
La administración del presidente Donald Trump busca presionar para que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel abandone el poder, según cuatro personas familiarizadas con las conversaciones que lo revelaron al New York Times.
La estrategia sería similar a la de Venezuela: más que “cambio de régimen”, un reemplazo de sus cabezas visibles para que sean más afines a los intereses estadounidenses.
“La medida implicaría apartar a una figura central del gobierno, pero mantendría intacto el sistema comunista que ha gobernado Cuba durante más de 65 años. De acuerdo con esas fuentes, los negociadores estadounidenses han indicado a sus interlocutores cubanos que el presidente debe dejar el cargo, aunque dejan en manos de los propios cubanos los pasos siguientes", reportó el Times.
Cuba se encuentra inmersa en una aguda crisis económica y energética, impulsada por renovadas sanciones estadounidenses. “Bueno, es por mi intervención, una intervención que está ocurriendo”, dijo Trump a Politico el 5 de marzo. “Obviamente, de lo contrario no tendrían este problema. Cortamos todo el petróleo, todo el dinero… todo lo que llegaba desde Venezuela, que era la única fuente".
Según el nuevo reportaje del Times, hasta ahora, Washington "no está presionando para que se tomen medidas contra miembros de la familia Castro, quienes siguen siendo los principales actores de poder en el país”.
Este lunes, el presidente afirmó que esperaba tener el “honor” de “tomar Cuba”. “Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera”, declaró a periodistas. “Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera con ella, si quiere que le diga la verdad. Es una nación muy debilitada en estos momentos”, consideró.
De acordarse el cambio en Cuba, sería similar a la intervención en Venezuela, que removió a Nicolás Maduro para dejar en su lugar a Delcy Rodríguez, más abierta a hablar con Estados Unidos, pero con una estructura de gobierno intacta. Trump dice que su relación con ella es “excelente” y Washington recién restableció relaciones diplomáticas con Caracas.
“Desde la perspectiva de funcionarios de Estados Unidos, las conversaciones buscan que Cuba abra gradualmente su economía a empresarios y empresas estadounidenses, sentando así las bases para un posible Estado cliente, al tiempo que se obtienen algunas victorias políticas simbólicas que el presidente Donald Trump pueda anunciar", añade el Times.
