2 agosto
Estudiantes universitarios protestaron en Managua, este jueves 2 de agosto, para demandar, de nuevo, la renuncia del presidente Daniel Ortega y la entrega de recursos a las universidades públicas
Estudiantes universitarios protestaron en Managua, este jueves 2 de agosto, para demandar, de nuevo, la renuncia del presidente Daniel Ortega y la entrega de recursos a las universidades públicas

Washington. La Organización de los Estados Americanos (OEA) creó el jueves un grupo de trabajo para propiciar el diálogo nacional en Nicaragua y tratar de facilitar mecanismos para hallar una salida a la crisis política en ese país, para lo cual hará “consultas” con el gobierno del presidente Daniel Ortega.

La propuesta de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Chile, Estados Unidos, México, Paraguay y Perú busca conformar antes del 10 de agosto el panel integrado por un representante de cada uno de los grupos regionales que operan en la OEA: la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) , el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y la Comunidad Caribeña (Caricom, por sus siglas en inglés) , Estados Unidos y Canadá.

Sin embargo, el canciller de Nicaragua, Denis Moncada, rechazó la resolución, y anticipó que Managua no permitirá el ingreso del grupo.

El embajador colombiano, Andrés González, expresó su expectativa de que el panel quede conformado por un número “amplio” de países porque “hay muchos países con interés de participar” .

La designación de los países miembros ocurrirá la semana próxima en reuniones a puertas cerradas.

La resolución, adoptada por 20 votos a favor, ocho abstenciones y cuatro en contra (Nicaragua, Bolivia, San Vicente y las Granadinas y Venezuela), manda al grupo de trabajo presentar reportes mensuales al Consejo Permanente sobre sus gestiones y progresos.

El canciller de Nicaragua, Denis Moncada, rechazó la resolución a la que calificó como “maniobra política de carácter intervencionista” y adelantó que su país no recibirá en su territorio al grupo de trabajo creado por la OEA.

“Esta posición la planteamos cuando el intento de golpe contra el presidente Ortega ha sido neutralizado y Nicaragua restaura paulatinamente su vida cotidiana y la actividad económica” , indicó.

Al ser consultado si para Nicaragua la resolución sobre el Grupo de Trabajo es “letra muerta”, Moncada señaló que “ni siquiera eso, porque siquiera ha nacido”.

Ante la reacción inicial nicaragüense, el embajador mexicano, Jorge Lomónaco, respondió que “así son los procesos diplomáticos. Es parte de las negociaciones. Nicaragua inicialmente no había aceptado la presencia de algunos mecanismos de la OEA y luego los aceptó” .

Actuación de los Estados

Agregó que la resolución adoptada el jueves es importante porque varias instancias de la OEA ya trabajan sobre el terreno en Nicaragua “pero faltaba un ingrediente: el papel de los Estados miembros. Este documento aporta eso” .

Otros dos grupos relacionados con la OEA ya están en Nicaragua.

Se trata del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), y el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni).

Además, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), órgano autónomo de la OEA, realizó en mayo una visita al país centroamericano.

Durante la discusión, solamente las delegaciones de Bolivia y Venezuela criticaron abiertamente el texto de la resolución y la iniciativa de conformar el grupo de trabajo.

Para el representante alterno de Venezuela ante la OEA, Jhon Guerra, "la resolución propuesta es ilegal, nula e inaplicable".

Originalmente, la idea era aprobar la formación de una “comisión especial”, una figura de mayor nivel institucional, pero luego de cuatro horas de negociaciones de emergencia la propuesta fue modificada a un Grupo de Trabajo.

Este grupo de países “coadyuvará al proceso de diálogo nacional en Nicaragua, incluyendo medidas de apoyo, acompañamiento y verificación” a los esfuerzos que ya están en marcha en el país.

José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, calificó la resolución como “el mayor fortalecimiento institucional para promover la defensa de la democracia y los derechos humanos en la historia reciente” de la Organización porque lo decidió pese a la objeción del país involucrado.

La OEA adoptó este documento menos de dos semanas después de haber adoptado otra resolución que condenó las violaciones a los derechos humanos cometidas por policías y civiles armados progubernamentales en Nicaragua y llama al presidente Daniel Ortega a respaldar un calendario electoral acordado en negociaciones.

Ortega pidió en abril a la Iglesia católica media en un diálogo nacional, que se vio interrumpido cuando el mandatario se negó a abandonar el poder antes de las elecciones previstas en el 2021.

Ortega ha reconocido 195 muertes, mientras que la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos ha reportado 450.