
Asomados por una ventana de la Estación Espacial Internacional, cuatro astronautas esperaron la llegada de la nave Orión a la Tierra, que llevó a cuatro de sus colegas a orbitar la Luna en una misión de 10 días.
Los astronautas Chris Williams, Jack Hathaway, Sophie Adenot y Jessica Meir pudieron ver por un instante el momento en el que la tripulación de la misión Artemis II de la NASA ingresó a la atmósfera.
“Primero vimos una luz brillante y una estela mientras el módulo de servicio entraba en calor. No vimos la cápsula Orión al reentrar, pero sí vimos la tenue estela que dejó tras de sí en la atmósfera superior”, relataron.

Imágenes compartidas por esta tripulación muestran esta tenue estela que dejó la nave sobre la Tierra. Mientras los astronautas veían esta escena desde la Estación, dentro de la cápsula el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen llegaban a una velocidad aproximada de 10,7 kilómetros por segundo, rodeados de plasma que se acumulaba alrededor de la cápsula.
Esta cabina resistía y resguardaba a los expertos mientras las afueras alcanzaban la mitad de la temperatura de la superficie del Sol.
Esta era la fase más crítica de toda la misión, a la expectativa de que la nave aguantara estas temperaturas extremas, lograra llegar con éxito y con su tripulación sana al océano Pacífico.
La misión amerizó a las 6:07 p. m. del 10 de abril frente a la costa de San Diego, California. La extracción de la tripulación se llevó a cabo sin problemas y se vio a los astronautas saliendo de la cápsula, abordando un helicóptero y llegando hasta el buque USS John P. Murtha, entre abrazos y sonrisas.

La mañana de este sábado, el comandante Weisman compartió una imagen desde un helicóptero e informó que la tripulación dejaba el navío. Ahora serán llevados al Centro Espacial Johnson en Houston, Texas, para evaluaciones y el reencuentro con sus seres queridos.
Artemis II es la primera misión tripulada de la NASA en el programa Artemis; el inicio del regreso del ser humano a la Luna, la permanencia en ese sitio y un paso clave para futuras misiones a Marte.
