Por primera vez en varias décadas, el Senado había rechazado el miércoles a un candidato del presidente para la corte suprema, cuando faltan menos de seis meses para unos comicios en los que Lula buscará su reelección.
La corte sentenció en septiembre a 27 años de prisión al ultraderechista Jair Bolsonaro, de 71 años, por intentar aferrarse al poder tras perder las elecciones contra Lula en 2022.
La llamada “ley de dosimetría” no sólo puede favorecer con una reducción de la pena a Bolsonaro sino también a ciudadanos presos por los hechos del 8 de enero de 2023.
Aquel día manifestantes bolsonaristas destruyeron las sedes de los poderes públicos en Brasilia, en lo que la corte interpretó como parte del movimiento golpista.
Sesión tensa
“Por el mayor líder de la derecha, Jair Messias Bolsonaro, la derecha vota ‘no’ (al veto) y espera que la amnistía amplia y general venga con la elección de Flávio Bolsonaro”, dijo el diputado bolsonarista Luciano Zucco antes de votar este jueves, en una tensa sesión marcada por gritos, ofensas y chicanas de ambos lados.
El senador Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente y precandidato presidencial, está empatado en las encuestas con Lula, de 80 años, para las elecciones de octubre.
“Bolsonaro no ganó en las urnas y quería ganar por la fuerza, por eso la amnistía y votar este proyecto de dosimetría son permitir que eso suceda nuevamente”, afirmó la diputada oficialista Gleisi Hoffmann.
Según la norma previa, Bolsonaro, en prisión domiciliaria debido a sus recurrentes problemas de salud, sólo podía optar por beneficios procesales en 2033.
Con el quiebre del veto, ese plazo puede reducirse.
Esta derrota para Lula se suma a la que sufrió el miércoles, cuando el Senado rechazó a su candidato para una de las 11 magistraturas de la corte suprema.
El máximo tribunal es blanco de críticas de la derecha tras haber condenado a Bolsonaro en 2025, en un juicio que incluso provocó represalias contra Brasil por parte del gobierno de Donald Trump.