Edmundo González Urrutia, reconocido en 2024 como presidente electo de Venezuela por al menos 15 países y varias organizaciones internacionales, se declaró este domingo el legítimo presidente del país, tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Sus declaraciones emergieron el mismo día cuando el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó de “ilegítimas” las elecciones en las que participó González, al afirmar que el proceso careció de validez democrática.
Según Rubio, por esa razón el resultado no puede considerarse válido y no le da legitimidad real a quien dice haber ganado esas elecciones, conforme sus palabras en una entrevista al canal NBC.
Las declaraciones de González Urrutia y Rubio se produjeron en medio de una profunda crisis política tras la captura de Maduro, mientras la vicepresidenta Delcy Rodríguez ejerce el poder de forma interina con respaldo del alto mando militar.
En un mensaje en video difundido este 4 de enero, el líder opositor afirmó que los acontecimientos recientes marcan “un punto de inflexión” en la historia venezolana, aunque subrayó que la salida de Maduro del poder no sustituye las tareas fundamentales pendientes para una transición democrática real.
“Hoy, quien usurpó el poder, ya no se encuentra en el país y se enfrenta a la justicia. Este hecho configura un nuevo escenario político, pero no sustituye las tareas fundamentales que aún tenemos por delante”, señaló.
Nuestro compromiso es: lealtad al pueblo, a la libertad y al Estado de derecho.
— Edmundo González (@EdmundoGU) January 4, 2026
Nunca traicionaremos nuestros principios, esa será la base de la reconstrucción de la nación.
Venezuela merece un futuro con derechos y esperanza. pic.twitter.com/a7IidGHYZH
González Urrutia insistió en que la normalización del país solo será posible con la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos, civiles y militares, a quienes calificó como “rehenes de un sistema de persecución”.
“Ninguna transición democrática es posible mientras haya un solo venezolano encarcelado de manera injusta, por pensar distinto, por exigir derechos o por cumplir con su deber constitucional”, afirmó.
El dirigente opositor sostuvo que el respeto a la voluntad popular expresada en las elecciones del 28 de julio de 2024 es un requisito indispensable para iniciar un proceso serio de transición.
Dichos comicios no fueron considerados libres ni justos por la comunidad internacional, al celebrarse bajo un contexto de control absoluto del poder por parte del gobierno de Maduro y represión contra la oposición.
“Nuestra legitimidad proviene del mandato popular”
González reivindicó su legitimidad como presidente apelando al artículo quinto de la Constitución venezolana, que establece que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo.
“Nuestra legitimidad proviene del mandato popular y del respaldo claro de millones de venezolanos que anhelan un país con paz, con instituciones y con futuro. Ese respaldo es profundo, mayoritario y sostenido, y jamás será traicionado”, afirmó.
Aseguró que su liderazgo es “leal a Venezuela, a la democracia, al Estado de derecho y a la dignidad de sus ciudadanos”, y que la transición debe construirse “con firmeza, respeto y sentido de comunidad nacional”.
En uno de los pasajes más relevantes del mensaje, González se dirigió directamente a la Fuerza Armada Nacional y a los cuerpos de seguridad del Estado, a quienes pidió cumplir con el mandato soberano expresado en las urnas.
“Como presidente de los venezolanos, hago un llamado sereno y claro a la Fuerza Armada Nacional y a los cuerpos de seguridad del Estado”, indicó.
De seguido agregó lo siguiente: “Como comandante en jefe les recuerdo que su lealtad es con la Constitución, con el pueblo y con la República”, en un llamado a evitar que el poder vuelva a utilizarse contra la ciudadanía.
El dirigente opositor subrayó que Venezuela necesita “unidad para reconstruirse, para sanar y para reencontrarse”, así como un proceso de verdad, justicia y reconciliación sin impunidad.
