Atenas. Los bomberos griegos combaten este martes por tercer día consecutivo un masivo incendio cerca de Atenas y esperan la llegada de cientos de refuerzos de otros países europeos para contener las llamas.
Atizado por fuertes vientos, el peor incendio declarado en Grecia este año calcinó hogares, negocios y coches en la periferia de la capital griega y forzó a la evacuación de miles de personas.
“Nunca en un millón de años pensé que un incendio llegaría aquí”, dijo Sakis Morfis, de 65 años, frente a su casa reducida a cenizas en Vrilissia, una ciudad suburbio de Atenas.
“Estamos sin ropa, sin dinero, todo se quemó dentro de la casa”, lamentó.
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Cerca de allí, en el vecino municipio de Chalandri, el cuerpo de una mujer moldava fue hallado el martes dentro de una fábrica calcinada, en lo que se considera la primera víctima del incendio.
Al menos 66 personas necesitaron atención médica por el incendio, según el Ministerio de Sanidad.
Además, dos bomberos resultaron hospitalizados, uno de ellos con quemaduras graves, señaló un portavoz del cuerpo.
“Estamos en una situación mejor en el frente”, dijo Costas Tsigkas, jefe de la asociación de oficiales de bomberos griegos, a la televisión estatal ERT este martes temprano.
“Pero, de nuevo, las condiciones no serán fáciles. Habrá viento de mediodía en adelante y cada hora que pase será más difícil”, agregó.

El Observatorio Nacional, un histórico instituto de investigación de Atenas, pronostica temperaturas de hasta 38 °C en la capital griega este martes y vientos de hasta 39 kilómetros por hora.
Alrededor de 700 bomberos, con 200 camiones y nueve aeronaves, estaban desplegados el martes para combatir el incendio que comenzó el domingo en el municipio de Varnavas, unos 35 kilómetros al noreste de Atenas, dijo el departamento.
Avivado por el viento, el fuego se convirtió en un frente de 30 kilómetros de llamas que en algunos puntos superaban los 25 metros de altura, según la cadena ERT.
El Observatorio Nacional, cuyo recinto también está amenazado por el incendio, dijo el lunes que se calcinaron al menos 10.000 hectáreas.
En respuesta a un pedido de ayuda internacional del gobierno griego, este martes deben unirse al dispositivo bomberos, helicópteros, camiones y aviones de extinción de Francia, Italia, República Checa, Rumanía, Serbia y Turquía, dijeron las autoridades.
‘Preguntas sin responder’
La gestión del incendio desencadenó críticas al gobierno conservador por parte de la prensa griega, especialmente vulnerable a estos sucesos.
“Ya basta”, clamaba en su portada el diario centrista Ta Nea, el más vendido de Grecia. Por su parte, el liberal Kathimerini señalaba que el incendio “descontrolado” “ha dejado una amplia destrucción y preguntas sin responder”.
“Evacuen Maximou”, decía el rotativo izquierdista Efsyn, en referencia al inmueble que acoge el despacho del primer ministro.
Muchos otros diarios, incluso el progubernamental Eleftheros, hablaban de una “pesadilla”.
A pesar del despliegue de cientos de bomberos, las llamas ascendieron el lunes por el monte Pentélico, que domina la ciudad, y avanzaron por suburbios de la capital donde viven decenas de miles de personas.
Las autoridades emitieron decenas de órdenes de evacuación y miles de residentes huyeron mientras el fuego engullía casas y negocios en los municipios periféricos de Penteli, Nea Penteli, Chalandri y Vrilissia. El primer ministro Kyriakos Mitsotakis interrumpió sus vacaciones en Creta para regresar a la capital el domingo. Sin embargo, aún no hizo declaraciones públicas sobre el desastre.
El caso revivió el recuerdo de los incendios de julio de 2018 en Mati, una zona costera cerca de Maratón donde murieron 104 personas en una tragedia atribuida a errores y retrasos en las evacuaciones.
La actual temporada de incendios en Grecia dejó fuegos casi diarios en el país, que registró su invierno más cálido y sus meses de junio y julio más calurosos desde que comenzaron las mediciones fiables en 1960.
