
Jerusalén, Indefinido. Estados Unidos autorizó este viernes la salida de Israel de su personal gubernamental no esencial “debido a riesgos de seguridad” e instó a las personas a marcharse mientras aún hubiera vuelos disponibles.
El país norteamericano lleva a cabo su mayor despliegue militar en décadas en Oriente Medio y amenaza con atacar a Irán si las negociaciones en marcha entre ambos no concluyen con un acuerdo.
Como parte de esta estrategia, el portaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, debe llegar este viernes a la costa norte de Israel.
“El 27 de febrero de 2026, el Departamento de Estado autorizó la salida del personal estadounidense no esencial y de los familiares de empleados del Gobierno de Estados Unidos (...) debido a riesgos de seguridad”, indicó la embajada en su sitio internet.
“Las personas deberían considerar abandonar Israel mientras sigan disponibles los vuelos comerciales”, añadió.
Trump, que ordenó bombardeos sobre Irán el año pasado, amenazó repetidamente con nuevas acciones militares si Teherán no acepta un acuerdo.
El canciller iraní dijo que para lograr un entente, es necesario “evitar cualquier error de cálculo y exigencias excesivas”.
Según el diario The New York Times, el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, envió este viernes un correo electrónico a su personal señalando que quien quiera partir, debía “hacerlo HOY”.
“Concéntrense en la obtención de un boleto de avión hacia cualquier destinación desde la que puedan continuar su viaje hacia Washington, pero la prioridad absoluta es dejar rápidamente el país”, habría escrito.
“Sumamente alarmado”
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, dijo el viernes estar “sumamente alarmado” por el riesgo de una “escalada militar regional y sus consecuencias para la población civil”.
El viernes por la mañana, en una llamada telefónica con su homólogo egipcio, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, urgió a Washington a abandonar sus “exigencias excesivas” para llegar a un acuerdo.
Araqchi señaló que “el éxito en este camino requiere seriedad y realismo de la otra parte y evitar cualquier error de cálculo y exigencias excesivas”.
El canciller no precisó a qué demandas se refería pero con sus palabras atenuaba el optimismo expresado la víspera tras la ronda de negociaciones en Ginebra.
“Línea roja”
En el marco de este diálogo, Estados Unidos ha fijado como una “línea roja” la prohibición total de enriquecimiento de uranio en Irán, que lo considera un derecho a la energía nuclear civil.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) instó el viernes a Irán a cooperar “de forma constructiva” y “con la mayor urgencia” a su petición de verificar las instalaciones nucleares, según un informe confidencial consultado por AFP.
El gobierno de Trump quiere incluir además en un acuerdo la cuestión de los misiles balísticos de Irán, percibidos como una amenaza existencial por su aliado israelí.
Teherán se niega a abordar este tema y Rubio ha considerado que esto plantea “un gran problema”.
En su discurso del Estado de la Unión, Trump aseguró esta semana que Irán ya ha “desarrollado misiles que pueden amenazar a Europa” y que trabaja “para construir misiles que pronto alcanzarán Estados Unidos”.
Según Rubio, los iraníes “no están enriqueciendo” uranio por ahora, pero “intentan llegar al punto en que finalmente puedan hacerlo”.
Teherán afirma haber limitado el alcance de sus misiles a 2.000 km.
Omán dio cuenta de “progresos significativos” durante las conversaciones del jueves.
Araqchi también informó de “progresos”. Dijo que se abordaron temas sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de las sanciones y sostuvo que habrá una nueva ronda negociadora “muy pronto, quizá en menos de una semana”.
En enero surgieron nuevas tensiones entre Washington y Teherán, cuando Irán reprimió violentamente las protestas multitudinarias que desafiaron el poder de los ayatolás en la república islámica.
Trump amenazó entonces con intervenir en el país para “ayudar” al pueblo iraní.
