, cuatro días después de su controvertida reelección, el mandatario socialista anunció la captura de un grupo de militares acusados de complotarse contra esos comicios azuzados por la oposición y los gobiernos de Colombia y Estados Unidos.

Hasta julio, unos 150 miembros de la Fuerza Armada estaban en prisión “por razones políticas”, según la ONG Justicia Venezolana. San Miguel calcula que son 200.

Tras el incidente con los drones, uno de los cuales explotó frente a la tribuna donde Maduro daba un discurso, el alto mando militar reiteró su "lealtad incondicional" al presidente, confrontado a un enorme rechazo popular por la crisis socioeconómica.

Con gran poder político y económico, la Fuerza Armada es considerada por analistas el principal soporte de Maduro, pero el arresto de uniformados ha puesto en cuestión lo que el chavismo reivindica como una férrea “unión cívico-militar”.

“Tengo la impresión de que hay un alto grado de inestabilidad en la Fuerza Armada”, sostuvo San Miguel. Aunque descartó que se trate de una “implosión”, es “preocupante para la estabilidad” de Maduro.

El gobernante asegura que el intento de magnicidio buscaba atajar su programa de recuperación económica, que entrará en vigor el próximo lunes.

La crisis del país petrolero se refleja en la escasez de todo tipo de bienes básicos, el desplome de la producción de petróleo -que aporta 96% de los ingresos- cuatro años de recesión y una inflación que el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta en 1.000.0000% para el 2018.

Aun así, Maduro fue reelegido hasta el 2025 en comicios boicoteados por la oposición y desconocidos por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos.