Agencia AFP. 10 noviembre

Río de Janeiro. Diez personas murieron y otras cuatro siguen desparecidas por un deslizamiento de tierra ocurrido este sábado en un cerro de Niterói, en la región metropolitana de Rio de Janeiro, tras días de intensas lluvias.

La tragedia ocurrió durante la madrugada, cuando un total de nueve casas y una pizzería recibieron el impacto de una enorme piedra, recubierta de espesa vegetación, que se desprendió de la ladera en el cerro Boa Esperança, en el distrito de Piratininga.

Residentes, voluntarios y bomberos trabajan en la búsqueda de sobrevivientes sobre los escombros en el barrio Boa Esperanca, en Niteroi, Brasil. Foto: AP
Residentes, voluntarios y bomberos trabajan en la búsqueda de sobrevivientes sobre los escombros en el barrio Boa Esperanca, en Niteroi, Brasil. Foto: AP

Hacia el final de la tarde, once personas habían sido rescatadas y se desconocía el número de desaparecidos, informó Defensa Civil en un comunicado.

Tres personas siguen ingresadas en un hospital cercano.

"Llovió mucho en los últimos dos días, Niterói estaba en estado de atención y alerta (...) Las comunidades estaban avisadas sobre esta situación con recomendación de buscar lugares seguros para habitar”, explicó Roberto Robadey, comandante del cuerpo de bomberos, a Globo News.

Cerca de 200 efectivos, entre ellos bomberos y miembros de la policía militar de Rio de Janeiro, trabajan sin descanso para hallar entre los escombros rastros de posibles desaparecidos, con la ayuda voluntaria de vecinos y curiosos que se acercaron al lugar, un cerro de casas precarias, a menudo construidas en terrenos inestables.

Por la tarde, Defensa Civil afirmó que esa zona “no estaba diagnosticada como de alto riesgo geológico dentro del mapamiento de riesgo” del gobierno de Rio de Janeiro.

“Desde 2013, la alcaldía de Niteroi hizo cerca de 70 obras de contención de las laderas, entregó más de 3 mil casas populares y está desarrollando un trabajo específico, centrado en áreas de alto riesgo geológico”, detalló.

Sin embargo, Rosemary Caetano da Silva, una vecina entrevistada por Globo News que fue herida por el deslizamiento, exclamó que “todo el mundo” sabía que esa tragedia “iba a pasar".

“Defensa Civil llegó a prohibir casas, dijo que tomaría previsiones, pero no tomó ninguna previsión”, relató entre lágrimas.

Los trabajos seguían durante la noche, con ayuda de generadores eléctricos.

El comandante del cuerpo de Bomberos explicó que, según las informaciones preliminares recabadas, no todas las casas estaban ocupadas en el momento del impacto y que se está barajando un número de desaparecidos “bien bajo”.

En abril de 2010, también en Niterói (ciudad unida a Rio de Janeiro por un extenso puente), una cuarentena de personas murieron en la favela Morro do Bumba en un deslave causado por fuertes lluvias que dejaron en todo el estado más de 52.000 desalojados.