Conflictos

Tres semanas de invasión de Rusia a Ucrania

Conflicto ya se cobró la vida de cientos de civiles y empujó a tres millones de ucranianos al éxodo

A continuación los principales acontecimientos desde el comienzo, hace tres semanas, de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que ya se cobró la vida de cientos de civiles y empujó a tres millones de personas al éxodo, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El 24 de febrero al amanecer, el presidente ruso, Vladimir Putin, quien concentró a más de 150.000 soldados en torno a Ucrania en las últimas semanas, anunció una “operación militar” en Ucrania para defender a las “repúblicas separatistas” autoproclamadas del este del país, cuya independencia reconoció tres días antes.

Poco después del anuncio, se escucharon fuertes explosiones en Kiev y en varias ciudades ucranianas. Por la mañana, las fuerzas terrestres rusas penetraron en territorio ucraniano desde Rusia y desde Bielorrusia. En las primeras horas ocuparon la central nuclear de Chernóbil.

La ofensiva provocó indignación internacional.

El 26, el ejército ruso recibió la orden de expandir su ofensiva por Ucrania “en todas direcciones”. El 27, Vladimir Putin anunció que puso en alerta a la “fuerza de disuasión” del Ejército ruso, que puede incluir las armas nucleares. La Casa Blanca denunció una escalada “inaceptable”.

La Unión Europea (UE) informó que financiará la compra y entrega de armas a Ucrania, una primicia.

En represalia, los países occidentales ordenaron una batería de sanciones económicas cada vez más severas contra Vladimir Putin, su entorno, la economía y el sector financiero rusos.

Se cerraron los espacios aéreos, grandes empresas cortan sus vínculos con Rusia, que se vio apartada de multitud de eventos deportivos y culturales. La UE prohibió la difusión en su territorio de los medios públicos rusos RT (antigua Russia Today) y Sputnik.

El 28 se celebraron las primeras negociaciones entre Rusia y Ucrania en la frontera entre Ucrania y Bielorrusia, sin resultados tangibles. El presidente ucraniano instó a la UE a integrar “sin demora” a su país en el bloque.

Vladimir Putin exigió que Crimea fuera reconocida como territorio ruso, la “desnazificación” del Gobierno ucraniano y que Ucrania tenga un “estatus neutro”. Desde hace meses, Moscú exige que Ucrania nunca entre en la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN).

El rublo se hundió hasta mínimos históricos.

El 2 de marzo, tras intensos bombardeos, tropas aerotransportadas rusas desembarcaron en Járkov (norte), segunda ciudad de Ucrania, cerca de Rusia. En el sur, la ciudad portuaria de Jersón, cerca de Crimea, también fue bombardeada.

En el sureste, la artillería rusa atacó intensamente Mariúpol, a orillas del mar de Azov, un día después de haberse apoderado del puerto de Berdiansk, situado a 90 kilómetros.

En la capital, los civiles se protegen en el metro, transformado en refugio antiaéreo. Los precios de los hidrocarburos y del aluminio, del que Rusia es una gran exportadora, se dispararon. Las bolsas cayeron y el petróleo toca máximos en casi una década.

El 3, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó masivamente una resolución que exigía el fin de la ofensiva rusa. Por la noche, el Ejército ruso tomó el control de la central nuclear de Zaporizhia (sur).

El 4 de marzo, Moscú bloqueó Facebook e impuso severas sanciones por difundir “información falsa sobre el Ejército”, lo que llevó a muchos medios de comunicación internacionales a suspender su cobertura desde Rusia.

El 8, comienza la evacuación a través de los “corredores humanitarios” de varias decenas de miles de civiles de las ciudades sitiadas de Sumy (noreste) y de los alrededores de Kiev.

En Mikolaiv, cerca de Odesa (sur), las filas de vehículos llenos de civiles que huyen de los combates se extienden por kilómetros. Los tribunales alemán y español están investigando posibles crímenes de guerra cometidos por Rusia.

El 9 de marzo, el Kremlin denunció la “guerra económica” llevada a cabo por Estados Unidos, tras el anuncio por Washington de un embargo sobre las importaciones estadounidenses de petróleo y gas rusos.

Los líderes de los 27 rechazaron la adhesión rápida de Ucrania a la UE, al tiempo que abrieron la puerta a vínculos más estrechos.

El 13, el Ejército ruso bombardeó una base militar ucraniana a veinte kilómetros de Polonia, miembro de la OTAN.

El 15 de marzo, 20.000 civiles fueron finalmente evacuados de Mariúpol, donde las condiciones son catastróficas tras días de bombardeos y asedio. Rusia decidió abandonar el Consejo de Europa, acusando a la OTAN y a la UE de convertir en un instrumento al servicio de “su expansión militar, política y económica en el este”.

Por la tarde, los primeros ministros polaco, checo y esloveno llegaron a Kiev para afirmar “el apoyo inequívoco” de la UE a Ucrania.

El 16 de marzo, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, declaró que “el estatuto neutral (de Ucrania) es objeto de serias discusiones” en el marco de las conversaciones ruso—ucranianas en curso.

El día anterior, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski estimó que había que “reconocer” que su país nunca se uniría a la OTAN.

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